Por fin es verano, hace calor y el huerto, aunque esté bien cubierto con mantillo, empieza a pedir algunos riegos. Pero, ¿cómo regar bien para cosechar buenas hortalizas sin que se convierta en una auténtica faena? Aquí van nuestros consejos y algunos principios que conviene respetar al respecto.
Un pase de azada vale por dos riegos; un mantillo vale por diez, siempre que se riegue bien.
- pasar la azada pequeña para romper la posible costra del suelo, frecuente en tierra arcillosa o limosa,
- realizar un riego abundante, hasta el punto de saturación.

Cultivos con mantillo: riegos menos frecuentes, pero más abundantes
- hacerlo en abundancia, idealmente con regadera para controlar la cantidad de agua aportada,
- regar temprano por la mañana o al atardecer,
- comprobar que el agua ha alcanzado las capas profundas del suelo.
Por último, si puedes, organízate para recoger agua de lluvia: siempre a la temperatura adecuada y, sobre todo, gratuita, lo que anima a regar de forma más eficiente.
Por último, descubre todos nuestros consejos en nuestra guía completa para saber cuándo y cómo regar el jardín.
Comentarios