
Instalar una charca prefabricada
Elegir bien, ubicar y cuidar
Contenido
Instalar una laguna natural o una charca siempre es una excelente idea para aportar frescura y serenidad a tu jardín. El sonido del agua y la observación permiten relajarse y entregarse a la contemplación. Sin embargo, hay numerosas reglas que conviene respetar para obtener un resultado estético y duradero. Descubre nuestros consejos para instalar correctamente y mantener una charca prefabricada, para disfrutarla durante muchos años sin complicaciones.
Cómo elegir bien tu charca
Existen muchísimos modelos disponibles en el mercado con volúmenes de agua que van desde 80 litros hasta varios metros cúbicos, según el proyecto.
Ventajas
- Las charcas prefabricadas son de materiales plásticos (polietileno, poliéster, …) y tienen la ventaja de ser muy resistentes a las heladas y a los rayos UV (¡ojo con la calidad de las gamas más baratas!), a las raíces de los árboles y a los ataques de roedores;
- Existen distintas formas: de riñón, rectangulares, cuadradas;
- La instalación es rápida;
- Buena estanqueidad;
- La charca puede, eventualmente, vaciarse y trasladarse.
Inconvenientes
- Te verás limitado por la forma arbitraria del molde;
- También estarás limitado en capacidad: las charcas prefabricadas pueden contener hasta 3000 litros de agua, rara vez más;
- No siempre resulta estético;
- El precio es más alto que el de una charca con lona;
- El transporte es complicado debido a su volumen.
Instalar una charca exige más reflexión de lo que parece: la ubicación, el tamaño, la seguridad, el tema, la elección de las plantas y de los posibles peces son aspectos que el jardinero debe considerar de antemano.
Cuanto más pequeña sea la charca, más complicada será de “equilibrar” (calidad del agua) y, por el contrario, cuanto mayor sea, más resiliente será frente a posibles errores del jardinero.
El tema de tu charca influirá tanto en su tamaño como en su forma. Por ejemplo, si deseas introducir carpas koi u otros peces, deberás elegir un modelo lo más profundo posible y con volumen suficiente. Calcula 1 m3 por carpa, por ejemplo, u 0,3 m3 por pez rojo. Te aconsejamos una profundidad mínima de 1 m (idealmente 1,50 m aunque te costará mucho encontrar más de un metro de profundidad) para que las carpas crezcan en buenas condiciones y para evitar la congelación total de la charca en caso de ola de frío.
A la inversa, si decides crear una charca natural (sin peces) ni sistema de filtración del agua, optarás por un modelo con menos profundidad pero con más terrazas para acomodar el mayor número posible de especies vegetales.

Elegir la ubicación
Una vez definida tu temática y elegido el tamaño de tu charca, es momento de pensar en la ubicación.
Las charcas deben colocarse en lugares luminosos, llanos y, idealmente, visibles desde tu casa para disfrutarlas todo el año.
La luz es un elemento indispensable para la correcta oxigenación del agua: las plantas acuáticas absorberán CO2 y los rayos de luz para liberar oxígeno disuelto en el agua. Sin este elemento, tu charca albergará poca vida.
Por esta razón, se requiere una exposición solar adecuada. Sin embargo, conviene elegir un emplazamiento que esté ligeramente sombreado en las horas más calurosas durante el periodo estival: así se evitarán la evaporación y el sobrecalentamiento del agua, muy perjudiciales para los animales acuáticos.
Procura también no colocar tu punto de agua demasiado cerca de un árbol que lo llenará de hojas en otoño. Este fenómeno puede bloquear la luz y cargar tu charca de cieno, además de privarla de oxígeno.
Si tienes niños, piensa en la seguridad. Donde hay agua, existe riesgo potencial de ahogamiento. Quizá debas plantearte instalar una valla para evitar cualquier riesgo.

Elige un lugar que reciba sol, pero también algo de sombra
Instalar tu charca
Antes de instalar el molde, tendrás que preparar tu material.
El material necesario
- Una pala y/o una pala de cavar para excavar
- Una lona para depositar la tierra excavada sin dañar tu césped
- Arena para estabilizar tu charca y rellenar los espacios entre el suelo y la superficie de la charca
- Un nivel para comprobar la rectitud de la instalación
- Estacas para delimitar el perímetro de tu charca
- Un spray colorante para marcar los niveles de tu charca
- Un par de guantes (para evitar ampollas)
- Una bomba y una manguera para llenar tu charca
Pasos de instalación
- Coloca tu charca en su futura ubicación y clava estacas para marcar su perímetro
- Con ayuda de un spray colorante o de algún polvo, marca los cambios de profundidad de tu charca (la mayoría de las charcas prefabricadas solo tienen dos o tres profundidades)
- Excava tu charca siguiendo los contornos previamente dibujados por ti, empezando siempre por la gran profundidad (el centro) de tu charca. No olvides conservar los tepes de césped para otro lugar del jardín o para formar un montículo ajardinado con la tierra excavada).
- Coloca por primera vez tu charca en el hoyo para comprobar que coincide con la forma excavada. Te aconsejamos cavar un poco más de lo necesario para poder colocar algo de arena en el fondo. Esto también evitará que una piedra o una raíz presionen la pared.
- Extiende una capa de arena de 5 a 10 cm de grosor en el fondo del hoyo de la charca para estabilizarla durante el llenado. Compacta, nivela y no olvides eliminar bien todas las raíces y piedras del hoyo.
- Coloca tu charca prefabricada en el hoyo y llénala aproximadamente hasta 1/3 de su volumen.
- Comprueba con el nivel y una tabla colocada transversalmente la rectitud de la charca. Ajústala si es necesario.
- Rellena con arena los espacios entre el suelo y los bordes y riega todo el contorno para no dejar bolsas de aire.
- Llena por completo tu charca (idealmente con agua de lluvia) y coloca tus plantas acuáticas, el sistema de filtración y los peces si lo deseas.
¿Cómo disimular los bordes de una charca prefabricada?
Los bordes visibles de una lona o de un plástico rígido de una charca prefabricada resultan muy antiestéticos a la vista de visitantes y jardineros. Para paliar este problema, toda una serie de plantas puede ayudarnos a cubrir las orillas desde tierra o incluso desde el agua.
Da prioridad a las plantas con follaje perenne como las hiedras, los cotoneasters horizontales, las ajugas rastreras, las vincas menores o incluso los lisímacos nummulares. Algunas de estas plantas podrán sujetarse a una malla de yute o de fibra de coco colocada al borde de tu charca.
En cuanto a las plantas acuáticas, las matas de carex, de esparganios, de iris y de espadañas prosperarán en zonas de poca profundidad cerca de la pared de la charca. Pueden colocarse en macetas o sobre un sustrato (piedra volcánica, arena, sustrato para charcas, arcillas…) y permitirán camuflar ese plástico antiestético gracias a su buen poder cubriente.
- Suscribirse
- Contenido

Comentarios