
Siembra en hoyo
¿Cómo y para qué plantas se siembra en hoyo?
Contenido
La siembra en hoyo consiste en colocar varias semillas grandes en una pequeña cavidad de tierra en el huerto. Es una técnica muy extendida y eficaz para obtener, sobre todo, buenas cosechas de calabazas o leguminosas. Descubre nuestros consejos para lograr esta siembra singular y productiva en el huerto.
¿Qué es sembrar en hoyo?
La siembra en hoyo se hace en el terreno y consiste en disponer varias semillas (a menudo de buen tamaño) en una pequeña cavidad de tierra excavada a mano o con una herramienta (como una azada de mano). Los hoyos suelen ir rematados con tutores para las plantas trepadoras que se agarrarán a ellos (judías, guisantes de enrame, Cucurbitáceas, …).
Otras plantas también entran en esta categoría: guisantes verdes, maíz, habas, calabazas, capuchinas, Ipomaceae y otros guisantes de olor pueden sembrarse en hoyo.
La mayoría de estas plantas y hortalizas apenas toleran el trasplante. En gran medida por esta razón se recurre a este tipo de siembra.
Como habrás deducido, los hoyos solo se realizan avanzada la temporada. Todas las plantas mencionadas arriba son exóticas, sensibles a las heladas y esperarán hasta mayo antes de sembrarse.

Siembra en hoyos de calabacines
Ver también
¿Cómo sembrar en semillero?¿Cómo hacer una siembra en hoyo?
En la práctica, nada más sencillo:
Prepara el suelo
Antes de colocar tus hoyos, prepara el suelo descompactándolo con una horca de doble mango y afinándolo con una garra. Si tu huerto está acolchado de forma permanente, apenas hace falta trabajar el suelo. Retira el acolchado en el lugar de la siembra y pasa al siguiente paso.
Espacia los hoyos
Marca la ubicación de tus hoyos. La distancia entre ellos depende de la especie que piensas cultivar. Será amplia en el caso de las Cucurbitáceas (1 m en todos los sentidos) y de al menos 50 cm en el caso de las judías y los guisantes de enrame para hacerlos trepar en tutores.
Siembra las semillas
Coloca tus semillas en la cavidad formada previamente (recuerda regar con una alcachofa de regadera en caso de suelo seco). Colócalas sin enterrarlas a más del doble de su diámetro. Rellena con compost bien aireado (tipo sustrato para siembra) o con tierra ligera para favorecer la germinación. El sustrato debe estar húmedo, pero nunca encharcado.
Por último, tras la germinación, retira las plántulas sobrantes o poco vigorosas.
Ventajas e inconvenientes
Las siembras en hoyo bien hechas tienen la ventaja de ofrecerte plántulas fuertes. El enraizamiento in situ y la ausencia de estrés por el trasplante te darán plantas más resistentes a las enfermedades y a la sequía. También ahorras una buena cantidad de semillas si trabajas con precisión. Sembrar en hoyo es sinónimo de verticalidad en el huerto: este aspecto es a la vez estético y práctico para optimizar el espacio de cultivo.
Es posible dejar varias semillas por hoyo en el caso de las leguminosas y seleccionar la plántula más vigorosa en el caso de las calabazas o del maíz.
Sin embargo, los hoyos dependen de la meteorología como cualquier siembra en terreno abierto. Si tu suelo no está lo suficientemente templado o bien drenado, te arriesgas a que tus siembras fracasen por pudrición. Por lo tanto, conviene tener paciencia y esperar a que pasen los Santos de Hielo antes de hacerlo sobre todo porque las plantas empleadas en esta técnica son muy sensibles al frío.

Cultivo en vertical de cucurbitáceas en el huerto del Parc Botanica en Angers (© Gwenaëlle David)
El consejo de François: No dudes en espolvorear tus semillas con polvo de carbón vegetal para evitar el mal del semillero (enfermedad fúngica que hace pudrir las semillas). Este problema es bastante frecuente con las semillas grandes sembradas en tierra arcillosa, encharcada o sobre un compost mal descompuesto.
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