
¿Cuánto trasplantar de una maceta a otra puerros en el huerto?
Técnicas y nuestros consejos
Contenido
Verdaderas estrellas del Huerto, los puerros no son, sin embargo, las hortalizas más fáciles de cultivar. Varias etapas, como la siembra y el trasplante, requieren cierta pericia y acertar con el momento oportuno para evitar decepciones.
Descubre cuándo y cómo trasplantar de una maceta a otra tus puerros, un paso imprescindible para lograr un buen cultivo y disfrutar de esta hortaliza durante todo el invierno.
¿Por qué trasplantar de una maceta a otra los puerros?
Las semillas de puerro son muy pequeñas; es casi inevitable realizar un trasplante. Las plantas demasiado juntas competirían inevitablemente por la luz, así como por el agua y los nutrientes del suelo. Esto provocaría un rendimiento mediocre en la cosecha.
¿Cuándo plantar puerros?
El trasplante de los puerros se realiza alrededor de mayo/junio para las variedades tempranas y durante la segunda quincena de julio para las variedades de invierno, e incluso a mediados de agosto al sur del Loira. Este lapso de tiempo, sin embargo, es bastante variable y depende de la fecha de siembra y de las condiciones meteorológicas, que influirán notablemente en el crecimiento de este cultivo. En cualquier caso, conviene esperar de dos a tres meses de vegetación antes del trasplante.
A menudo se aconseja a los jardineros esperar a que el puerro alcance la longitud (unos 15 cm) y el diámetro de un lápiz antes de manipularlo.
El truco de François: El trasplante también puede adelantarse si tu puerro viene en cepellón (alvéolo).

Planteros y planteles de puerros (Foto: G. David)
Más información Semillas de puerros
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¿Cómo separar tus puerros?
Las plantas agradecen la delicadeza y un mínimo de estrés a lo largo de su vida. Para contribuir a ello, realiza el aclareo de las plántulas únicamente cuando el suelo (o el sustrato en el caso de una siembra en invernadero) esté húmedo. Si no es así, riega el sustrato la víspera, de forma generosa : esto te evitará dañar en exceso el sistema radicular.
- Equípate después con una horca de cavar (en el caso de plantas en terreno abierto) o con cualquier otra herramienta (lápiz, tenedor, cuchillito, plantador…) si tus plantas están en una bandeja de siembra, un marco frío o cualquier otro recipiente de tamaño reducido;
- Levanta con delicadeza la herramienta para desenterrar las plántulas;
- Una vez levantadas, sujétalas y sepáralas sacudiéndolas suavemente con los dedos;
- Es posible dejar que las plantas se sequen de nuevo sobre el suelo, en un lugar sombreado, durante dos días (opcional);
- Una vez separadas unas de otras, dirígete a la parcela de plantación definitiva (preparada de antemano).
NB: algunos horticultores no dudan en dejar sus puerros fuera de tierra unos días para “endurecerlos” (estresar voluntariamente sus plantas). No es indispensable, pero este método podría hacer que tus plántulas sean más resistentes a los ataques de insectos y hongos más adelante.
El consejo de François: Lo mejor es proceder a la separación de los puerros con tiempo templado, nublado y sin viento. Todas estas condiciones estresan menos a las plantas durante el trasplante.
Ver también
¿Labrar la tierra, buena o mala práctica?Despuntado y pralinado de puerros
El recorte
Antes de iniciar el trasplante en raíces desnudas, tendrás que «recortar» tus plantones. En otras palabras, acortar raíces y hojas antes del trasplante. Esta técnica es necesaria para evitar un desequilibrio entre la proporción de raíces (que inevitablement han sufrido algo durante el arranque) y la superficie de follaje. Para ello, recorta el follaje en 1/3 y las raíces a 2 a 3 cm del collar.
El pralinado
El pralinado no es obligatorio. Consiste en recubrir las raíces de los puerros con una papilla a base de tierra de jardín, compost y agua, con el fin de mejorar el prendimiento.
¿Cómo plantar puerros?
Un suelo preparado con antelación es por supuesto un paso imprescindible antes de trasplantar tus puerros a su ubicación definitiva: airea el suelo con un cultivador de mano y una horca de cavar. No dudes en extender compost o estiércol bien descompuesto, porque los puerros son hortalizas muy exigentes.
Existen casi tantas técnicas de trasplante como jardineros. Estas son 3 de las más practicadas en la mayoría de huertos:
Método en «hileras»
- Abrir un surco con una azada, un escardillo o una azada colineal, con una profundidad aproximada de 8-10 cm;
- Coloca después tus puerros en el fondo del surco en diagonal. Deja una distancia de 10 a 15 cm entre los puerros de la misma línea para un buen desarrollo de las plantas;
- Rellena después ese surco con la tierra previamente retirada;
- Riega abundantemente tus puerros.
Método del plantador
Como su nombre indica, utilizarás un plantador u otro objeto (por ejemplo, el mango de una pala) para Trasplantar de una maceta a otra tus plantas. Es posible ganar tiempo utilizando plantadores multidiente para perforar varios agujeros a la vez.
- Clava la herramienta a una profundidad mínima de 8 cm. Si el suelo está demasiado seco, el hoyo de Plantación se desmoronará a pesar del plantador; por tanto, habrá que mojar previamente el suelo para crear un agujero como es debido;
- Coloca la planta en el agujero procurando que las raíces no queden dobladas hacia arriba. Para obtener un bonito eje (también llamado «blanco» del puerro), entierra el tallo hasta el nivel de las primeras hojas, sin incluirlas dentro del agujero;
- No hace falta rellenar con tierra: un riego abundante cumplirá perfectamente esa función.
Conviene señalar que esta técnica suele dar puerros más bonitos que el primer método.

Método del plantador
Trasplante en cepellón
Este método es una buena alternativa a los dos anteriores: consiste en replantar puerros en cepellón directamente en tierra. Tiene la ventaja de reducir el estrés de la planta al preservar la totalidad de las raíces. Además, con esta técnica no hace falta preparar ni recortar las plantas, lo que te hará ganar tiempo. A menudo se utilizan bandejas de siembra en las que se sembrarán dos semillas por alvéolo.
Además, con este método, el trasplante también es muy sencillo:
- Utiliza un plantador y trasplanta de una maceta a otra un puerro en cepellón cada 10 a 15 cm en la hilera, sin olvidar enterrar el tallo de la hortaliza para obtener más «blanco»;
- Riega abundantemente y ¡listo!
Cabe destacar que, contrariamente a lo que se suele pensar, con esta técnica es posible dejar 2 o incluso 3 puerros por cepellón y obtener dos ejemplares de buen tamaño sin haberlos aclarado. No dudes en probar métodos nuevos: la Jardinería es ante todo una pasión creativa.
El consejo de François: independientemente del método que elijas, un acolchado siempre es recomendable y, aún más, tras un trasplante de plántulas. Permitirá que el suelo conserve hasta 3 veces más humedad que un suelo desnudo.

Minicepellones de puerros listos para plantar
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