¿Cómo cultivar hiedra en macetas?
Consejos de plantación y cuidados
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Planta rastrera o trepadora que se adapta a todo tipo de suelos, la hiedra es conocida por adherirse fácilmente a muros y muretes, gracias a las «raíces aéreas» presentes en sus tallos. A menudo considerada invasora, crece muy rápido, salvo las variedades de desarrollo reducido. Su follaje perenne es muy decorativo y su floración blanca o amarilla verdosa atrae a las abejas y a otros insectos polinizadores. ¿Sabías que la hiedra se cultiva también en macetas? Basta con elegir la variedad adecuada y plantarla en suspensión o en jardineras, siguiendo unos sencillos consejos para garantizar su buen desarrollo.
¿Qué variedades de hiedra elegir para cultivo en maceta?
Perteneciente a la familia de las Araliáceas, la hiedra reúne una decena de especies, que han dado lugar a cientos de variedades —rastreras o trepadoras. Aunque la mayoría se cultivan en terreno abierto, algunas de desarrollo reducido se dan bien en macetas, aportando volumen a tus composiciones vegetales o en suspensión.
Estas son algunas variedades perfectas para un cultivo en maceta:
Caracterizada por sus hojas pequeñas de 5 lóbulos, esta hiedra abigarrada verde medio/crema presenta un desarrollo muy reducido, de unos 60 cm, perfectamente adecuada para el cultivo en maceta.
Caracterizada por hojas de 5 lóbulos muy alargadas, de un verde tierno con nervaduras más claras, esta variedad es perfecta para una composición de aspecto silvestre y refinado.
Variedad de pequeño desarrollo que no supera 1,50 m, esta hiedra decorativa luce un bonito follaje verde vivo y brillante, de textura rugosa y recortado en lóbulos afilados, con bordes ondulados y rizados.
Perfecta en maceta para suspender, esta hiedra ofrece un follaje pequeño verde grisáceo y plateado que también puede agarrarse a una espaldera en un balcón.
A diferencia de otras variedades, esta hiedra decorativa no trepa: se distingue por lucir un curioso follaje verde en forma de corazón sobre tallos erguidos.
Luminoso y decorativo, esta hiedra abigarrada luce un follaje gris verdoso claro, teñido de amarillo que se vuelve crema en la madurez. Gracias a su desarrollo modesto, resulta perfecta como hiedra de adorno para espacios pequeños, terrazas o balcones.

Hiedra abigarrada de amarillo en compañía de alhelí amarillo
¿Cómo elegir el tipo de maceta adecuado?
En terraza o balcón, la hiedra puede desarrollarse en macetas, en una suspensión o en una jardinera (o contenedor). Elige una maceta de 20 a 30 cm. Da igual el material (cerámica, terracota…), lo importante es priorizar una maceta perforada en el fondo o una suspensión donde el agua pueda escurrir naturlamente. Si quieres ponerlo en espaldera, habrá que pensar en una espaldera para controlar su desarrollo y facilitar la poda (evitando, además, que invada a tu vecino).
El truco de Patricia: Para una jardinera que se mantenga estética todo el año, no dudes en combinar la hiedra con alhelíes, brezos, coralitos o violas.

Hiedra en suspensión
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¿Cuándo y cómo plantar hiedra en macetas?
¿Cuándo plantar?
Puedes plantar en otoño (septiembre a noviembre) o a finales de invierno, comienzos de primavera (febrero/marzo).
¿Cómo plantar?
Para lograr la plantación de una hiedra en macetas:
- Hidrata bien el cepellón sumergiéndolo en un cubo durante unos minutos;
- Coloca una capa de bolas de arcilla (u otro material drenante) en el fondo de la maceta de 2 a 3 cm;
- Añade un poco de mezcla de sustrato y Tierra de jardín;
- Coloca la hiedra de manera que el cepellón quede a ras, y rellena los huecos con el sustrato;
- Por último, riega abundantemente.
¿Cómo regar la hiedra en macetas?
Hiedra se conforma con poco, siempre que el sustrato esté fresco y bien drenado. Deja secar la capa superficial entre riegos. El ritmo podrá reducirse en otoño cuando la temperatura sea del orden de 10 a 15 °C, e incluso podrás dejar que el sustrato se seque por completo entre riegos. No dejes agua en el platillo para maceta.
¿Y el abono?
Sin ser imprescindible, puedes añadir Abono orgánico cada dos meses durante el Periodo de crecimiento, entre marzo y octubre. No abones en invierno. Cuidado, los excesos de abono hacen que los ejemplares abigarrados se vuelvan verdes. Entonces suspende cualquier aporte y elimina las hojas verdes.
Conviene saber: Extremadamente rústica, la hiedra en macetas instalada en una terraza o en un balcón puede resistir climas fríos, con temperaturas negativas (hasta -15 °C por lo general, e incluso más para algunas especies).

Hiedra abigarrada ‘Yellow Ripple’ en macetas
¿Cómo cuidar y cambiar de maceta?
¿Cómo podar la hiedra en maceta?
La hiedra en maceta requiere muy poco mantenimiento. Su poda consiste simplemente en controlar su desarrollo: debe realizarse una o dos veces al año, preferentemente en otoño, acortando, por ejemplo, las ramas viejas. Una poda regular, despuntando los brotes jóvenes para ramificarlos, también ayuda a mantener el control.
Si tu hiedra es abigarrada, recuerda eliminar también todos los brotes sin hojas abigarradas.
¿Cuándo y cómo cambiar de maceta?
Cambia de maceta cuando notes que la planta está apretada en su maceta, por lo general cada 2 o 3 años. Hazlo preferentemente en otoño o en primavera.
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