Junio está ya bien avanzado y estamos a inicio del verano: el buen tiempo ha llegado para quedarse y te pica el gusanillo de cosechar tus propias hortalizas desde hace tiempo. Pero hay que reconocerlo: te has entretenido y, en el huerto, no has sembrado ninguna hortaliza.
Con total honestidad, aunque la situación dista mucho de ser desesperada, puede complicarse un poco con algunas hortalizas como los tomates (consuélate, una de cada dos veces les ataca el mildiu), los pimientos, las berenjenas… Pero para el resto, ¡casi todo sigue siendo posible!
Antes que nada, veamos por qué sembrar con un poco de retraso respecto al “calendario oficial” puede ser una buena idea:
Ventajas de una siembra tardía en el huerto
Las siembras tardías pueden ser preferibles en regiones frescas, porque sembrar en un suelo bien templado acelera la germinación y favorece un crecimiento rápido de las plantas.
Lo comprobé el año pasado al instalar dos hileras de remolachas: la primera a partir de plantones y la segunda a partir de semillas. En menos de un mes, aunque recibieron los mismos cuidados, la hilera procedente de siembra alcanzó a la de plantón.
¿Más tranquilos? Pasemos entonces a nuestra pequeña selección de hortalizas fáciles de sembrar a inicios de verano:
7 hortalizas fáciles, para sembrar a comienzos de verano en el huerto
1) Las calabazas y los calabacines
Aunque se recomienda sembrarlas en abril y en alveolo, sobre todo es para poder cosechar antes; pero su siembra directa es perfectamente posible. Único inconveniente: la cosecha se retrasará un poco.
2) Guisantes verdes
Habitualmente se siembran hasta finales de mayo, y guisantes verdes como "Merveille de Kelvedon" o "Télévision à grain ridé" soportan el calor. Una siembra algo tardía, sobre todo si vives en una región templada, no les supondrá ningún problema.
3) Las remolachas
Fáciles de lograr, las remolachas soportan muy bien un cultivo algo desplazado siempre que vigiles el riego o, mejor aún, acolches el bancal. El calor acelera su crecimiento: ¡nunca me ha tocado esperar 4 meses para degustarlas! En casa nos gusta mucho 'Chioggia'… así como la remolacha 'de Détroit'.




4) Las lechugas
Las lechugas de verano crecen a toda velocidad… es una gozada siempre que elijas bien la variedad; si no, ¡cuidado con el crecimiento prematuro! Así, nos orientamos hacia 'Kinemontepas' (¡cómo no!), 'Grosse Blonde paresseuse', 'Du bon jardinier' o, en cuanto a lechugas de corte, 'Lollo Rossa' o 'Red salad Bowl'. Todas se adaptan perfectamente al calor, siempre que las mimes un poco colocándolas a media sombra.
5) Las judías
… todas las judías, ¡incluidas las verdes! Con ellas es sencillo: la cosecha llega 60 días después de la siembra. Es muy práctico para cuadrar las recogidas antes de irte o al volver de vacaciones, ¿verdad? Si aún no tienes claro tu plan, en lugar de una variedad a filamento elige una judía para vaina, que podrá esperar un poco más sin hacer hilo. Y para variar, piensa en las judías manteca, pero también en las preciosas variedades moradas como 'Amethyst'…
6) Los rábanos
Los rábanos se siembran durante casi todo el año… Ya lo tratamos en este artículo sobre los rábanos. Pero el verano es la ocasión perfecta para probar nuevas variedades, especialmente bien adaptadas, como el Rábano 'Jaune d'or ovale' o 'Scarlet Globe'.
7) Las zanahorias
Sembradas en junio - julio, se cosecharán en otoño. Piensa en asociarlas con el rábano para reducir la tarea del aclareo. Si esta siembra te impone un poco (es delicada) y no tienes tiempo que perder con un fracaso, opta sin dudar por las cintas de semillas: son realmente prácticas, ¡incluso si no eres principiante!




¿Listos? ¡Aquí van por fin unas cuantas precauciones para que todo vaya sobre ruedas!
Precauciones para sembrar con calor
Ante todo, que sepas que, en el huerto, las siembras de verano no son más difíciles que las de primavera. Sin embargo, requieren una vigilancia más estrecha, porque para que la germinación se produzca sin contratiempos, es necesario que el suelo se mantenga húmedo.
Lo cual no siempre es evidente cuando el sol aprieta. Si no te es posible seguir los riegos con regularidad, piensa en sombrear la tierra mientras se produce la emergencia con cajas de fruta, simples hojas de papel de periódico o incluso con una capa muy fina de hierba previamente seca.
Por último, prioriza los riegos matinales: son menos propensos a atraer a las babosas, aficionadas, en cualquier estación, a las jóvenes plántulas.
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