
Siembra en líneas
Comprender, adaptar y tener éxito con la siembra en hilera
Contenido
La siembra en línea consiste, como su nombre indica, en disponer una serie de semillas en un surco en línea recta dentro de un bancal de cultivo previamente preparado. Más técnica que la siembra a voleo o en hoyos, esta técnica requiere cierto saber hacer para garantizar una buena germinación de las semillas.
¡Descubre todo lo que hay que saber sobre este método de siembra y los mejores consejos para lograr una germinación vigorosa de tus semillas!

¿Qué es la siembra en línea y a qué especies de huerto se aplica?
La siembra en líneas consiste en abrir un pequeño surco en una tierra cuidadosamente preparada y colocar en él semillas de diversas especies (comestibles o no). Se tapa el surco así trazado con tierra fina, generalmente seguido de un riego.
Ventajas de la siembra en línea
- La siembra en línea permite organizar tu huerto en hileras y facilita la cosecha, así como las labores con azada, deshierbe y riego de tus hortalizas;
- También favorece la asociación de cultivos entre hortalizas;
- Este tipo de siembra «directa» (es decir, directamente en el suelo) permite que las plantas no sufran el estrés del trasplante y echen raíces rápidamente en el suelo.
Uno de los aspectos más cruciales en este tipo de siembra es elegir bien el periodo y seguir atentamente la meteorología.
¿Qué hortalizas sembrar en línea?
La mayoría de las hortalizas de raíz deben sembrarse de esta forma porque toleran mal el trasplante.
Las zanahorias, chirivías, hinojos, escorzoneras, nabos suecos, nabos, rábanos y otros rábanos picantes pasarán obligatoriamente por esta etapa. Por supuesto, casi todas las hortalizas también pueden sembrarse así.

Siembra en línea de zanahorias
Ver también
¿Cómo realizar con éxito la siembra a voleo?¿Cuándo sembrar en terreno abierto?
En teoría, esta siembra puede realizarse casi todo el año. Sin embargo, hay que evitar realizarla durante periodos de heladas intensas o de lluvias fuertes, a riesgo de desestructurar tu suelo y provocar una explosión de malas hierbas.
Por lo general, las siembras en terreno abierto finalizan en octubre (por ejemplo, con habas) y se reanudan a comienzos de marzo (por ejemplo, con lechugas). Esto es solo orientativo y depende de tu ubicación geográfica y de tu suelo.
¿Cómo sembrar en líneas?
Los métodos varían según seas de la vieja escuela (trabajo en suelo desnudo) o de la nueva, que mantiene el suelo cubierto de forma permanente (acolchado).
La siembra en suelos desnudos
Esta requiere varias herramientas:
- Una tabla para repartir tu peso y no dañar el suelo
- Un rastrillo para retirar raíces, piedras, malas hierbas y, sobre todo, para nivelar el suelo.
- Una azada colineal o una escardilla para retirar las malas hierbas que asfixiarían tu siembra
- Una horquilla de cavar para descompactar el suelo
- Una garra para desmenuzar la tierra
- Una regadera para regar el fondo del surco y la siembra una vez hecha
- Cuerda y dos tutores para marcar la línea
A pesar del trabajo y de las herramientas necesarias para llevarla a cabo, la siembra en suelos desnudos tiene la ventaja de acoger las semillas en una tierra ya templada, a diferencia de los suelos cubiertos con acolchado.
¿Cómo proceder a la siembra?
- Coloca cordel y línea de trazar para marcar la línea.
- Trabajando hacia atrás, airea el suelo con la horquilla de cavar, la garra y el rastrillo. Estas herramientas descompactarán, desmenuzarán y nivelarán el suelo.
- Traza el surco con el mango de una de tus herramientas, siguiendo el cordel. ¡La profundidad del surco no debe exceder dos veces el diámetro de la semilla!
- Antes de colocar las semillas en el surco, puedes regar el fondo del surco con la regadera (sin alcachofa). Esto permitirá una buena conservación e impregnación de la humedad alrededor de la semilla.
- Cubre de nuevo el surco con el rastrillo delicadamente y apisona la tierra con el dorso del mismo. Riega de nuevo y, si hay fuerte sequía, cubre la línea con un velo.

La siembra en suelo acolchado
Más simple y requiriendo menos herramientas, este tipo de siembra deberá hacerse un poco más tarde. Como los organismos del suelo lo airean de forma continua gracias al acolchado, las herramientas a utilizar son menos numerosas. El suelo se calienta más despacio en primavera con esta técnica.
Necesitaremos por tanto:
- una línea de trazar y cordeles para delimitar el lugar de la siembra
- una garra (opcional) para aflojar el suelo
- una regadera
- una tabla
La siembra directa sobre suelo acolchado es menos exigente físicamente y te pedirá menos herramientas.
- Empieza retirando el acolchado en una anchura de unos veinte centímetros (el ancho de tu garra). Podrás volver a colocarlo al pie de tus plántulas cuando hayan crecido.
- Afloja el suelo, salvo que no lo necesite y tenga la textura de un sustrato (frecuente cuando la vida del suelo es óptima).
- Traza un surco con el mango de una herramienta y siembra.
En un suelo correctamente acolchado, apenas hay escarda que hacer.

Ver también
Desbaste de plántulas¿Y después?
Una vez realizada la siembra, ¡es imprescindible no perderla de vista! La desecación de tu suelo y de tus semillas resulta muy perjudicial para su germinación.
El truco de François: coloca un poco de paja o arpillera sobre tu surco para evitar la pérdida de agua y permitir que las plántulas respiren.
Gatos, aves y conejos se sienten atraídos por suelos recién removidos por diversos motivos. ¡Coloca un filamento en el suelo o entrecruza ramas: los disuadirás de destrozar tu trabajo!
¡No olvides sembrar a densidades razonables: como dice el refrán, quien siembra fino, cosecha tupido! Una siembra razonada te evitará tener que separar tus plántulas y te hará ahorrar semillas.
Es perfectamente posible rellenar el surco con una mezcla arena/sustrato para templar las semillas, asegurar un buen drenaje y abonar el suelo.
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