¿Flores en el huerto? Cuando se habla de asociaciones, pensamos espontáneamente: “los puerros que prefieren las fresas”, pero más raramente en las flores. Y es una lástima, porque realmente merecen un lugar destacado.

¿Por qué instalar flores en el huerto?

Es bastante sencillo y se resume en tres puntos:

  • las flores son útiles porque favorecen la abundancia de las cosechas al atraer a los polinizadores, actores esenciales en la formación de los frutos. Además, albergan y alimentan valiosos auxiliares y repelen ciertos parásitos, algo fundamental cuando se cultiva en ecológico,
  • son decorativas y permiten que el huerto luzca sin complejos,
  • adornan con gracia los jarrones con encantadores ramos veraniegos.

huerto florido, el ejemplo de Saint-Jean-de-Beauregard

El huerto, muy florido, de Saint‑Jean‑de‑Beauregard

¿Qué plantas para llenar de flores el huerto?

Todas las anuales valen, pero aquí tienes, por si te faltan ideas, una selección de plantas, probada y aprobada, que, sembradas Bajo cubierta desde hoy o plantadas en mayo, estarán en su mejor momento todo el verano.

1) El Tagete: clásico y eficaz

En casa, como en muchos jardines, el tagete se coloca entre las hileras de tomates por sus propiedades Nematicidas, y no solo por eso. Prefiero utilizar las variedades enanas, que ofrecen un bonito porte en bola, lo que les permite intercalarse fácilmente entre todas las hortalizas.
♥ Me gusta: el olor a mandarina de Tagetes signata o tenuifolia, absolutamente increíble…

Tagete o clavel de la India - una flor para plantar al pie de los tomates

Tagete o clavel de la India

2) La capuchina: atrapa-pulgones y toque de color en ensaladas

Todo en la capuchina es encantador: sus hojas redondas, su color deslumbrante, el hecho de que sea comestible (éxito garantizado en las ensaladas). Los pulgones también la adoran. La atacan con regularidad, pero siempre se recupera: un valiente agente trampa dentro de una estrategia de distracción.
♥ Me gusta: se siembra de manera natural sin llegar nunca a ser invasora, perfecta para jardineros perezosos.

Capuchina: una flor ideal para el huerto

La capuchina, una flor bonita y también una planta útil para atraer pulgones

3) El cosmos: florífero y fácil de cultivar

Con los cosmos tendrás mucho donde elegir, tanto en tamaño como en color. Si las variedades de gran desarrollo están más bien destinadas a los macizos, los enanos (como la serie Sonata) son perfectos en los Bordillos de la parcela.
♥ Me gusta: al final de la temporada, refrena las ganas y evita la gran limpieza; podrás admirar el espectáculo de los jilgueros picoteando las últimas semillas.

El cosmos, una flor fácil, ideal para el huerto

Las flores de cosmos duran mucho; también son magníficas en ramos campestres

4) La zinnia: robusta y colorida

Las compro en mezcla, porque sus colores cálidos y la geometría de sus flores no dejan de sorprenderme. Su estilo, con un punto rústico, va en consonancia con su comportamiento: ultrafáciles de cultivar y muy resistentes.
♥ Me gusta: permiten crear ramos espectaculares

Las zinnias son flores perfectas para dar color al huerto

La zinnia, una flor robusta y colorida

5) El Girasol: ¡XS o XXL, tú eliges!

¡La flor preferida de los niños! Cuando eran pequeños, cultivaba variedades enanas, bien rechonchas, que en otoño tomaban el aspecto de duendes (basta con quitar unas cuantas semillas para dibujar ojos, nariz y boca). Los niños han crecido y los girasoles también: ahora usamos variedades “de competición” (‘Mamuth’, ‘Mongolian Giant’, ‘Russian Giant’) e intentamos cada año batir nuestro récord (3,2 metros) con buen aporte de compost, riegos y también con tutores sólidos. Dicho esto, no se cultivan en medio de las hortalizas —la competencia sería desleal—, sino en una parcela dedicada.
♥ Me gusta: deja las cabezas en su sitio: será “barra libre” para las aves.

Los girasoles: flores para instalar en los Bordillos del huerto

El girasol: luminoso, alegre y muy apreciado por las aves

6) El lupino, más o menos vivácea, pero buen compañero

No suelo instalar vivaces en el huerto, porque, con las rotaciones, todo se mueve muy deprisa y enseguida estorbarían. Única excepción: el lupino, porque me parece magnífico y pertenece a la familia de las leguminosas (estas plantas tienen la particularidad de fijar el nitrógeno atmosférico en el suelo), lo que la convierte en una planta compañera de primera. Atención, aunque se considera efímero, a veces se prolonga si el suelo le conviene. En el huerto, mejor optar por una variedad anual.
♥ Me gusta: sus flores, agrupadas en espiga erguida, son apreciadas por abejorros y abejas; resulta fascinante observar cómo se adueñan del polen.

El lupino, una vivaz para probar en el borde del huerto

El lupino y sus bonitos bohordos florales

7) La borraja: innumerables cualidades, pero…

Es una planta vigorosa, conocida por ser muy melífero. Ofrece magníficas flores azules estrelladas, decorativas y comestibles además. Se dice incluso que es capaz de mantener a raya a las babosas (no es muy evidente, pero puede que mis babosas sean realmente voraces). Si la borraja llega en último lugar de la lista es porque últimamente no nos llevamos muy bien. Tiene cualidades indudables, pero también un “pequeño defecto”, al menos en nuestro caso: se siembra de manera natural sin medida, hasta el punto de volverse casi invasora.

Mi consejo: no te prives de ella, pero plántala a buena distancia de las zonas de cultivo o ¡afila tu azada colineal!

flores de borraja

La borraja: una planta con numerosas virtudes

→ Descubre la borraja blanca en un vídeo de Olivier: