Ciclamenes: plantación y cuidado

Ciclamenes: plantación y cuidado

Todos nuestros consejos para que su cultivo tenga éxito

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Modificado el 23 de octubre de 2025  por Michael 1 min.

Con sus flores delicadas de pétalos doblados hacia atrás y su follaje jaspeado, los ciclamenes aportan un toque de color y elegancia a los jardines de otoño e invierno. Fáciles de cultivar y especialmente robustas, estas plantas perennes de tubérculo iluminan los rincones sombreados, ya sea en sotobosque, en macizo, en rocalla o incluso en maceta.

Ya sea que escoja Ciclamen, el Ciclamen Coum o el Ciclamen, existen variedades adaptadas a todas las preferencias. Descubra en este artículo cuándo, dónde y cómo plantar tus ciclamenes, así como todos los consejos para cuidarlos y disfrutar de una floración duradera, año tras año.

Dificultad

¿Dónde plantar ciclamenes?

Los ciclámenes son plantas vivaces con tubérculos ideales para iluminar las zonas sombreadas. Aprecian la sombra o media sombra de los árboles caducos, en sotobosque, en bordes de césped o al pie de los setos. No duden en asociar el Ciclamen de Nápoles (Ciclamen hederifolium), que florece desde finales del verano hasta el otoño, con el Ciclamen Coum (Ciclamen coum), que florece desde el invierno hasta la primavera, para una floración casi continua de septiembre a abril.

Los ciclámenes toleran bien la sombra seca de los árboles viejos, donde pocas plantas sobreviven. De hecho, es una de las pocas plantas capaces de tolerar esa condición difícil sin sufrir. Sin embargo, su entorno preferente sigue siendo sotobosque fresco y húmido, donde el suelo permanece fresco sin exceso de humedad.

El Ciclamen de Nápoles y el Ciclamen Coum son rústicos y resisten a las heladas hasta -15 °C. En cambio, el Ciclamen de los floristas (Cyclamen persicum), no es rústico, debe protegerse del frío.

Los ciclámenes se adaptan a diferentes tipos de suelos, pero prefieren suelo ligero, rico y bien drenado. Si vuestro suelo es demasiado arcilloso, se puede mejorar añadiendo compost de hojas o arena para evitar la humedad estancada, especialmente en invierno.

¿Cuándo plantar ciclamenes?

Ciclamenes se plantan de julio a octubre, idealmente antes del inicio de las primeras flores y del frío. Este periodo permite a los tubérculos enraizarse bien en un suelo todavía caliente.

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¿Cómo plantar ciclamenes?

Si el tubérculo está un poco arrugado, remójalo durante unas horas en agua tibia para que se hinche de nuevo antes de plantar. A continuación, los pasos a seguir:

  • Cava un agujero de unos 10 cm de profundidad con una pala pequeña o trasplantador.
  • Coloca el tubérculo en el sentido correcto: el lado abultado hacia abajo y el lado plano, a menudo ligeramente cóncavo, hacia arriba. En esta cara superior, a veces se pueden distinguir indicios de vegetación.
  • Cúbrelo con 3 a 5 cm de tierra. No lo plantes demasiado profundo, de lo contrario las hojas y las flores tendrán dificultades para salir.
  • Riega ligeramente para favorecer el enraizamiento.

Sé paciente: el ciclamen puede tardar varios meses en empezar. Una vez bien establecido, es muy resistente e incluso soporta sequías gracias a las reservas de su tubérculo. Se naturaliza fácilmente y puede multiplicarse a lo largo de los años.

No te preocupes si el follaje desaparece en verano: es una fase de reposo natural. Volverá a aparecer en la siguiente temporada.

¿Cómo cuidar los ciclamenes después de la plantación?

Los ciclamenes requieren poco mantenimiento una vez bien establecidos. A continuación, algunos consejos simples para mantenerlas en plena forma:

  • Riego: riega ligeramente durante la fase de crecimiento (otoño, invierno, principios de primavera), especialmente si hay sequedad. Deja que la capa superficial del suelo seque entre dos riegos. Durante el Período de letargo (verano), deja de regar, salvo en caso de sequía prolongada.
  • Acolchado: aplica un ligero acolchado de hojas muertas o de compost para mantener la frescura del suelo en verano y proteger los tubérculos del frío en invierno.
  • Limpieza: retira regularmente las hojas y flores marchitas recortándolas desde la base para evitar enfermedades y estimular nuevas flores.
  • Abono: una aportación ligera de compost o de abono orgánico en primavera puede favorecer el crecimiento, pero no es indispensable si el suelo es rico.

Los ciclamenes son plantas rústicas y resistentes, capaces de soportar condiciones difíciles. Una vez instalados, se naturalizan fácilmente y vuelven fielmente cada año.

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