Bajo sus falsas aires de palmera y, pese a un nombre vernáculo que puede llevar a confusión, la palmera de Madagascar (Pachypodium lamerei) es una planta suculenta de la familia de las Apocynaceae. Se distingue por su estípite, grueso y carnoso, coronado por un ramillete de hojas caducas y, sobre todo, por sus aguijones dispuestos a lo largo del falso tronco. Una protección, sin duda eficaz frente a los herbívoros en su medio natural, pero que hace que la manipulación sea extremadamente dolorosa. Nuestros consejos para manipular de la mejor manera la palmera de Madagascar durante el trasplante.

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Los aguijones afilados de la Palmera de Madagascar

Reunir el material

Antes incluso de trasplantar tu palmera de Madagascar, conviene organizarte con cierta rigurosidad y reunir todo el material necesario. El más mínimo gesto incorrecto puede tener consecuencias dolorosas, ya que los aguijones de Pachypodium lamerei son capaces de atravesar las protecciones ordinarias.

  • Los guantes de protección son absolutamente indispensables. Pero unos simples guantes de jardinería de tela o de cuero flexible no son suficientes, porque los aguijones los atravesarán con facilidad. Por eso es imprescindible hacerse con unos guantes de manipulación extremadamente gruesos, o bien con guantes específicos para podar rosas o para cactus.
  • Para manipular el tronco sin pinchazones, tendrás que protegerlo. El truco consiste en tomar varias capas de papel de periódico o un trozo de cartón flexible. Solo tienes que enrollarlo alrededor del estípite para crear una protección gruesa que los aguijones no podrán atravesar.
  • También hay que preparar la maceta nueva, con agujeros en el fondo y de 3 a 5 cm más de diámetro que la anterior. Un volumen de sustrato demasiado grande retendría la humedad durante demasiado tiempo tras los riegos, provocando la fatal pudrición de las raíces. Elige una maceta de barro cocido: es un material que facilita la evaporación del agua y pesa más, algo especialmente útil para palmeras grandes. Consigue una bolsa de bolitas de arcilla o de puzolana para drenar el fondo de la maceta.
  • Por último, prepara también el sustrato, que debe ser perfectamente drenante: la palmera de Madagascar, como planta suculenta, no tolera nada bien la humedad estancada. El sustrato se compondrá de un tercio de sustrato para jardinería y dos tercios de materiales drenantes como la arena gruesa, la perlita o la puzolana.
  • Tal vez te sea útil una podadora limpia y perfectamente desinfectada.
  • Un poco de carbón de leña triturado y un pincel de pelos suaves para, si hiciera falta, ayudar a que los tejidos cicatricen.

Preparar la maceta nueva

Para trasplantar una palmera de Madagascar, hay que esperar la época adecuada, entre el inicio de la primavera y el inicio del verano, es decir, entre marzo y mayo. En ese momento, la planta sale de su periodo de latencia invernal y comenzará su fase de crecimiento. Nunca trasplantes una palmera de Madagascar en otoño o en invierno, ya que, al tener un crecimiento ralentizado, corre el riesgo de pudrirse.

Para saber si tu palmera de Madagascar necesita realmente un trasplante, conviene observarla bien. Si las raíces salen por los agujeros de drenaje, si el sustrato está apelmazado o si la planta ya no crece, entonces el trasplante es necesario.

A continuación, prepara la maceta nueva:

  • Coloca una capa de 3 a 5 cm de bolitas de arcilla o de puzolana en el fondo de la maceta para garantizar un drenaje perfecto.
  • Cubre esa capa de drenaje con el sustrato previamente preparado, ajustando la altura para que la palmera quede exactamente a la misma altura que en la maceta anterior. Si el collar queda demasiado enterrado, ¡está asegurada la pudrición!
trasplantar una palmera de Madagascar
La palmera de Madagascar florece muy raramente cuando se cultiva en macetas en nuestras latitudes

Extraer el cepellón de la maceta antigua

Sin duda, esta es la fase más delicada del trasplante de tu palmera de Madagascar. Para facilitar la salida del cepellón de su maceta, se recomienda detener todos los riegos al menos una semana antes del trasplante. El sustrato estará seco y se desprenderá con más facilidad de las raíces.

Pasemos al paso del desmacetado:

  • Ponte los guantes de protección.
  • Envuelve las capas de papel de periódico o tu cartón flexible alrededor del tronco de la palmera.
  • Sujeta firmemente la palmera inclinando o tumbando la maceta hacia un lado.
  • Si la maceta es de plástico, da golpecitos suaves a la pared exterior. Si la maceta es de barro cocido, puedes pasar un cuchillo por dentro y alrededor de la maceta.
  • Ojo: no tires nunca del tronco de la palmera, aunque ofrezca resistencia. Si la maceta es de plástico, mejor córtala para abrirla. Si es de barro, introduce una hoja entre la maceta y la tierra, hasta el fondo.
  • Cuando el cepellón esté suelto, frótalo con los dedos para eliminar el sustrato viejo y permitir que las raíces se relajen.
  • Con tu podadora desinfectada, corta las raíces muertas, dañadas, secas o blandas, o aquellas que presenten cualquier rastro de pudrición, para quedarte solo con las raíces sanas.
  • Puedes espolvorear un poco de carbón de leña triturado sobre las heridas de corte para desinfectarlas.

Colocar la palmera en su maceta nueva

  • Coloca la palmera bien derecha en la maceta y sujétala con una mano, usando tu papel de periódico o tu cartón. Con la otra mano, rellena la maceta con el sustrato restante, golpeando de forma regular pero delicada para que la tierra caiga bien al fondo.
  • Comprueba bien que la base del tronco quede apenas a ras, justo en la superficie del sustrato.
  • Coloca pequeños guijarros, puzolana o arena gruesa alrededor del tronco para evitar la humedad residual.
  • Retira el papel de periódico y limpia el tronco con el pincel para eliminar los restos de tierra.
  • Coloca tu palmera de Madagascar en un lugar muy luminoso, pero protegiéndola de los rayos directos.
  • Espera entre siete y diez días antes de volver a regar.