¿Un rincón verde en un espacio pequeño? ¡es posible! Las combinaciones son muchas para crear un bonito balcón florido, pero los resultados no siempre están a la altura de nuestras expectativas... Hay varios puntos que respetar, igual que en el jardín, para quedar plenamente satisfechos con tu creación: exposición, espacio disponible, etc. Por mi parte, me apetecía darme un pequeño capricho: una clemátide en el alféizar de mi ventana.

Pero ¿cómo elegir bien la clemátide?

Ante todo, hay que pensar en el tamaño que alcanzará de adulta: conviene elegir de preferencia una variedad de poco desarrollo. Es el caso, por ejemplo, de la clemátide 'Baby Star', que no supera 1,5 metros de altura y resulta ideal en maceta en un balcón. Porque cuanto mayor sea el desarrollo del ejemplar, mayor tendrá que ser la maceta que acoja a tu nueva protegida. En el sitio de Promesse de Fleurs, una selección de clemátides para maceta está disponible... pero la elección es amplia y, para decidirse, hay que saber jugar con los colores y el follaje. Por ejemplo, la clemátide 'Early Sensation' está bien adaptada al cultivo en maceta y tiene la ventaja de lucir un follaje perenne. Otras tienen una floración muy larga, otras incluso son perfumadas...

Clemátide 'Baby Star'
Clemátide 'Baby Star'

En la plantación, procura drenar bien el fondo de la maceta; a las clemátides no les gusta el agua estancada... mejor un sustrato bien fértil, incluso enriquecido con compost. Después, hay que prever un soporte para tu trepadora:  por ejemplo, una espaldera de madera o una pirámide de bambú. Si tienes espacio, déjala correr a lo largo de las ramas de un arbusto plantado muy cerca... Por mi parte, simplemente instalé cables de acero inoxidable sujetos a ganchos: los zarcillos de la clemátide encontraron sin problema el modo de agarrarse.

Luego, como en el jardín: los pies a la sombra y la cabeza al sol. La mayoría de las veces, el sol es la clave del éxito de una bonita floración, siempre que respetes riegos regulares. La clemátide también agradece tener las raíces frescas: todos conocemos el truco de la teja vieja que protege la base, pero lo mejor es probar combinaciones de plantas que cumplan esa función. Por ejemplo, vivaces bien tupidas y poco exigentes pueden convivir con la clemátide en la maceta y proporcionarle la sombra necesaria. ¿Lo mejor para mí? ¡los geranios vivaces, por supuesto! Fáciles de cuidar y muy floríferos, son los compañeros ideales de la trepadora en maceta.

He probado: combinación clemátides y geranios

  • A la sombra: la clemátide 'Sweet Summer Love' junto a una ventana más sombreada ha florecido bastante bien. Su tamaño medio se adapta al cultivo en maceta y, la guinda del pastel, sus flores desprenden un dulce aroma azucarado... La combiné con el conocido geranio vivaz 'Orion', incansable. El conjunto es muy bonito, incluso a la sombra. Añadí incluso una fucsia pequeña, y los tres parecen convivir sin demasiados problemas. Aun así, creo que habrá que cambiar la maceta (menos de 30 cm de diámetro) el año que viene.
  • Al sol: la clemátite 'Dancing Dorien' se ha instalado en una maceta de zinc, con otro geranio, 'Dragon Heart', que me entusiasma desde hace ya un mes, sin interrupción. La floración se ralentizó a mediados de junio (me salté uno o dos riegos...) para volver con más fuerza. Combina de maravilla con las flores dobles y blancas de 'Dancing Dorien', que acaba de iniciar su floración.

¿El balance? Dos rincones de ventana floridos que, espero, aguantarán todo el verano...