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Enfermedades y parásitos de la andrómeda

Enfermedades y parásitos de la andrómeda

¡Nuestros consejos para Andrómedas sanas!

Contenido

Modificado el 15 de octubre de 2025  por Sophie 4 min.

Los ingleses la llaman «lirio de los valles en árbol»; preferimos llamarla «andrómeda japonesa», de donde es originaria. Andrómeda es un arbusto de hoja perenne de la familia Ericaceae, esa familia de plantas con flor que agrupa, entre otras, el arándano, los rododendros y los brezos. Como muchos jardineros, te gusta plantarla en un seto libre o en un macizo sombreado de tierra de brezo, donde la coloración de su follaje y de sus retoños aporta bonitos colores vivos. Pero desde hace unos días te desesperas y te preguntas: «¿Por qué mi andrómeda pierde las hojas?», «¿Cómo cuidarla?». Si muestra signos de decaimiento, quizá esté sufriendo ataques de enfermedades, parásitos o plagas. Según los síntomas, aprende a reconocerlos y a tratarlos mediante control biológico, sin pulverización de productos fitosanitarios ni insecticidas.

Andrómeda japonesa

Pieris japonica

Dificultad

Mi andrómeda se marchita y las hojas se secan en las ramas: el culpable es Phytophthora

Bonito nombre para este organismo que vive en el suelo y que infesta tus andrómedas. Las hojas de tus magníficos arbustos empiezan a marchitarse y a caer como una sombrilla plegada, luego amarillean y, por último, se secan sobre las ramillas. Por desgracia, el problema viene de las raíces, porque Phytophthora cinnamomi se desplaza en el agua y, por lo tanto, aparece con mayor facilidad en suelos húmedos y ácidos, apreciados por la andrómeda. Este patógeno también puede afectar a las coníferas, a otras Ericaceae como los brezos, los rododendros o las azaleas, a los robles o a los castaños. Por desgracia para tus bonitas andrómedas, no existe tratamiento curativo. Por lo tanto, hay que ser muy cuidadoso con el drenaje durante la plantación y evitar los excesos de riego en verano, porque humedad y calor favorecen el desarrollo del hongo. Si el daño ya está hecho, arranca y quema sin dudar el o los ejemplares afectados, evitando dispersar la tierra contaminada. Excava un hoyo donde la tierra estuvo en contacto con la planta infestada y retírala. Deja el hoyo abierto una temporada para favorecer el secado y, después, rellénalo con tierra sana. Si deseas replantar en el mismo lugar, elige una planta insensible a este patógeno. No olvides desinfectar tus herramientas (tijeras de podar, pala… y tus botas si han estado en contacto con la tierra).

Andrómeda afectada por Phytophthora cinnamomi

Mi andrómeda presenta podredumbre gris: la culpable es la podredumbre gris.

Este hongo se desarrolla bien cuando las condiciones climáticas son favorables y emite esporas que se dispersan gracias al viento, la lluvia, los insectos o… ¡los jardineros! En primavera, las esporas de este parásito, de dulce nombre científico Botrytis cinnerea, germinan sobre el vegetal y penetran en la planta con el fin de extraer los nutrientes y el agua que necesita. En otoño, las plantas infestadas presentan una podredumbre gris negruzca, que en realidad es una formación de esclerocios (pequeñas bolitas de micelio formadas por ciertos hongos para protegerse) agregados y duros, visibles especialmente en las yemas y en los restos vegetales. En la primavera siguiente, estos esclerocios producen micelio y esporas que volverán a infestar otras plantas. La propagación de la podredumbre gris se produce sobre todo entre 15 y 25 °C con alta humedad ambiental. Por lo tanto, habrá que evitar el riego por aspersión, favorecer la circulación del aire mediante la poda —aunque debe evitarse con tiempo lluvioso— y evitar plantaciones demasiado densas. También conviene evitar los excesos de nitrógeno, favorables al desarrollo de la podredumbre gris.

Más información Pieris - Andrómeda japonesa

Mi andrómeda tiene manchas negras: la culpable es una enfermedad criptogámica

Es bastante habitual que el follaje de tu andrómeda presente manchas negras. Se trata de una enfermedad criptogámica debida a un hongo concreto: Phyllosticta maxima. Para acabar con ella, lo mejor es retirar las hojas manchadas y eliminarlas. También habrá que reducir los riegos y quizá aplicar de forma preventiva un fungicida tipo Mezcla bordelesa si el problema persiste.

Manchas negras debidas al hongo Phyllosticta maxima

Mi andrómeda se debilita y tiene negrilla: ¡las culpables son las moscas blancas!

Las moscas blancas, también llamadas mosquitas blancas, son pequeños insectos voladores y blancos, de 1 a 3 mm. Pican la andrómeda (aunque no solo) para alimentarse, lo que provoca un debilitamiento de la planta. La melaza producida por el insecto también se cubre de negrilla, provocando una disminución de la fotosíntesis. Para deshacerse de ellas, y sobre todo para librar tus andrómedas, habrá que eliminar de la zona las posibles malas hierbas que atraen a las moscas blancas (amaranto, cenizo blanco, carqueja, pamplina…etc). Utiliza trampas adhesivas específicas, que permiten atraer a estos insectos nocivos. También puedes utilizar la chinche depredadora Macrolophus en control biológico para controlar las invasiones. Por último, el jabón negro te permitirá limpiar las plantas manchadas de melaza o de negrilla.

Moscas blancas

Para saber más, consulta nuestra ficha dedicada: Moscas blancas o mosca blanca.

Mi Andrómeda pierde color y tiene unos extraños insectos blancos y negros: la culpable es la chinche de encaje asiática

¡Y sí, los tigres adoran las Andrómedas! Aquí no hablamos de mamíferos peludos, claro está, sino de pequeños insectos picadores-chupadores alados, aplanados, de color blanco y negro, de algo menos de 4 mm y de aspecto muy peculiar. Su nombre científico es Stephanitis takeyai. Los tigres de la Andrómeda no vuelan y se encuentran en la misma planta de un año a otro. En el envés de las hojas se encuentran a la vez adultos y sus excrementos, larvas y huevos. Los insectos extraen el líquido de las células de la planta mediante picaduras, lo que provoca la decoloración de las hojas. La fumagina (hongo que se desarrolla dejando una sustancia negruzca en el haz de la hoja) puede desarrollarse a causa de estos insectos, reduciendo también los intercambios gaseosos necesarios para la planta. Para evitar estos ataques de insectos, conviene por un lado evitar la poda demasiado sistemática de las Andrómedas, ya que la savia atrae en general a los insectos picadores-chupadores. No obstante, hay que suprimir y quemar las ramillas infestadas y favorecer el desarrollo de auxiliares naturales, como las crisopas o las chinches. ¡Para ello, hay que favorecer la biodiversidad en el jardín y proscribir el uso de pesticidas!

Tigre de la Andrómeda (Stephanitis takeyai) y planta infestada

Las hojas de mi andrómeda amarillean entre las nervaduras: ¡la culpable es la caliza!

Andrómeda, al ser una planta de tierra de brezo, aprecia la acidez del suelo. Un exceso de caliza activa en el suelo puede provocar clorosis, lo que dificultará la asimilación de hierro por la planta y provocará un fallo en la fotosíntesis. Las hojas se aclaran y luego se vuelven amarillas, mientras las nervaduras permanecen bien verdes. Ante todo, conviene reservar andrómeda para los parterres de tierra de brezo. Durante la plantación, mezcla tierra de brezo con Tierra de jardín si esta no es lo suficientemente ácida. Si la clorosis ya está presente, puedes acolchar con corteza de pino y aportar tierra de brezo en superficie, pero esta solución no será satisfactoria a medio plazo, porque las raíces seguirán en contacto con la caliza del suelo.

Despigmentación de las hojas debida a la clorosis

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enfermedades y plagas del pieris