En verano, los jardineros también se van de vacaciones... ¡pero los jardines no! Hay que admitirlo, cada alejamiento prolongado de nuestro pequeño paraíso se hace con un pellizco en el corazón, y entonces nos invade la misma pregunta:
"¿En qué estado voy a encontrar mi jardín a la vuelta? ¿Selva inextricable o sabana chamuscada por el sol?"
Para evitar este tipo de contratiempo, lo más sensato es preparar tu ausencia.
Tanto si se trata del jardín ornamental como del Huerto, estos consejos te permitirán irte más tranquilo y no arrepentirte de los aperitivos junto a la piscina.
→ Escucha también nuestro pódcast: ¿Qué hacer con tus plantas durante las vacaciones?
Corte de verano para el césped
Corta tu césped la víspera o dos días antes de tu salida. Resiste la tentación: no lo cortes demasiado, elige una altura de corte de 6 o 7 cm. Si se corta demasiado corto, la hierba resiste peor los episodios de sequía.
Encuentra todos nuestros consejos en nuestra ficha completa: ¿Cuándo y cómo cortar el césped en verano?

Macizos limpios y con mantillo
Desherba tus macizos y pásales la Azada. Todos los jardineros conocen el famoso dicho «Un pase de Azada equivale a dos riegos». La capa superior del suelo, así rota, es más permeable y permite optimizar cualquier riego, ya sea natural o manual.
Aplica Mantillo con lo que tengas a mano (cortes de césped, BRF, paja...). En su defecto, la compra de un Mantillo comercial puede ser una buena inversión, en particular para las plantas que requieren un suelo siempre fresco. Idealmente, instala el Mantillo en una capa de al menos 5 cm.
En el jardín ornamental, si te vas mucho tiempo, corta las Flores marchitas pero también las que aún están abiertas... ¡e incluso los capullos! Lo sé, da mucha pena, pero no sirve de nada que el jardín florezca en tu ausencia ni exigir ese esfuerzo a tus plantas. Muy pronto emitirán nuevos Brotes que augurarán muchas flores para tu regreso.
Plantas en maceta: ¡todas a cubierto!
Agrupa tus Plantas en maceta en el rincón más fresco y sombreado del jardín. Esto limita la evaporación y, por tanto, las necesidades de agua. No olvides regarlas generosamente justo antes de salir y no dudes en colocar un platillo bajo las macetas para crear una reserva de agua para las más sedientas.

En el Huerto: cosecha y protege
En el Huerto, date el gusto de cosechar verduras y frutos del bosque, entre ellos berenjenas, calabacines, pepinos, judías, melones, tomates, remolachas, nabos, lechugas, fresas, frambuesas… Es la ocasión perfecta para darse un homenaje con productos frescos y caseros. Si no puedes llevártelos (¡algunos terminarán de madurar en la caravana!), ofrécelos a tu familia, amigos o incluso a los vecinos. Siempre es mejor que perderlos.
También puede ser la ocasión para un intercambio de favores: si encuentras un alma caritativa que venga a regar en tu ausencia, siempre resulta más agradable proponerle que se lleve algunas verduras o frutas cuando termine la “tarea”.
En el Huerto también, pellizca o poda tus hierbas aromáticas (¡para las próximas barbacoas!). Verifica el Tutor para arboles de las plantas que lo llevan, coloca si hace falta un filamento sobre los arbustos de frutos del bosque que vayan a madurar durante tu ausencia, y una malla de sombreo sobre las plantas que más riesgo tengan de sufrir por el calor. También puedes voltear una caja de madera (lastrada con una piedra, por ejemplo) sobre las plantas más bajas, para aislarlas un poco de los rigores del sol, sin dejarlas a oscuras.
Procura cesar toda Plantación, esqueje o siembra en los 15 días anteriores a tu partida. No tiene sentido criar Planteros y planteles que no podrás mimar justo cuando más lo necesitan.
Un riego bien gestionado = vacaciones tranquilas
El riego es, sin duda, la preocupación número uno de los jardineros en vacaciones.
La víspera de tu salida, si es posible, riega tus plantas muy generosamente, hasta saturación. Durante tu ausencia, lo ideal sigue siendo llegar a un acuerdo con algún conocido.

Si esta opción es imposible, puedes utilizar sistemas de riego más o menos sofisticados o costosos. Lo más práctico y seguro sigue siendo, sin duda, un sistema de riego automático con programador. Podrás decidir qué cantidad aportar a qué plantas y en qué momento (idealmente a primera hora de la mañana y/o al atardecer). Incluso existen sondas que miden la humedad del suelo y gestionan el riego en consecuencia.
Fáciles de colocar en cualquier parte del jardín, los Conos de barro, conectados a una cubeta o directamente a una botella de agua invertida, permiten abrevar tus plantas favoritas. Atención: la autonomía disponible es proporcional al tamaño de los Recipientes empleados.
También puedes utilizar oyas, que son vasijas de arcilla, colocadas o enterradas en el suelo. Se rellenan antes de partir y la porosidad del material libera el agua de forma progresiva y directa en las raíces de las plantas cercanas. Existen diferentes modelos y tamaños: desde los más pequeños, aptos para el Cultivo en maceta, hasta los más voluminosos, para instalar en el suelo del jardín o del Huerto.
Siguiendo estos consejos, tu jardín podrá soportar tu ausencia sin sufrir demasiado. Y tú, por tu parte, podrás quitarte la culpa, disfrutar más serenamente de tus vacaciones y reencontrarte con un jardín en plena forma a la vuelta.
Ah, sí, una última cosa. ¡Felices vacaciones!
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