
Preparar el jardín para el invierno
Buenas prácticas antes de la llegada del frío
Contenido
Con el regreso de las lluvias otoñales, el jardín se ha recuperado del calor de los meses pasados. Muchas plantas han recuperado todo su esplendor, y flores, perfumes y frutos siguen salpicando el jardín. Los árboles se han vestido con sus mejores colores de final de temporada, realzados por la luz de octubre y noviembre. Pero toda esta belleza no debe hacernos olvidar que se acerca el invierno y, con él, su cortejo de peligros para el jardín: heladas, viento, humedad estancada… Tu pequeño paraíso, ya sea un jardín, una terraza o un balcón, merece que le dediques los cuidados necesarios para que pueda atravesar esta estación sin riesgos.
Por eso, te propongo seguir estos gestos y consejos sencillos para preparar tu jardín para el invierno.
→ Encuentra también nuestros consejos en nuestro pódcast de audio:
Césped: limpiar y cortar antes de la llegada del frío
Tras haber superado los calores estivales, las lluvias otoñales han permitido a tu césped recuperar fuerzas para afrontar la estación desfavorable. Con la llegada del invierno, el césped deja de crecer.
- Antes de la llegada del frío y las heladas, realiza un último corte, bastante alto, en torno a 4 cm.
- En esta época, no es raro que el suelo esté cubierto por un tapiz de hojas caídas. Con tiempo seco, las hojas pueden triturarse y aspirarse fácilmente con el cortacésped. Si el tiempo está húmedo, pesan demasiado y quedan apelmazadas unas sobre otras: mejor recogerlas con un rastrillo para hojas. En cualquier caso, no las dejes sobre el suelo demasiado tiempo porque privan al césped de luz y de aire y pueden dar lugar a zonas desnudas, muy antiestéticas. Descubre cómo aprovechar este recurso en el artículo de Ingrid: Hojas caídas: ¿cómo utilizarlas en el jardín?

Ver también
El frío llega: protege tu jardínMacizos y platabandas: desherbar, enmendar y acolchar
Los parterres, que se van despoblando poco a poco, pueden parecer algo desordenados y poco estéticos.
- Realiza el control de malas hierbas en parterres. Arranca las hierbas no deseadas, dando preferencia a métodos manuales y naturales.
- Rastrilla superficialmente el suelo y luego esparce una enmienda natural. Descubre todas las ventajas de una fertilización natural del suelo.
- Extiende una buena capa de mantillo por todo el parterre, de unos diez centímetros de grosor. Hojas secas, paja, BRF (madera de ramas trituradas), cortezas de pino (para plantas acidófilas como los rododendros, por ejemplo) o un mantillo natural comercial funcionan muy bien. Esta manta aísla el suelo del frío y también limita el fenómeno de encostramiento superficial y la lixiviación del suelo por las lluvias invernales. Lee los consejos de Michael, que te explica cuándo y por qué acolchar.
Mi consejo: no tardes demasiado con el control de malas hierbas; cuanto más te acerques al invierno, mayor será el riesgo de estorbar y dañar los bulbos de floración precoz (crocos, muscaris, narcisos…), que pueden iniciar su crecimiento bastante rápido a finales de año si se plantaron el año anterior.

¡Deshierba, enmienda y acolcha!
Viváceas, rosales, anuales: limpiar, proteger e invernar
No todas las plantas de tu jardín presentan el mismo grado de rusticidad. Algunas pueden afrontar el invierno sin inmutarse; otras, en cambio, necesitan atenciones específicas. Ten en cuenta que la duración de las heladas, el viento, la exposición y la naturaleza de tu suelo son parámetros a considerar para evaluar la rusticidad de una planta. Consulta el artículo de Élisabeth que te explica todo lo que hay que saber sobre la rusticidad de las plantas. Ingrid también te ofrece todos los métodos y trucos para proteger las plantas del frío y de las heladas en invierno.
Arbustos que permanecen en terreno abierto
- Comprueba que las raíces estén protegidas por un mantillo grueso.
- Si se anuncia frío intenso, envuelve las partes aéreas con una cubierta de invernada, procurando que circule aire entre las hojas y esta protección. La confección de un marco de madera permite tensar la cubierta sin que entre en contacto con las partes verdes. También puedes reforzar esta protección introduciendo hojas secas. Acuérdate de quitar la cubierta en caso de subida de temperaturas (temperaturas positivas).
- Los rosales pueden podarse ligeramente, aproximadamente 1/3 de su altura, y su pie puede aporcarse hasta la primavera: aporta tierra alrededor del pie para formar un pequeño montículo que proteja entonces el punto de injerto. La poda de fin de año es un tema amplio y las aproximaciones varían. Para formarte tu propia opinión, lee el artículo lleno de humor de Virginie sobre la poda de los rosales a final de temporada.
Viváceas y anuales a final de temporada
- Arranca las anuales marchitas, que pueden quedarse sobre el suelo o ir a la pila de compost.
- Respetar las viváceas marchitas o secas ofrece varias ventajas. Algunas mantienen una bonita presencia en invierno, ya sea por su porte, sus inflorescencias marchitas o su fructificación, y cuando la escarcha subraya su grafismo, los cuadros que se forman pueden ser magníficos. Por otra parte, ofrecen cobijo y alimento a una fauna muy variada. Por último, sus partes aéreas protegen el corazón de la planta y contribuyen al desarrollo de un microclima en el macizo. Cada una crea, a su escala, una barrera contra el viento para sus vecinas, mitigando así el rigor del frío. Te aconsejo dejarlas en su lugar, salvo aquellas que han perdido todo interés estético o se desploman sin ninguna sujeción.

Flores marchitas y frutos escarchados y decorativos
Plantas en maceta: proteger o resguardar a resguardo de heladas
Tus plantas en maceta son más sensibles al frío que las que están en terreno abierto. Sus raíces están más expuestas (aire y viento que enfrían las paredes de los recipientes, frialdad del suelo).
- Si las dejas en el exterior, acércalas a las zonas más protegidas (pared, seto de persistentes soleado…). Da la vuelta a los platillos para maceta antes de volver a apoyar encima el recipiente. También puedes simplemente elevar la maceta con pequeñas cuñas. Aplica mantillo en la superficie de la maceta e instala una cubierta de invernada si se anuncian fríos especialmente duros; retírala en cuanto el termómetro vuelva a valores positivos.
- Algunos vegetales no pueden afrontar temperaturas negativas. Estas plantas sensibles a las heladas deben necesariamente entrar en un refugio libre de heladas (invernadero frío, garaje…). Aunque los riegos sean más espaciados en invierno, conviene comprobar que el sustrato no se seque por completo.
→ Para saberlo todo sobre la invernada de las plantas en maceta, consulta el artículo de Ingrid sobre el tema.
¿Qué hacer con los bulbos sensibles al frío en invierno?
Algunos bulbos soportan muy bien quedarse en el suelo todo el año, y el frío les resulta incluso necesario para marcar su ciclo de crecimiento e iniciar su rebrote en primavera. Otros, en cambio (dalias, cannas…) pueden no resistir el invierno, según la crudeza del frío, su duración y la naturaleza de tu suelo. Si dudas entre arrancarlos para almacenarlos o dejarlos en terreno abierto, sigue los consejos de Ingrid en su artículo: Invernada de las dalias, ¿hay que arrancarlas?
Charcas y peces: gestos sencillos para un invierno tranquilo
La charca también alberga una flora y una fauna que pueden sufrir los rigores del invierno. Por lo tanto, conviene tomar algunas precauciones:
- Retira las últimas hojas y los restos caídos al agua, antes de que se hundan al fondo y se pudran. Su presencia puede generar problemas sanitarios, la aparición de algas y, a la larga, acaban formando un cieno en el fondo de la charca, algo aún más problemático si es de lona.
- Recorta y limpia las plantas de la charca y de sus orillas, del mismo modo que las que crecen en tus macizos.
- La mayoría de las plantas acuáticas pueden resistir el invierno, siempre que su tocón no quede atrapado por el hielo y, por tanto, crezcan en una charca de tamaño suficiente. No obstante, cuidado con Thalia, los Nenúfares exóticos y el Papiro, más sensibles al frío. Aquí es excepcional que el agua se hiele a más de unos pocos centímetros, pero, por precaución, asegúrate de que las plantas que crecen en cestas queden cubiertas por unos cincuenta centímetros de agua. En el caso de mini- charcas, como las que te presenta Olivier, mejor, si vives en una región fría, invernar tus plantas en un cubo de agua, conservado en un local a resguardo de las heladas. Para las plantas flotantes, como las Lechugas o los jacintos de agua, puedes intentar conservarlas, colocándolas en la superficie de un recipiente lleno de agua y situado a unos 15 °C, pero la tasa de éxito sigue siendo aleatoria.
- Si tu charca alberga peces (carpas koi, peces dorados, shubunkins…), habrás tenido la precaución de aportarles un alimento más rico en proteínas y grasas en otoño y, en cualquier caso, dejarás de alimentarlos progresivamente a comienzos del invierno.
- Saca las bombas y los filtros, límpialos y guárdalos a resguardo de las heladas, ya sea volviéndolos a colocar en la charca, a una profundidad suficiente para que no corran el riesgo de quedar atrapados en el hielo, ya sea sumergiéndolos en un cubo de agua guardado en un local.

Charca helada en invierno
Redes de riego: prevenir roturas por heladas
Todas las infraestructuras y el material que permiten regar el jardín pueden sufrir daños graves por las heladas. Las buenas prácticas, realizadas antes de que el frío se instale de verdad, le ponen a salvo de sorpresas desagradables, de las que uno solo se da cuenta cuando ya es tarde, es decir, durante el deshielo.
- Cierre la llave de paso y abra la boquilla de su manguera de riego, para evacuar por completo el agua. Guarde después todo en un cuarto para el invierno.
- Si puede cortar el circuito aguas arriba, vacíe también la tubería dejando los grifos abiertos hasta que deje de salir agua. De lo contrario, envuelva las tuberías exteriores así como los grifos, por ejemplo con cartón o plástico de burbujas. Cubra el conjunto con un plástico para proteger su instalación de la lluvia.
- Vacíe su sistema de riego automático, desmonte las distintas tuberías y goteros y póngalos a remojar en agua tibia con vinagre, luego aclárelos antes de enrollarlos para guardarlos en un cuarto.
- Desmonte los programadores, límpielos del mismo modo, retire las pilas y guárdelos también.
Para hacer también con la llegada del invierno
Enfin, encore quelques petites choses sont à faire :
- Vacía el depósito de gasolina de los equipos con motor de gasolina que ya no vayas a usar (cortacésped, desbrozadora, motosierra…) y guárdalos a resguardo de la intemperie. También es un buen momento para realizar su mantenimiento (afilado, limpieza de bujías…). Si encargas esta tarea a un profesional, no esperes a la primavera, porque los plazos de espera pueden ser muy largos entonces.
- Al entrar las plantas en reposo, toda aplicación de abono debe haber cesado con suficiente antelación, para no fomentar la emisión de nuevos tejidos tiernos, muy vulnerables al frío.
- Coloca comida y agua para ayudar a las aves a atravesar esta estación en la que los recursos escasean. A este respecto, descubre todos los consejos de Virginie en su artículo: Alimentar a las aves del jardín en invierno.
Con el jardín así preparado para el invierno, ya solo te queda acomodarte en un sillón junto al fuego, para leer un buen libro… sobre jardines, por supuesto → Si aun así echas de menos tu jardín, ¡no te preocupes! Te propongo todo un abanico de tareas para seguir durante el invierno!
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