Un huerto duradero y autosuficiente, donde las verduras apenas requirieran mantenimiento y rebrotaran tras la cosecha… ¿Demasiado fácil? ¿Idílico? Pues es posible, al menos en parte… gracias a las hortalizas perennes, o vivaces. Bien conocidas por quienes practican la permacultura, todavía están poco presentes en los huertos tradicionales, lo cual es una lástima porque, en definitiva, ¡solo tienen ventajas!
Descubre también las hortalizas perennes en nuestro pódcast:
¿Qué es una hortaliza perenne o vivaz?
Como todas las plantas perennes, las hortalizas perennes o vivaces tienen un ciclo de vida que se extiende a lo largo de varios años. Aunque no son eternas, son plantas perennes que se cultivan en el jardín y se cosechan sin necesidad de renovarlas. Además de esta ventaja, a menudo ofrecen sabores intensos y auténticos… algo que no ha pasado desapercibido para muchos grandes chefs, algunos de los cuales incluso las cultivan en sus propios huertos.
Dentro de la categoría de plantas del huerto que se establecen durante muchos años, conocemos bien la alcachofa, el espárrago blanco, el ruibarbo y las fresas. No me detendré en ellas para centrarme en hortalizas y plantas condimentarias algo menos conocidas y que, además, son resistentes. ¡Aquí van algunas hortalizas perennes imprescindibles!
1) El ajo de oso (Allium ursinum)
Se encuentra de forma natural o se cultiva en sotobosques, donde se naturaliza fácilmente. Presenta hojas grandes y estrechas y, de abril a junio, ofrece una encantadora floración en umbelas blancas. Condimentaria y también medicinal, de esta planta se consume todo: el bulbo, las yemas florales y también las hojas. Cosecha: de enero a octubre.

Ajo de oso
2) El ajo rocambole (Allium scorodoprasum)
Esta especie, muy ornamental, tiene la particularidad de producir, en la parte superior de sus tallos con flores, bulbillos aéreos. Sus hojas también se consumen, como el cebollino. Cosecha: en junio-julio.

Ajo rocambole
3) El cardo o alcachofa silvestre (Cyrara cardunculus)
Es una hortaliza antigua, muy próxima a la alcachofa. Aunque sus flores son comestibles, se cultiva sobre todo por sus cardos. De gran estatura, despliega un magnífico gris azulado, muy decorativo en el huerto. Y para quienes temen las espinas, hay variedades inermes. Cosecha: agosto-septiembre.

Cardo: follaje y flor
→ Leer también: Cultivar el cardo: una hortaliza de pencas sabrosas.
4) El quenopodio Bon-Henri (Chenopodium bonus-henricus)
A veces se le llama espinaca silvestre o anserina. Se cultiva por sus hojas, que pueden degustarse como las espinacas: crudas en ensaladas o cocidas. Cosecha: de marzo a mayo y de septiembre a noviembre.

Quenopodio Bon-Henri
Descubre todo lo que hay que saber sobre el quenopodio y mira nuestro vídeo en el que Olivier devuelve esta hortaliza olvidada a la actualidad.
5) La col perpetua de Daubenton (Brassica oleacerae)
Aquí tenemos una hortaliza perenne que hoy vive una bonita revancha: antaño se cultivaba con fines forrajeros, para alimentar al ganado, y ahora figura en la carta de grandes chefs. Es una col que no forma cabeza y de la que se cosechan los brotes tiernos, cuyo sabor se acerca al del brócoli. Cosecha: de septiembre a mayo.

La col perpetua de Daubenton
6) La glicinia con tubérculos o judía silvestre (Apios americana)
Es una trepadora voluble de floración malva, muy ornamental. Es una planta herbácea perenne muy utilizada en permacultura, en los bosques-jardín. Para degustarla, hay que esperar al invierno y extraer sus tubérculos, que se cocinan como la patata y son más nutritivos. En clima cálido, ofrece también frutos comestibles. Cosecha: de noviembre a marzo.

Glicinia con tubérculos o "judía silvestre"
7) El levístico o apio perenne (Levisticum officinale)
También conocido como apio de monte o Hierba Maggi, esta planta del huerto se utiliza sobre todo por su aroma, como planta condimentaria. Sus hojas, pero también sus semillas, perfuman agradablemente sopas y marinadas. Cosecha: de mayo a noviembre.

El levístico o apio perenne, también llamado apio de monte
8) La cebolla de árbol (Allium cepa proliferum)
Como en el caso del ajo rocambole, no la busques bajo tierra: es en la parte superior de su tallo floral donde esta antigua y algo extravagante hortaliza ofrece sus campanillas. También se consumen las hojas, como el cebollino. Cosecha: de julio a septiembre.

Cebolla de árbol
9) La acedera u acedera-espinaca (Rumex acetosa, R. arifolus, R. sanguineus, R. purpurea)
Acedera ofrece, desde la primavera, hojas de sabor suave o acidulado, bastante similares a las de las espinacas. Se cultiva en el huerto, pero también en el balcón, en maceta grande. Es una planta fácil que se cosecha durante un largo periodo, pero a medida que se necesita, porque se conserva mal. Cosecha: de abril a noviembre.

Acedera - Rumex sanguineus
10) El puerro perenne (Allium ampeloprasum)
Este puerro perenne solo produce ejes de tamaño pequeño, del grosor de un dedo, pero muy sabrosos. Cortados a 2 cm del suelo, sus hojas rebrotan sin cesar, de septiembre a mayo. Poco exigente en espacio, este puerro se instala fácilmente entre las fresas. Cosecha: de septiembre a mayo.

El puerro perenne
Entonces, ¿listas y listos para dar a las hortalizas perennes el lugar que merecen en el huerto? O quizá ya estén allí... ¡Cuéntanoslo!
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