
Lado práctico del humus de lombriz
En 4 grandes preguntas y respuestas
Contenido
Larousse define el lombricompostaje como una « método de compostaje que utiliza lombrices para descomponer los residuos orgánicos ». [1] A diario, las lombrices rojas del estiércol o Eisenia foetida y las lombrices de California o Eisenia andreï son capaces de comer su propio peso en alimento, ya sean residuos de origen vegetal o animal. Sus deyecciones crean un fertilizante 100 % natural, rico en humus, enzimas, hormonas de crecimiento y flora bacteriana. De conformidad con el Reglamento CE 834/2007, es utilizable en agricultura ecológica para nutrir flores, plantaciones, césped y huerto.
Descubre, en unas preguntas-respuestas muy prácticas, todas las ventajas de tener un lombricompostador en tu jardín o tu huerto…
[1] Larousse: https://www.larousse.fr/dictionnaires/francais/lombricompostage/10910906
¿Cómo utilizar una lombricompostera a diario?
Los desechos destinados al vermicompostaje deben cortarse en trozos pequeños (de unos 2 centímetros), para que se degraden más rápidamente. Aunque no es una precaución indispensable, mejora la eficacia del proceso.
Idealmente, te recomendamos almacenar estos desechos en un pequeño cubo con tapa en el interior de la vivienda. Este procedimiento permite ofrecer a las lombrices un alimento algo marchito en el que ya se han desarrollado microorganismos y evitar multiplicar los idas y venidas al vermicompostador por cada cáscara recolectada.
Según las necesidades, este recipiente intermedio se vacía de 1 a 3 veces por semana, espolvoreando una fina capa de hojarasca. No dudes en alternar los lugares de los aportes.

Alimenta tu vermicompostador con residuos verdes de cocina, cortándolos en trozos pequeños para facilitar el proceso de descomposición
¿Qué residuos echar?
El vermicompostador puede descomponer la mayoría de tus alimentos estropeados o caducados, las cortezas de queso, las cáscaras de huevo, pero también el papel de cocina y los pañuelos usados, los posos de café, los restos de té, así como las hojas secas, las flores marchitas y las plantas secas.
En cambio, no conviene echar ajo, cebolla, cítricos, lácteos, carne, productos grasos o aceitosos, ni cenizas, tela o incluso tierra.
Ver también
Lograr un buen compost en 5 puntos¿Cómo supervisar su correcto funcionamiento?
En lombricompostaje, todo es cuestión de equilibrio. Por lo tanto, hay que vigilar una serie de parámetros:
- Relación carbono/nitrógeno
Las lombrices deben disponer de una buena proporción entre los materiales ricos en carbono (hojas secas, cartón, papel…) y los materiales ricos en nitrógeno (peladuras de frutas y verduras, siega de césped…). En la práctica, hace falta una parte de materiales ricos en nitrógeno por una parte de materiales ricos en carbono (50 % – 50 %).
- Acidez
La descomposición de la materia orgánica aumenta la acidez del conjunto: conviene añadir con regularidad cáscaras de huevo trituradas para compensar este efecto. Conviene señalar que el pH debe mantenerse neutro, entre 6,5 y 8.
- Humedad
Normalmente, la humedad de los desechos, por sí sola, basta para aportar agua al lombricompostador y alcanzar un porcentaje de entre el 75 % y el 85 %. En su defecto, basta con pulverizar un poco de agua por encima, sin excesos para no ahogar a las lombrices.
¿El lombricompostaje desprende un olor fuerte?
El lombricompostaje es víctima de varios prejuicios, entre ellos, los supuestos malos olores. Ahora bien, estos solo aparecen rara vez, cuando el sistema no está bien equilibrado: un aporte excesivo de alimento en relación con el número de lombrices puede provocar esta molestia, pero basta con dejar de alimentarlo unos días, airear el contenedor mezclando su contenido y aportar carbono (cartón).

Las lombrices deben beneficiarse de un aporte equilibrado de componentes para «trabajar» bien
¿Cómo funciona una lombricompostera?
Visualmente, el lombricompostador está compuesto por varias capas. De arriba abajo, hay:
- 1a capa: los desechos de sus usuarios, cortados en trozos pequeños.
- 2a capa: el lombricompost en proceso de elaboración.
- 3a capa: el compost listo para usar.
- 4a capa: el abono líquido, llamado «percolado», «té de compost», «té de lombrices» o «lombritea».
Tras 3 a 6 meses de lombricompostaje, la 3a capa puede utilizarse para nutrir las plantaciones, las flores o el huerto: se presenta en forma de materia granulosa, de color marrón oscuro. Cuanto más avanzada esté la descomposición, más rico será el producto obtenido.
El percolado, por su parte, se recoge en la base del aparato: utilizado como abono líquido, debe diluirse imperativamente – a razón de un volumen de percolado por 10 volúmenes de agua. Luego, basta con añadirlo al agua de riego o pulverizarlo directamente, aunque de vez en cuando, sobre las hojas de las plantas – estén en fase de crecimiento o de floración. En estado puro, puede servir de herbicida.

El compost está casi maduro para utilizarse en el jardín ou en el huerto
¿Cómo utilizar el lombricompost en el huerto y el jardín?
En el huerto, el lombricompost (o vermicompost para belgas y quebequenses) puede servir para cubrir las siembras y favorecer la germinación gracias a su capacidad para retener agua y templar los suelos. En estado puro, puede acompañar la plantación de fresales o de tomates. Por último, para el trasplante de hortalizas, hay que echar un puñado en el fondo de cada hoyo.
En un jardín ornamental, las plantaciones se enriquecen con 1,5 a 3 kg de lombricompost mezclado con la tierra por hoyo. Para las flores, no se necesitan más de 1 kg por metro cuadrado. Por último, para acompañar la siembra de un césped, se recomienda utilizar de 1 a 2 kg por metro cuadrado, mezclado en superficie.
¿Cómo poner en marcha una lombricompostera?
Una vez instalado en el lugar adecuado (temperatura entre 10 y 25 °C, al resguardo de la lluvia y de la luz, en un espacio bien ventilado y tranquilo), la lombricompostera necesita varios elementos para funcionar:
- Las lombrices: lo ideal es contar con lombrices de estiércol, voraces de materias en descomposición, y lombrices de California, que aprecian más la materia orgánica fresca. Necesitarás el doble del peso de tus residuos diarios. Por ejemplo, 500 gramos de lombrices para 250 gramos de residuos.
- La hojarasca constituye el lugar de vida de las lombrices: con un espesor de 20 a 25 cm, hay que colocar materiales ricos en carbono (periódico troceado, papel higiénico, cajas de huevos desmenuzadas…), una capa de sustrato de 4 cm, un puñado de arena y un poco de agua para humedecerla sin encharcarla. Sobre esta base, habrá que colocar las lombrices y esperar a que se entierren en ella, antes de añadir un poco de materia orgánica y hojarasca.
Tras esta instalación, en un plazo de unas 2 semanas, la lombricompostera está lista para usarse.
¿Cómo recuperar el lombricompost sin las lombrices?
Para no reducir drásticamente la población de la lombricompostera cada vez que recojas el lombricompost, hay un truco muy sencillo de aplicar : ¡atraer las lombrices con comida! Concretamente, desplaza el contenido hacia una mitad del aparato y luego instala hojarasca nueva en el espacio libre, añadiendo comida para descomponer. Poco a poco, las lombrices migrarán hacia ella. Calcula unas 3 semanas para poder extraer el lombricompost puesto a un lado.
Por último, para quienes no quieran complicarse, descubre nuestro lombricompost Pur Vert en la tienda, una enmienda orgánica natural, utilizable para todas las plantas del jardín, del huerto, así como para tus trasplantes y el mantenimiento de plantas en macetas.
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