Energéticas, las almendras también son conocidas por ser ricas en vitamina E, fibra, calcio, magnesio y lípidos. Muy utilizadas en cosmética, así como en las distintas cocinas del mundo mediterráneo y de Oriente Medio, las almendras realzan platos salados y repostería, enteras, laminadas o molidas. Y, por supuesto, se comen al natural, recogidas directamente del árbol.

Almendras maduras
Para disfrutar de estos frutos deliciosos, llenos de virtudes y con un sabor único, aquí te contamos cómo recogerlos y conservarlos.
El ciclo de la fructificación de los almendros
La floración de los almendros tiene lugar en febrero-marzo, antes de la aparición de las hojas. Los numerosos yemas florales liberan bonitas flores de 5 pétalos, de color blanco o rosa según el cultivar o la variedad. La polinización la realizan el viento y las abejas. Después aparecen las almendras: una envoltura no comestible, verde almendra y luego marrón oscuro, se agrieta, dejando ver un hueso cuya cáscara es dura o blanda según las variedades. En el interior se encuentran una o dos semillas (las almendras). Esa es la parte comestible.

Yemas florales, flores, almendras verdes y almendras maduras
¿Cómo saber si las almendras están maduras?
- La cosecha de las almendras frescas, verdes, se realiza en mayo-junio o hasta julio según el clima. Se suele decir que debe hacerse entre 10 y 25 días antes de la madurez completa. En este estado, las almendras tienen un suave sabor lechoso.
- La cosecha de almendras secas tiene lugar en otoño, a partir de finales de agosto, a veces hasta septiembre-octubre, también en función de las Condiciones climáticas y de cultivo. La envoltura de una almendra madura se ha agrietado y encogido, dejando ver la cáscara leñosa que contiene la parte comestible. También empiezan a caer al suelo.
¿Cómo cosechar las almendras?
Las almendras pueden cosecharse a mano o varearse con una pértiga larga. Si tienes muchos frutos que recolectar, extiende una lona o un filamento bajo el árbol para reunirlos más fácilmente. Sacude delicadamente los frutos con la pértiga para desprenderlos de las ramas sin dañarlas. Puedes quitarles la envoltura directamente in situ o hacerlo después.

Cosecha de almendras con ayuda de una pértiga y un filamento
Atención: en caso de recolección silvestre, piensa en probar un trocito de una almendra antes de coger más. Si tiene un sabor amargo, ¡mejor déjala! De hecho, comer más de 2 almendras amargas al día puede resultar peligroso, e incluso mortal en grandes cantidades, ya que contienen ácido cianhídrico, es decir, ¡cianuro!
¿Cómo conservar las almendras recién cosechadas?
Las almendras son semillas oleaginosas (que contienen aceite) con cáscara. Es esta envoltura dura, leñosa, la que permite su conservación. Una vez libres de su envoltura, las almendras en su cáscara se conservan sin problema al aire libre hasta un año entero. Favorece la circulación del aire colocándolas sobre una rejilla o en una cesta, en una habitación fresca. No dudes en removerlas con regularidad para airearlas y vigila que los roedores no estropeen tu cosecha. Este método de conservación te permitirá consumirlas cuando quieras, rompiendo las cáscaras con un cascanueces.
Si prefieres romper las almendras para extraerlas de su cáscara de una sola vez, puedes conservarlas, como la mayoría de los frutos secos, en un recipiente hermético, tipo tarro de vidrio. Este deberá estar seco y limpio y provisto de una tapa. Tus recipientes deberán almacenarse preferentemente en un lugar oscuro y seco para mantener su crujido y evitar que se enrancien: un armario o una despensa irán perfectos.

La conservación de las almendras en tarro hermético
¿Cómo secar las almendras?
El secado de las almendras puede hacerse fácilmente con tu horno o con un deshidratador. Este paso permite conservarlas más tiempo y les aporta un buen sabor tostado.
- Retira las almendras de su cáscara procurando eliminar las que estén dañadas;
- Se recomienda Remojar las almendras en agua salada a razón de 1 cucharada sopera de sal por 1 litro de agua. Esta acción neutraliza el ácido fítico presente en las almendras, como en otras semillas oleaginosas; la digestión y la absorción de nutrientes resultarán así más fáciles. Este paso no es obligatorio;
- Seca las almendras con un paño o papel de cocina.

Almendras extraídas de su cáscara para su secado
Secado en horno
- Precalienta el horno a 180 °C;
- Extiende las almendras en una bandeja o fuente en una capa fina;
- Sécalas en el horno durante unos 15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Si prefieres un sabor más tostado, déjalas simplemente unos minutos más;
- Sácalas del horno y déjalas enfriar a Temperatura ambiente.

Secado en deshidratador
- Distribuye las almendras en las bandejas del aparato;
- DesHidrátalas a 45 °C de 12 a 24 h, siguiendo el modo de empleo de tu aparato, dándoles la vuelta con regularidad. El tiempo puede ser más o menos largo en función del contenido de humedad de tus almendras;
- Sácalas del deshidratador y déjalas enfriar a temperatura ambiente.
Las almendras así secadas deberán almacenarse en el refrigerador o en una habitación fresca, a resguardo de la luz, en un recipiente hermético. Se conservarán así 3 meses. Pasado ese tiempo, puedes congelarlas y sacar la cantidad que necesites.
Para saber más, consulta nuestra ficha: "El secado de los frutos recolectados en el jardín. Para una larga conservación".
¿Qué hacer con los restos de cáscaras?
Piensa en valorizar tus residuos. Las cáscaras rotas pueden servir en el jardín:
- en sustitución de las bolas de arcilla para drenar tus Plantas en maceta: coloca una fina capa de cáscaras en el fondo de la maceta y mezcla otras, bien trituradas, con tu tierra. El sustrato quedará así más ligero y drenado;
- como acolchado ecológico en el Huerto o en los macizos.

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