
Cultivo en lasaña
Técnicas y consejos para cosechas abundantes
Contenido
El cultivo en lasaña, a menudo practicado en el huerto, es una técnica sencilla, práctica, divertida y económica. Permite obtener en tiempo récord un medio de cultivo rico y fértil, promesse de fleurs y cosechas abundantes.
¡Descubre nuestros consejos para tener éxito con tu cultivo en lasaña!
¿Qué es el cultivo en lasaña?
Este cultivo fuera del suelo consiste en montar capas sucesivas de «residuos» marrones y verdes a la manera de una lasaña. Más concretamente, se trata de colocar una capa de materia orgánica seca (rica en carbono) y luego una capa de materia orgánica húmeda (rica en nitrógeno), y así sucesivamente. Todo ello con el objetivo de cultivar flores y hortalizas en el jardín como en el huerto.
Cualquiera puede practicar el cultivo en lasaña, sea cual sea la superficie y el tipo de terreno. Es especialmente interesante en suelos pedregosos y difíciles de trabajar, donde no crece nada, en suelos húmedos, en superficies de hormigón (terraza, balcón, etc.) o incluso en macetas, jardineras o cajones de cultivo. Por último, es una estructura temporal, destinada a cambiar de lugar con el paso de los años.
¿Dónde instalar un cultivo en lasaña?
Elige de preferencia un lugar bien soleado o que reciba sombra ligera. Independientemente de la exposición, puedes instalarla en cualquier parte; no necesitas ni un trozo de tierra: es posible preparar tu cultivo en lasaña sobre una superficie de hormigón o pavimentada (patio, terraza, acera…)

Más información Huerto ecológico
Ver todos →Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
¿Cómo hacer un huerto en lasaña?
El bordillo de la lasaña
Empieza por delimitar el contorno de tu lasaña. Toma lo que tengas a mano (piedras, troncos, palés o tablas de madera sin tratar, ladrillos…). Lo ideal es utilizar pacas de paja. Estas aseguran una sujeción muy rígida, una altura óptima, actúan como aislante tanto contra el frío invernal como contra las altas temperaturas estivales, se empapan de agua durante las lluvias para devolvérsela a las plantas durante su crecimiento.
La forma puede ser libre, pero desde un punto de vista práctico, prioriza las formas rectangulares o cuadradas y evita las lasañas cuyo medio sea de difícil acceso. Forma, por ejemplo, un rectángulo de 2 m por 1 m. Por último, lo ideal es que la altura de la lasaña esté entre 80 cm y 1 m.
Hacer una lasaña paso a paso
En numerosos manuales, a menudo se recomienda ocultar el suelo con periódicos o cartones sin cinta adhesiva, pegamento, grapas ni tintas, para asfixiar las hierbas que crecen en el lugar.
Nuestro aviso: no te lo recomiendo porque, en efecto, el cartón asfixia las hierbas, pero también la vida del suelo. Ahora bien, el objetivo de este cultivo es favorecer la vida del suelo, lombrices y microfauna, implicadas en el proceso de formación del humus, fuente de alimento para las plantas.
Para montar una lasaña como es debido, coloca:
- una capa de ± 20 cm de compost casi maduro
- una capa de 20 a 30 cm de paja (que se empapará de agua y servirá de reserva para las plantas)
- una capa de 10 cm de recortes de césped
- una capa de 10 cm de paja
- una capa de 10 cm de recortes de césped
- una capa de 20 a 30 cm de Tierra de jardín, sustrato o compost maduro, una capa lo bastante profunda para que las plantas puedan enraizar
Ten en cuenta que puedes sustituir la paja por otros “residuos” marrones como madera podrida, BRF, hojas caídas… Ídem con los “residuos” verdes, que puedes sustituir por malas hierbas (no subidas a semilla), flores marchitas o incluso peladuras o restos de cocina.
Nuestro consejo: Entre cada capa, espolvoriza ceniza de madera, rica en fósforo y potasio. Será beneficioso para la floración y la fructificación de tus flores y hortalizas. Para saber más, consulta nuestra ficha de consejos: Ceniza de madera: ¿cómo utilizarla en el jardín?
Compacta ligeramente cada capa a medida que vayas rellenando.
Si no tienes suficiente materia orgánica para realizar una lasaña de 80 cm a 1 m de altura, no pasa nada, tu lasaña será simplemente más baja. Solo recuerda respetar la alternancia marrón/verde/marrón/verde, empezando por marrón y terminando por verde, antes de poner la tierra y acolchar (o cubrir con paja).
Tu lasaña está lista para usar; podrás plantar o sembrar sin esperar.
Nuestro consejo: si aún es pronto en la temporada, puedes instalar perfectamente una cubierta de invernada por encima. El compostaje de la materia orgánica desprende un poco de calor, lo que permite ganar varias semanas de cultivo en el Huerto.

¿Cómo regar?
Te aconsejamos regar muy poco al principio, de modo que el proceso de descomposición de la materia orgánica no genere demasiado calor.
Acolcha o aplica mulching
No olvides acolchar o mulchar tu lasaña. Para que sea eficaz, el acolchado debe tener entre 15 y 20 cm de grosor.
Por último, no te preocupes si, al cabo de unas semanas, observas un hundimiento de la lasaña: la materia orgánica se composta; es totalmente normal.
¿Cómo hacer una lasaña en maceta, cajón o gran jardinera?
El principio es el mismo, simplemente a una escala menor. Recuerda, eso sí, que cuanto más grande sea la maceta, mejores serán los resultados. Puedes utilizar Recipientes de diversos materiales: sacos de geotextil, jardineras de plástico, macetas de terracota, cajones de madera, etc.
Toma como ejemplo una maceta de terracota de 36 cm de altura. Te aconsejamos poner una piedra en el fondo para evitar que la materia orgánica obstruya el agujero y permitir que el agua de riego se evacúe bien. Alterna después tus distintas capas como antes, compactando un poco cada vez. Pon:
- una capa de unos 7 cm de materiales carbonados (hojas caídas, paja, triturado, ramas pequeñas…)
- una capa de unos 7 cm de materiales nitrogenados (hierba, hojas…)
- una capa de unos 15 cm de sustrato
- una capa de unos 7 cm de acolchado (hojas caídas, paja…)
En esta maceta, podrás plantar una lechuga, una planta de tomate o de pimienta, etc.
¿Y después?
Tras uno o dos años, según el grosor inicial de tu lasaña, toda la materia orgánica que aportaste en el momento de su creación habrá sido digerida por la vida del suelo. Solo quedará un montículo de tierra ligeramente elevado. Aun así, seguirá rebosante de vida y de Microorganismos útiles. El emplazamiento podrá cultivarse fácilmente tal como está, o la tierra podrá desplazarse a otros macizos o al pie de tus árboles y arbustos.
Ver también
Haz tu primer huerto - Guía para principiantes¿Para qué tipo de plantas es adecuado el cultivo en lasaña?
Una lasaña es naturalmente muy rica en nutrientes, directamente asimilables por las plantas. Es un sustrato fértil que potenciará tus cultivos y dará verduras de gran calidad. Resulta adecuada para la mayoría de las hortalizas de temporada, sobre todo para las muy exigentes como las calabazas (calabacín, melón, calabaza), los tomates, las pimientas y los pimientos, las berenjenas, las espinacas, las coles, las lechugas, las patatas, las plantas aromáticas como la albahaca, el cilantro… pero también flores como las capuchinas o los claveles de Indias. Evita hortalizas como las zanahorias o las chirivías, porque las hortalizas de raíz germinan con facilidad y no siempre se pueden Trasplantar de una maceta a otra.

Debido a su vida útil bastante corta y a su gran riqueza, no será adecuada, o lo será poco, para algunos cultivos más perennes (alcachofas, espárragos blancos…). En efecto, el nivel de la lasaña bajará a causa del compostaje de la materia orgánica y habrá que reponerla, lo que será complicado si ya hay plantas establecidas. Tampoco conviene a plantas poco exigentes, ni a los arboritos y arbustos como los tomillos, los romeros o los frutos del bosque.
Nuestro consejo: Es posible sembrar directamente o plantar planteros y planteles de hortalizas. Te aconsejo más bien sembrar en macetas o en bandeja de siembra y después Trasplantar de una maceta a otra en la lasaña, porque así es más fácil obtener buenos resultados. Dicho esto, si quieres intentarlo, algunas siembras funcionan bastante bien: Fabáceas, lechugas, Quenopodiáceas, nabos y patatas.
Ventajas e inconvenientes
Ventajas :
- Se trata de un cultivo sobre el suelo que no requiere laboreo, perfecto para cuidar la espalda del jardinero y preservar la vida del suelo, y que permite prescindir del terreno;
- Puede instalarse en cualquier lugar;
- La puesta en marcha es rápida;
- La materia orgánica se valoriza in situ y es directamente asimilable por las plantas, con lo que el rendimiento mejora;
- La descomposición desprende un poco de calor, lo que permite adelantar los cultivos;
- Permite reciclar los materiales que la componen;
- Apenas cuesta nada;
- No exige una gran inversión de tiempo;
- Puede ser fuente de actividades familiares, educativas y lúdicas para practicar con niños.
Inconvenientes :
- Necesitarás cierta cantidad de materia orgánica (hojas secas…). Si no tienes jardín, haz acopio en un parque o en un bosque, por ejemplo;
- Una lasaña se calienta rápidamente y, por tanto, se seca enseguida. Aunque el acolchado limitará la evaporación del agua, habrá que vigilar el riego, especialmente en verano caluroso y seco;
- La elección de plantas es limitada;
- Para que siga siendo manejable, el cultivo en lasaña solo se aplica en superficies pequeñas;
- La lasaña puede atraer roedores, babosas y caracoles.

Preguntas de jardineros
¿Se puede poner carne con restos de cocina en el compostaje en lasaña?
Es posible compostar carne siempre que se añadan solo pequeñas cantidades y se entierren bajo una capa de «residuos» marrones.
- Suscribirse
- Contenido











