
¿Cómo secar lavanda?
Explicación y consejos
Contenido
Colorida, perfumada y melífera, ¡la lavanda huele a Provenza! También es una planta de mil virtudes. Es cicatrizante, antiséptica, calmante y bactericida. Al secarla, puedes disfrutar de su aroma embriagador y de todos sus beneficios. ¡Descubre cómo secar, conservar y utilizar la lavanda!
Las variedades más fragantes
Todo el mundo conoce la lavanda oficinal, su perfume y sus flores de un malva azulado tan característico. Pero existen múltiples variedades con formas y colores distintos. Estos son los cultivares más perfumados para tu jardín:
- Variedades blancas: Lavandula angustifolia ‘Arctic Snow’, Lavandula angustifolia ‘Hidcote white’
- Variedades violetas/malvas: Lavandula stoechas x viridis ‘Fat Head’, Lavandula (x) intermedia Phenomenal®, Lavandula (x) intermedia ‘Grosso’
- Variedades azules: Lavandula angustifolia ‘Ellagance Sky’, Lavandula (x) intermedia ‘Platinum Blonde’, Lavandula angustifolia ‘Essence Purple’
- Variedades rosas con grandes brácteas: Lavandula stoechas ‘The Princess’, Lavandula stoechas

Algunas lavandas muy perfumadas: Lavandula angustifolia ‘Arctic Snow’, Lavandula ‘Phenomenal’ y Lavandula ‘Platinium Bonde’ (©Cultivaris)
Ver también
Cómo secar flores de hortensias - Tutorial¿Cuándo y cómo recolectar lavanda?
El momento en que lavanda desprende más aroma es justo antes de que las flores se abran por completo. Esto coincide con finales de junio en el sur de Francia, y más bien en julio en regiones algo más frescas y menos soleadas. Llegado el momento, prioriza la mañana; el aroma es entonces más intenso y se conserva mejor. De hecho, el sol abrasador de la tarde favorece la evaporación de las fragancias. ¡Y esto vale para todas las hierbas aromáticas!
Para la recolección, equípate con unas tijeras de podar limpias y corta justo por encima de las hojas. No recojas solo las flores; conserva parte del tallo para poder formar ramos.
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¿Cómo secarla?
Una vez cortados tus tallos, tienes tres opciones para secarlos.
Método 1: hacer ramos suspendidos boca abajo
- Reúne varios tallos para formar un pequeño ramo de 2 cm de diámetro a la altura de los tallos. Si haces ramos grandes, secarán peor y pueden enmohecerse;
- Alinea el extremo de los tallos y, si hace falta, recorta algunos tallos demasiado largos para que queden todos a la misma altura;
- Ata los tallos con una goma o con cordel. Una goma de caucho no resbala porque se agarra bien a los tallos, que tienden a encogerse al secarse;
- Deja un poco de cordel o de goma para colgar el ramito de un clavo o un gancho, boca abajo;
- Deja secar entre 15 días y un mes.

Ramos de lavanda seca boca abajo
Método 2: extender los tallos sobre papel de periódico
- Coloca papel de periódico en una caja de fruta o sobre una encimera;
- Extiende los tallos de manera que no queden pegados entre sí;
- Pasados diez días, dales la vuelta para que el otro lado esté en contacto con el papel de periódico, que absorbe la humedad;
- Déjalos secar unas 3 semanas;
- Una vez bien secos, puedes recoger tus tallos.
Método 3: secar lavanda a Pleno sol
- Extiende los tallos sobre una superficie de madera;
- Colócalos a Pleno sol, resguardados del viento para que no salgan volando;
- Vigila las precipitaciones; mételos dentro si hace falta;
- ¡Los más impacientes apreciarán este método, ya que en una semana como máximo los tallos están secos!
Atención: el secado al sol decolora las flores, por lo que es más adecuado para envasarlas en saquitos que para los ramos secos.
→ Para leer: Crear un jardín de flores para cortar y hacer tus ramos
¿Cómo conservarla?
Una vez que tus ramilletes de lavanda estén bien secos, es hora de conservarlos. Si deseas quedarte solo con las flores, basta con desgranarlas. Para ello, coloca un paño limpio sobre una superficie de trabajo. Después, retira todas las florecillas de las espigas; solo te quedará el tallo. Luego, guarda las flores en una caja metálica o en un tarro hermético. Lavanda se conserva durante un año; después pierde su aroma: ¡es el momento de volver a cosechar!
¿Qué hacer con la lavanda seca?
Saquitos perfumados
Para perfumar la ropa y ahuyentar las polillas. Compra o haz tú mismo pequeños saquitos de tela fruncidos en la parte superior. Si los haces en casa, puedes simplemente atar el saquito con una cinta para no complicarte la tarea. Luego solo queda rellenar el saquito con tus flores secas y cerrarlo. Colócalo en armarios y cajones. Así, por la mañana al vestirte, ¡tu ropa huele a lavanda! ¡Y se acabaron los agujeros de polilla!

Confección de saquitos de lavanda
Ramos
La gran ventaja del ramo seco es su larga vida útil. La lavanda seca sigue siendo muy decorativa. El color está ligeramente desvaído, lo que le aporta un tono más suave y elegante. Para acompañar tus lavandas en un jarrón, también puedes secar flores de hortensia. Voluminosas, forman esferas que combinan muy bien con las varas erguidas de lavanda. Para completar el conjunto, piensa en gramíneas secas como la hierba de la Pampa, Erianthus o el trigo.
Husos de lavanda
En lugar de usar saquitos, si te gustan las manualidades, crea tus husos (también llamados fusos). El principio es sencillo: utilizas las varas para crear un capullo en el que quedan las flores. ¡Nada se pierde, todo se transforma! Atención: hay que realizar esta operación justo después de la cosecha; de lo contrario, las varas se rigidizan y se vuelven quebradizas.
Material necesario
- 30 varas de lavanda
- Cinta de satén de 6 mm de ancho y 3 m de largo
- Un vaso
- Un par de tijeras
Realización
- Retira las hojas de las 30 varas de lavanda
- Colócalas lado a lado e iguala las puntas con tus tijeras
- Ata la cinta justo por debajo de las flores; deben quedarte 30 cm de cinta a un lado y el resto de la longitud al otro
- Coloca delicadamente la cabeza del pequeño ramillete en un vaso
- Con las varas hacia arriba, bájalas de dos en dos, de manera que formen una corona alrededor del vaso
- Toma la parte larga de la cinta y pásala una vez por encima y otra por debajo de cada par de varas
- Cuando hayas dado dos vueltas, aprieta la cinta para que las varas se acerquen
- Luego, vuelve todas las varas hacia el lado de las flores
- Sigue tejiendo de la misma manera hasta cubrir por completo las flores
- Fija tu huso haciendo un nudo bien apretado
- Si hace falta, recorta las varas si son demasiado largas
- ¡Y listo, tu huso está terminado!

Husos de lavanda
Corazón de lavanda
También puedes crear un corazón de lavanda con alambre, muy decorativo, que puedes suspender en un mueble, una puerta o una barandilla.
- Haz una trenza con tres alambres
- Da forma de corazón a esa trenza
- Inserta tus varas de lavanda entre los alambres de manera que sobresalga la flor y queden completamente ocultos los alambres
- Fíjalas por el revés con hilo de coser para que el conjunto no se mueva
- ¡Cuelga tu corazón con una cinta donde más te guste!
Cocina con lavanda
No solo seduce su aroma, también su sabor. Lavanda puede degustarse en infusión. Calcula aproximadamente una cuchara de café de flores por taza y deja infusionar 10 minutos. Cupcakes, galletas de mantequilla, yogures, helados, crèmes brûlées, bizcochos jugosos… aromatiza con gusto un buen número de postres. También puedes combinarla con hierbas aromáticas para cocinar pescado.
Lavanda forma parte de las plantas antipolillas eficaces: ¡descubre cómo utilizarla a tal efecto!
Para saber más
Consulta nuestras otras fichas dedicadas a la lavanda:
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