¿Cómo proteger a las gallinas de los depredadores?
Todos nuestros consejos para garantizar la seguridad de tus gallinas, de día y de noche
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Quieres a tus gallinitas, las mimas y les das todos los cuidados que necesitan. Y ellas te lo agradecen regalándote huevos frescos cada día. Hasta que, un día, llega la catástrofe. Un zorro, una garduña o un busardo ratonero atacan a tus gallinas y pollitos y hacen una carnicería en el gallinero. Tanto si vives en el campo, junto a un bosque, en una urbanización o en una zona más urbana. Es tiempo de actuar para proteger a tus gallinas, porque muchos de estos depredadores, a veces sanguinarios, vuelven a donde saben que hay carne fresca, cautiva e inofensiva.
Te explico todas las precauciones que debes tomar para asegurar el gallinero y el recinto a fin de proteger a tus gallinas de los depredadores.
¿Cuáles son los principales depredadores de las gallinas?
Definición de depredador: se dice de las especies vivas que se alimentan de presas vivas. Instintivamente, pensamos en los grandes depredadores del reino animal, como el león, el tigre, el leopardo o el tiburón. Sin embargo, también hay depredadores eficaces en nuestro entorno cercano, el de nuestros campos e incluso, a veces, el de nuestras ciudades. Gallinas, gallos y pollitos figuran entre las primeras víctimas en sufrirlo.
Depredadores terrestres
El primer depredador que deben temer tus gallinas sigue siendo el zorro. Con más frecuencia de noche, y más raramente de día, el taimado zorro desplegará toda su astucia para entrar en el gallinero, incluso en una zona urbana. Sobre todo si le acucia el hambre, propia o la de sus cachorros. Y entonces nada lo detiene: es capaz de escalar una malla, rascar el suelo para colarse bajo una valla o incluso reptar para alcanzar el objetivo que se ha fijado. Muy activo de febrero a julio, el zorro es más bien oportunista: mata y come a las gallinas in situ, pero también puede enterrarlas o llevárselas a su madriguera.
Tan peligroso como el zorro, un perro callejero también puede atacar a las gallinas. Aun así, otros depredadores, aunque más pequeños, resultan igual de temibles que los cánidos. Llamo al banquillo de los acusados a garduñas, comadrejas, hurones, turones y otras martas, todas culpables en distinto grado. Estos pequeños carnívoros pueden, en efecto, atacar a gallinas y pollitos, colándose por intersticios diminutos. La garduña es la más mortífera. Excitada por los cacareos, puede arrasar un gallinero entero.
También figuran entre los depredadores de las gallinas, o más bien de los huevos o los pollitos, las ratas o los reptiles como las serpientes.

El zorro, la garduña y las rapaces siguen siendo los principales depredadores de las gallinas
Depredadores aéreos
El peligro también puede venir del cielo. Las aves no están exentas de culpa, pues pueden lanzarse sin miramientos sobre tus gallináceas. Empezando por rapaces como los ratoneros, que a veces incluyen en su dieta gallinas enanas o pollitos.
Los córvidos, como cuervos, cornejas y urracas, rara vez atacan a las gallinas. En cambio, si entran en el gallinero, pueden darse un festín con los huevos sin el menor remordimiento.
Primera precaución: asegurar el gallinero y el recinto
Tanto si tu gallinero es de obra como de madera, debe estar totalmente seguro, porque los depredadores despliegan mucha astucia e ingenio para entrar. ¿Sabías que un zorro es capaz de levantar un simple pestillo para acceder a presas fáciles como tus gallinas? Del mismo modo, la garduña puede levantar la tapa de un ponedero exterior o colarse por un agujero de ratón.
Un gallinero bien cerrado
Como los principales depredadores atacan de noche, es esencial cerrar la puerta de tu gallinero cada noche durante todo el año, sea cual sea la estación. ¡Basta un solo despiste para que el zorro haga de las suyas!

Un gallinero que se cierra todas las noches con una puerta robusta es garantía de seguridad frente a los depredadores terrestres
Es preferible cerrar tu gallinero con cerrojos que puedan colocarse en la puerta o en el ponedero exterior en los gallineros de madera. Si eres de quienes disfrutan de quedarse en la cama los domingos, optar por una puerta automática puede ser una buena idea. La hora de apertura y cierre se programa en función del amanecer y el atardecer. Así, estas puertas automáticas garantizan la seguridad de las gallinas sin sacrificar tu descanso.
También es imprescindible revisar con regularidad tu gallinero para detectar algún agujero o alguna galería excavados por roedores. Sella herméticamente, ya que podría permitir el paso de una garduña.
Un recinto perfectamente hermético
Un zorro es capaz de pasar por encima de una malla demasiado baja, pero también de cavar para pasar por debajo. En cuanto a la garduña, puede colarse entre las mallas.
Idealmente, la malla del recinto para gallinas debe medir entre 1,50 y 2 metros de altura (sobre todo si piensas colocar un filamento) con mallas de menos de 3 cm de diámetro. Para garantizar una seguridad perfecta, entierra esta malla en el suelo entre 20 y 30 cm, coloca losas en vertical o haz cimientos. También puedes hincar en el suelo, a intervalos cortos, piquetes de fijación en forma de trapecio. En la parte superior, tu malla se doblará hacia el exterior para impedir que cualquier intruso trepe. Así que, en definitiva, hay que contar con una malla de al menos 2,5 m de altura.

El recinto para gallinas debe estar herméticamente cerrado y ser lo bastante alto para impedir que el zorro trepe por la malla
También aquí, recorre con regularidad tu corral de gallinas para detectar desperfectos.
Trucos sencillos para mantener a raya a los depredadores
Otros pequeños dispositivos pueden ahuyentar a los depredadores:
- las lámparas solares con detectores de movimiento: económicas, pueden ser eficaces para disuadir a un zorro;
- los repelentes por ultrasonidos o en spray, disponibles contra todo tipo de depredadores;
- los olores humanos alejan a los zorros; puedes esparcir mechones de pelo de perro o tu propio cabello alrededor del gallinero. Las creencias populares también recomiendan orinar no muy lejos del gallinero. Para ahuyentar a las garduñas, no cuesta nada probar con agua de colonia, vainas de ajo y aceite esencial de lavanda.
Nuestros consejos contra los depredadores voladores
Según las regiones, el cielo a menudo está poblado de rapaces cuyo vuelo nos maravilla. Sin embargo, estos busardos, halcones, gavilanes, águilas, milanos e incluso quebrantahuesos (en el sur de Francia) pueden ser enemigos temibles y silenciosos, que atacan a plena luz del día. Dotados de gran paciencia y de una vista penetrante, atacan sobre todo a los polluelos, pero también pueden incluir gallinas en su menú diario.
¿Cómo impedir los ataques de rapaces?
La mejor solución para impedir estos ataques consiste en instalar un filamento de protección sobre tu gallinero. Estos filamentos son muy eficaces contra las rapaces y, al mismo tiempo, impiden que gorriones y otras tórtolas vengan a servirse (sin moderación) en el comedero de las gallinas. Aun así, estos filamentos resultan frágiles en caso de nevadas abundantes o de viento fuerte. Parques para gallinas con malla, equipados con una puerta segura con pestillo y un paso para que tus gallinas accedan al gallinero, resultan muy prácticos. Para montar por uno mismo, garantizan la seguridad de las gallinas.
Si no, no dudes en probar ahuyentadores visuales o sonoros, CDs colgados de los árboles, o incluso instalar un espantapájaros. Por último, podemos recomendarte una última solución: adoptar ocas, conocidas por asustar a los busardos. En su defecto, existen ahuyentadores basados en los graznidos de las ocas.
¿Y los córvidos?
Ciertamente, cuervos, cornejas y urracas no son depredadores de gallinas como tales, pero pueden robar los huevos. Con bastante descaro, estas aves indeseables pueden asustarse con señuelos. Del mismo modo, a veces basta con cerrar la puerta del gallinero durante el día y dejar solo una trampilla abierta para la puesta.
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