
¿Cómo cultivar albahaca en macetas?
¡La hierba aromática que potencia tus ensaladas de verano!
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Todas las personas a las que les gusta cocinar lo saben: la albahaca forma parte de las hierbas aromáticas imprescindibles para preparar con éxito diferentes tipos de recetas, de inspiración asiática e incluso italiana, entre otras.
La guinda del pastel, no hace falta disponer de un jardín para cultivar tus propias hierbas aromáticas en macetas: la albahaca prospera perfectamente en un balcón, sobre todo si la expones al sol todo lo posible. ¿Cómo plantar albahaca, cuáles son los trucos que conviene recordar para cuidarla bien y qué malas costumbres hay que desterrar? ¡Te lo contamos todo en nuestra ficha de consejos!
¿Por qué la maceta es una excelente opción para cultivar albahaca?
¿Sueñas con plantar tu propia albahaca y crees que no es posible porque no tienes jardín? Como muchas otras hierbas aromáticas, albahaca vive sin dificultad en maceta, siempre que elijas bien la ubicación, el sustrato y el mantenimiento.
¡Necesita 6 horas de sol al día!
De media, albahaca necesita 6 horas de exposición al sol cada día. Por ello, resulta más adecuado plantarla en maceta para poder moverla si queda a la sombra y orientarla de la mejor manera posible.

Además, más allá del sol, albahaca es una planta que aprecia especialmente el calor. Puede plantarse perfectamente en casa o bajo un resguardo calefactado. Si piensas colocar la maceta en exterior, no siembres nunca antes de los Santos de Hielo, porque el riesgo de heladas tardías sigue presente.
Un riego más sencillo por debajo a través del platillo
Se recomienda regar albahaca regularmente, idealmente con agua de lluvia templada. Aquí también, la elección de la plantación en maceta facilita las maniobras, pues puedes regar por subirrigación, colocando el agua directamente en el platillo. Verás aparecer las primeras hojas pequeñas al cabo de una decena de días, que aún no serán comestibles – será el momento de volver a regar.
La posibilidad de meter y resguardar las macetas por la noche, especialmente a comienzos de primavera
Como ya habrás comprendido, albahaca es una planta que teme el frío. Si la plantas en maceta, nada impide meterla a resguardo de las noches frías o de las heladas matinales, que pueden darse aún en abril e incluso a principios de mayo, sobre todo en el norte de Francia.
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Plantación de albahaca en maceta, al alcance de todos los jardineros
Si tienes una o dos plantas de albahaca, compra una maceta de unos 15 cm de diámetro y 20 cm de alto. Si tienes 3 o 4 plantas, conviene optar por medidas mayores: mínimo 30 cm de diámetro.
Empieza colocando una capa de aproximadamente dos centímetros de bolas de arcilla expandida o de puzolana en el fondo de la maceta con orificios de drenaje, para facilitar el drenaje. Rellena la maceta con sustrato y, si lo deseas, añade compost casero (un tercio de compost por dos tercios de sustrato).
No olvides dejar un espacio de unos 5 cm entre cada planta. Piensa también en regar ligeramente y, cuando las plantas hayan crecido bien, riega por arriba o coloca las macetas en un barreño con agua de lluvia templada (puesta al sol). Elige siempre un emplazamiento soleado (o ligeramente sombreado) y vigila tu albahaca: el sustrato no debe secarse en exceso.
¿Cuándo plantar albahaca en maceta?
Puedes empezar a sembrar tu albahaca desde la primavera y hasta finales de verano. A modo de ejemplo, si quieres seguir utilizando esta hierba aromática en las fiestas de fin de año, basta con sembrar en agosto. Las plantas aprovecharán el final del verano y los bonitos días otoñales para impregnarse de sol, antes de que las metas a resguardo del frío a partir de octubre. En invierno, coloca preferiblemente la maceta en el alféizar de una ventana, orientada al sol.

Si plantas correctamente tu albahaca y la cuidas bien, cada maceta te proporcionará, de media, cuatro meses de cosechas.
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Algunos ejemplos de variedades de albahaca perfectas para plantación en macetas
Albahaca Púrpura
Las hojas de Albahaca Púrpura Bio pueden consumirse perfectamente crudas. Sus hojas pequeñas púrpuras y su porte compacto lo convierten en un ejemplar ideal para una plantación en macetas. Frescas o secas, tus hojas podrán añadirse a ensaladas de verduras y hortalizas crudas, a adobos para carne o incluso como acompañamiento de féculas, carne y pescado.
Albahaca Canela
Es gracias a su perfume sutil que la Albahaca Canela Bio recibe su nombre: revela un aroma sorprendente, entre la canela y el clavo de olor. Las hojas alcanzan siempre dimensiones medias y el porte se mantiene compacto, así que puedes apostar sin problema por esta variedad en macetas.
Albahaca Limón
Para variar los sabores en la cocina, opta también por la Albahaca Limón Bio, que aporta una auténtica frescura a todos tus platos. Sus hojas son pequeñas y su apariencia se mantiene compacta. Las hojas de perfume acidulado pueden consumirse frescas y finamente picadas, ¡una delicia!
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Una poda regular para favorecer los retoños
Al cabo de aproximadamente un mes, tu albahaca sembrada recientemente ya se habrá desarrollado bien: es el momento de cortar las hojas para acelerar los retoños.
Proteger la albahaca de las consecuencias de la sequía: riego y mantillo
Muy sensible a la sequía, albahaca debe podarse a la altura de la parte superior de los tallos para evitar las repercusiones de este fenómeno natural en verano. Recuerda también regar, usando agua no demasiado fría, idealmente previamente templada al sol. Por último, se aconseja emplear restos de siega secos para formar un mantillo que nutrirá tu albahaca, sin olvidar pinzar los bohordos floridos para tener siempre más hojas.

Cosecha de albahaca
Puedes cosechar muy fácilmente tus hojas de albahaca según tus necesidades, cortándolas a mano o con tijeras. El simple hecho de recolectar con regularidad permitirá producir más hojas y mantener una bonita densidad, a la vez que retrasa la subida a flor y a semilla.
¡Trasplanta para lograr mejores resultados!
Si has comprado albahaca en maceta, debes trasplantarla a una maceta nueva con la base compuesta de bolas de arcilla y sustrato.
Siguiendo todos estos consejos al pie de la letra, te aseguras de disponer de albahaca durante todo el año, para tus recetas saladas y, por qué no, también dulces.
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