Cómo dividir y replantar las equináceas o rudbeckias

Cómo dividir y replantar las equináceas o rudbeckias

¡Un repunte seguro!

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Modificado el 23 de octubre de 2025  por Pascal 7 min.

Las Equináceas, también llamadas rudbeckias, son viváceas robustas y generosas, muy apreciadas por sus flores brillantes en forma de margarita que iluminan los macizos desde el verano hasta el otoño. Fáciles de cultivar, atraen a las mariposas y a las abejas, y aportan un toque salvaje y natural al jardín.

Pero para que todo su vigor se conserve y siga floreciendo abundantemente, se aconseja dividirlas cada 3 a 4 años. Esta operación simple no solo permite rejuvenecer la planta, sino también multiplicarla fácilmente, para disfrutarla en otros rincones del jardín… o para regalársela a amigos jardineros!

En este artículo, descubre cuándo, cómo dividir y replantar tus Equináceas, así como todos nuestros consejos de cuidado para conservar mechones vigorosos año tras año!

Verano, Otoño Dificultad

¿Cuándo dividir Equináceas?

La división de Equináceas (o Rudbeckias) se realiza idealmente a finales del verano o a principios del otoño, entre finales de septiembre y principios de octubre. En ese periodo, la planta entra en reposo, lo que reduce el estrés asociado a la división y favorece un buen enraizamiento antes del invierno.

También puede considerar dividir las matas en primavera, cuando aparecen nuevos brotes, especialmente en las regiones con inviernos rigurosos. Esto permite a la planta beneficiarse de una temporada de crecimiento completa para asentarse bien.

Evita dividir las equináceas en plena floración o durante las altas temperaturas del verano, ya que la planta emplea toda su energía para la producción de flores, lo que dificulta la recuperación.

Puede dividir las matas cada 3 a 4 años para rejuvenecer la planta y estimular la floración. Esto también evita que se vuelva demasiado densa en el centro.

¿Cómo dividirlos?

Para dividir sus Equináceas, siga estos pasos:

  • Empiece por regar bien la planta la víspera de la división. Un suelo ligeramente húmedo facilitará la extracción del cepellón y reducirá el estrés para las raíces.
  • Coloque una horquilla a unos 20 a 30 cm del cepellón para no dañar las raíces. Inserte la horquilla profundamente y haga palanca con suavidad. Si el suelo está compacto o arcilloso, proceda en varios puntos alrededor del cepellón para aflojarlo progresivamente.
  • Retire las flores marchitas, así como los tallos secos o dañados. Esto permitirá a la planta concentrar su energía en la recuperación.
  • Utilice una pala bien afilada o un cuchillo de jardinería limpio para cortar el cepellón en dos o en varias secciones, según su tamaño. Cada fragmento debe contener raíces sanas, así como varios brotes vigorosos o yemas. Si el cepellón está muy denso, incluso puede dividirlo a mano después de un primer corte grueso.

Flores de Equinácea o Rudbeckia

Más información Equináceas

¿Cómo trasplantar las Equináceas?

  • Cave un hoyo dos veces más ancho que el cepellón para permitir que las raíces se extiendan con facilidad. Afloje bien la tierra en el fondo y en los lados del agujero para favorecer un buen enraizamiento.
  • Aunque las equináceas sean poco exigentes, puede enriquecer el suelo con un poco de compost maduro o una enmienda orgánica ligera. Esto estimulará el crecimiento, especialmente si su suelo es pobre. No es necesario aportar fertilizante químico.
  • Coloque el cepellón en el agujero asegurándose de que el collar (la base de los tallos, justo por encima de las raíces) esté al nivel del suelo, ni demasiado enterrado ni demasiado expuesto. Esto evita los riesgos de pudridumbre.
  • Rellene el agujero con la tierra extraída, apisonando ligeramente alrededor de las raíces para eliminar bolsas de aire. Evite compactar demasiado la tierra, ya que podría frenar el desarrollo radicular.
  • Riegue abundantemente justo después de la plantación, incluso si llueve. Esto ayuda a apisonar bien la tierra alrededor de las raíces. A partir de entonces, mantenga el suelo ligeramente húmedo durante las primeras semanas, mientras la planta se establece. En caso de sequía prolongada, regar regularmente.

Dato a tener en cuenta: la recuperación de equináceas suele ser fácil, pero un acolchado ligero puede ser útil para conservar la humedad del suelo y proteger planteros y planteles de las variaciones de temperatura.

Flores de equináceas o Rudbeckia

¿Como cuidar las equináceas?

Las Equináceas son plantas robustas y poco exigentes. Sin embargo, algunos gestos simples pueden ayudarles a mantenerse vigorosas y florecientes año tras año.

Riego

  • Después de la plantación: Mantenga el suelo ligeramente húmedo hasta que la planta esté bien establecida.
  • Planta adulta: Las Equináceas son tolerantes a la sequía una vez enraizadas. Riegue moderadamente en caso de calor extremo prolongado, especialmente si el suelo está muy seco.

Acolchado

Un acolchado orgánico (cortezas, paja, compost) ayuda a mantener la humedad, limita el crecimiento de las malas hierbas y protege las raíces de las variaciones de temperatura.

Poda y limpieza

  • Durante la floración: Elimine las flores marchitas a medida que aparezcan para estimular la producción de nuevas flores.
  • Al final de la temporada: Deje algunas tallos con sus semillas secas si desea alimentar a las aves o favorecer la siembra natural.
  • En primavera: Poda los tallos secos en la base para dar paso a nuevos brotes.

Fertilización

Las Equináceas no necesitan mucho fertilizante. Un aporte ligero de compost en primavera basta para sostener la floración. Evite los fertilizantes demasiado ricos en nitrógeno que favorecen el follaje en detrimento de las flores.