¿Qué tipo de cerca elegir para un jardín expuesto al viento?
Nuestros consejos y soluciones
Contenido
Vivir en un jardín expuesto al viento puede a veces causar algunos pequeños problemas: rachas que lo sacuden todo a su paso y tormentas que ponen a prueba tus instalaciones del jardín. Por eso, elegir la valla adecuada es imprescindible. No solo protegerá tu jardín, sino que también puede ser un gran valor estético… ¡si eliges bien!
En este artículo te damos nuestros consejos para encontrar la valla perfecta para tu jardín. Revisaremos los puntos importantes que debes tener en cuenta, los modelos que mejor resisten el viento, los materiales que conviene recomendar y algunos trucos prácticos para una instalación resistente a las rachas de viento.
Cómo elegir bien una cerca para un jardín expuesto al viento?
Antes de abalanzarte sobre una valla que parece bonita, tómate el tiempo de comprobar que cumple bien los requisitos de un jardín expuesto al viento. Estos son los cuatro puntos principales que no debes pasar por alto :
La solidez de los materiales
Para resistir las ráfagas, la robustez de los materiales es primordial. Elige materiales duraderos :
- Madera maciza o compuesta : Natural y cálida, la madera maciza es resistente, pero requiere mantenimiento (lasure, barniz), especialmente en zonas cercanas al mar. La madera compuesta, en cambio, es duradera y no necesita mantenimiento.
- Metal (acero o aluminio) : Muy resistente y moderno, el metal se adapta bien a diseños contemporáneos. El aluminio, más ligero que el acero, es ideal para vallas caladas. El acero necesita un tratamiento anticorrosión (tratamiento inoxidable y/o pintura), sobre todo en zonas costeras.
- PVC reforzado : Ligero, económico y fácil de mantener, es especialmente adecuado para vallas bajas en zonas con un viento moderado.
En cambio, evita los paneles de madera maciza, así como las vallas de PVC demasiado finas, que podrían romperse o arrancarse con el efecto de vientos violentos. Las mallas flexibles también pueden deformarse rápidamente.
El paso del viento
Quizá pienses que una valla cerrada es la mejor opción para bloquear el viento… ¡Pues bien, es justo lo contrario! Una valla totalmente opaca crea una “zona de viento” y puede desestabilizarse con más facilidad… e incluso arrancarse durante una tormenta fuerte. Prefiere vallas caladas (listones separados, malla, setos de arbustos…) que dejan pasar parte del viento y reducen así la presión ejercida sobre la estructura.
La altura de la valla
Por último, cuidado con elegir una valla demasiado alta, sobre todo si se instala en un terreno muy expuesto. Cuanto más alta sea una valla, más capta el viento y más riesgo hay de que se debilite. Elige una altura razonable (entre 1,20 m y 1,80 m) y ajústala según tus necesidades en cuanto a intimidad y protección. Para jardines muy expuestos, prefiere un seto bajo o una valla pequeña… incluso un murete bajo, como en las costas bretonas.
Refuerza la fijación y el anclaje al suelo
Elige postes robustos (de madera, metal o hormigón) bien anclados en el suelo mediante dados de hormigón.

Ver también
10 plantas trepadoras ideales para vallasLos tipos de cercas adecuados para zonas ventosas
Las setas de arbustos
Si tu objetivo es protegerte tanto del viento como de las miradas del vecindario, al mismo tiempo que delimitas la parcela y ayudas a la biodiversidad (aves y insectos), instalar un seto cortavientos es, sin duda, la mejor solución. En primavera o en otoño, planta arbustos que toleren el viento: el tejo dorado ‘Semperaurea’, el laurel-cerezo, el carpe o el haya común, el acebo común, el piracanta, las viburnos perennes, etc. En la costa, se piensa en el Ciprés de Leyland, los Elaeagnus, el aligustre, la Fotinia, la Escalonia, etc.
→ Descubre nuestros consejos y sugerencias de arbustos en estos artículos: «Cómo y por qué hacer un seto cortavientos» y «Los 10 mejores arbustos para crear un seto cortavientos«.

Photinia ‘Red Robin’, Eleagnus ebbingei y Ceanoto
Las vallas caladas
Las vallas caladas son ideales para minimizar la presión del viento sobre la estructura, dejando pasar el aire, a la vez que delimitan el jardín. Aquí tienes algunos ejemplos:
- Los paneles de madera calada: Perfectos para un estilo cálido y rústico, estas celosías dejan pasar el viento entre las lamas, que pueden ser caladas (tipo panel veneciano) o estar inclinadas. Deben fijarse bien sobre postes sólidos para garantizar su estabilidad. En el comercio suelen encontrarse en madera natural o en composite.

Ejemplos de paneles de madera calada
- Las vallas de madera y las defensas de mimbre (ganivelles): Al igual que las celosías caladas, las vallas de madera dejan pasar el viento. Prevé un tratamiento para la madera en zonas costeras (barniz marino o lasur). Las ganivelles, en particular, aportan un encanto natural y una gran flexibilidad frente al viento, además de ser fáciles de instalar. Son ideales para jardines costeros, arenosos o de estilo campestre.

Valla de madera y ganivelle
- Las mallas rígidas: Muy resistentes, estas vallas metálicas son perfectas para jardines modernos y con viento. Puedes añadir un rompe-vistas con lamas de PVC o de madera para disponer de un poco más de intimidad, dejando circular el aire. ¿Y por qué no instalar en ellas plantas trepadoras como una clemátide, un jazmín o un madreselva ?

Mallas rígidas, con o sin rompe-vistas
- Las vallas de metal caladas: Con una estética contemporánea, estas vallas suelen ser de acero o aluminio. Existen en muchos diseños, como motivos geométricos o florales, y su solidez es una gran ventaja. Eso sí, cuidado con el acero en la costa: elige un acero con tratamiento “inoxidable” o una pintura certificada QUALIMARINE ®, que resiste mejor las salpicaduras y la brisa marina.

Vallas de metal caladas
Nuestros consejos para una instalación resistente al viento
Una valla bien diseñada puede ser, lamentablemente, ineficaz si no se instala correctamente. Aquí tienes algunos consejos para maximizar su resistencia:
- Anclaje sólido de los postes : entiérralos a gran profundidad (al menos 30 a 50 cm según la altura de la valla) y fíjalos con hormigón para garantizar su estabilidad.
- Separación adecuada entre postes : en comparación con una valla clásica, reduce la distancia entre los postes (por ejemplo, sepáralos a 1,50 metros en lugar de los 2 metros recomendados) para evitar que la valla se combe bajo la presión del viento.
- Refuerzos adicionales : añade tirantes o soportes inclinados para reforzar la estructura, especialmente si la valla es alta. También puedes combinar una malla metálica con una seto de arbustos para reforzar la primera línea.
- Suscribirse
- Contenido
Comentarios