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Errores a evitar al instalar una charca de jardín

Errores a evitar al instalar una charca de jardín

Evitar y corregir errores comunes en la instalación de una charca

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Modificado el 28 de septiembre de 2025  por François 6 min.

Crear una charca de jardín es un proyecto tan emocionante como complejo. Recrear un pequeño ecosistema acuático exige al jardinero un conjunto de conocimientos sobre este medio. Los defectos de construcción de la charca, la calidad del agua, la luminosidad, la profundidad y el volumen serán algunos de los parámetros esenciales que conviene estudiar para obtener un resultado estable y estético.

Descubre los principales errores que no debes cometer al crear una charca de jardín o una charca natural y nuestros consejos para acertar con su diseño.

Verano Dificultad

Errores principales en pocas palabras

Error común Por qué es un problema Buena práctica a adoptar
Mala ubicación Exposición excesiva, caída de hojas, mantenimiento difícil Elegir un lugar despejado, luminoso sin pleno sol
Profundidad o forma inadecuadas Riesgo de sobrecalentamiento, dificultad para invernar Prever varias zonas de profundidad, al menos 60 cm
Lona de mala calidad o mal colocada Fugas, desgaste prematuro, resultado poco estético Utilizar lona EPDM y fieltro de protección
Ausencia de filtración u oxigenación Proliferación de algas, agua estancada Instalar una bomba con filtro adecuado y un chorro de agua
Demasiadas o demasiado pocas plantas acuáticas Ecosistema desequilibrado, mantenimiento más complejo Variar las plantas: flotantes, emergentes, oxigenantes
Introducción demasiado rápida o masiva de peces Agua contaminada, peces estresados o enfermos Esperar de 3 a 4 semanas antes de introducirlos, limitar su número
Falta de seguridad Riesgo de caída, especialmente para los niños Prever rejilla, bordillo visible o instalación segura
Mantenimiento descuidado Acumulación de residuos, agua turbia, desequilibrio Realizar un mantenimiento ligero, pero regular según la estación

Elegir mal la ubicación de tu charca

Uno de los mayores errores al instalar un punto de agua es elegir una ubicación inadecuada. Colocar una charca en un lugar por su estética o por comodidad no es un criterio suficiente para garantizar la durabilidad y la buena salud de tu charca.

Estas son las peores ideas a la hora de elegir dónde ubicarla:

Colocar la charca bajo un árbol grande o un bosquecillo

Entre las malas ideas, esta ocupa un lugar destacado: las raíces de las plantas leñosas atravesarán el geotextil y acabarán perforando la lona. Un buen día te encontrarás la charca seca, con los peces panza arriba… lo cual desanima bastante, porque implicará… ¡tener que empezar de cero!

Las hojas también obstruirán la superficie del agua en otoño y acabarán enlodando la charca. Como consecuencia, el oxígeno disminuirá y las plantas acuáticas se debilitarán por falta de fotosíntesis.

Colocar la charca a pleno sol

Aunque la insolación es crucial para el funcionamiento de tu pequeño ecosistema (oxigenación del agua por parte de las plantas que necesitan luz), la falta de sombra no es deseable: la evaporación y las variaciones de temperatura del agua dificultarán la vida de los animales de tu punto de agua.

Lo ideal es colocar tu charca a unos metros de un muro, de un seto o de cualquier otro obstáculo capaz de dar sombra a tu charca en las horas más calurosas del verano (de 15 h a 18 h).

Cuidado: no coloques tu charca a pleno sol

Permitir el acceso a los niños

Independientemente de la profundidad de tu charca, un accidente puede ocurrir rápidamente si los niños se quedan sin supervisión. Instala una empalizada alrededor de la charca, por ejemplo, o colócala de modo que los niños del vecindario no la vean. Es una garantía de seguridad.

Colocar la charca cerca de plantas resinosas

Además del problema de las raíces mencionado más arriba, las agujas de estas plantas acidificarán y esterilizarán tu charca. Esto es muy nocivo para la vida de este hábitat frágil.

Vegetalizar demasiado poco su estanque

Se trata de un error clásico en las charcas de jardín. Las plantas acuáticas no son únicamente un elemento decorativo, sino también un eslabón esencial para su equilibrio y su perennidad. Las plantas depuran y oxigenan el agua al tiempo que ofrecen refugio y alimento a la fauna acuática. Permiten que numerosos organismos se escondan allí (de las garzas, sobre todo) y dan sombra a las orillas durante los episodios de calor intenso.

En caso de escasez de vegetación conjugada con un exceso de peces, inevitablemente os veréis invadidos por algas verdes, muy temidas por los jardineros. Esto es señal de una charca desequilibrada y deficitaria en vegetación.

Diseñar mal tu charca

Existen varias formas de fallar en el diseño de una charca. Aquí tienes los ejemplos plus significativos:

No comprobar el nivel antes del llenado

¡Comprueba bien que la charca esté nivelada! Si tu charca está inclinada, el agua se escurrirá hacia un lado y puede provocar inundaciones en el jardín e incluso… en la vivienda.

Desde el punto de vista estético, parte de la lona o de la pared quedará a la vista del jardinero, lo que resultará especialmente feo.

No prever niveles para la vegetación

Un Nenúfar no tiene las mismas exigencias que un iris o que un carrizo. Entenderás entonces que las plantas acuáticas no se distribuyen al azar en la naturaleza y que cada una tiene sus “zonas” de preferencia. Si olvidas crear distintos niveles, reduces considerablemente el número de plantas a introducir y tu charca resultará poco atractiva para la vista y la fauna. Evita por tanto las charcas de tipo cúbico o rectangular con paredes verticales.

Prever distintos niveles para plantas, desde las de suelos húmedos hasta las sumergidas

Dar una forma demasiado compleja a la charca

Durante la colocación de la lona de tu charca, una forma compleja te dará mucho trabajo y, sobre todo, generará multitud de pliegues que tendrás que sujetar con piedras dentro de la charca. Además, en estas condiciones es más difícil calcular la superficie de lona que comprar. Prioriza formas redondas u ovaladas.

Crear una charca diminuta

Los acuariófilos te lo confirmarán: cuanto menor es el volumen de agua, más difícil es equilibrarlo. Un volumen de agua reducido se calentará rápidamente, será sensible al aporte de materia orgánica (contaminación) y te obligará a instalar un sistema de filtración a veces costoso.

Una charca muy pequeña se volverá problemática a la larga…

Descuidar la profundidad

Además de la escasa variedad de plantas que podrás implantar en una charca poco profunda, estarás a merced de las condiciones climáticas. Las lluvias intensas o, por el contrario, el calor y las sequías extremas dificultarán mucho estabilizar el nivel de agua. También tendrás que olvidarte de las posibles ranas que hibernan bajo el agua, a una profundidad mínima de 80 cm.

No prever filtración ni sistema de oxigenación

Sin filtración ni recirculación, el agua de la charca se estanca, lo que favorece el rápido desarrollo de las algas y atrae a los mosquitos. Un agua mal oxigenada se empobrece en vida microbiana útil y se vuelve rápidamente turbia u olorosa. Este desequilibrio vuelve la charca antiestética y difícil de mantener, sobre todo en periodo cálido. Incluso en una charca pequeña, es importante instalar una bomba equipada con un filtro adecuado al volumen de agua. Una fuente o un surtidor también ayuda a oxigenar el agua a la vez que aporta un efecto decorativo y un sonido agradable.

Descuidar la estética

Las charcas aportan una nota de frescura, belleza y ensoñación a nuestros pequeños paraísos. Sin embargo, hay errores de gusto o de instalación que conviene evitar para no decepcionarse con el resultado final.

No ocultar la lona

Las lonas o las charcas prefabricadas son muy prácticas, pero no resultan precisamente glamurosas cuando sobresalen del suelo en las orillas. Para paliar este problema, existen algunos trucos para ocultarlas. Las plantas cubresuelos, telas de yute o piedras decorativas son recursos estupendos para disimularlo. Es evidente que una charca realizada en un emplazamiento llano y nivelado reducirá en gran medida este inconveniente.

Charca en proceso de finalización con enrocado sobre la lona

Colocar una lona tipo «piscina»

En cuanto a falta de gusto y fealdad, es difícil superarlo. Deja este tipo de impermeabilización para las piscinas privadas. El color negro de una lona es mucho más discreto.

Introducir un montón de peces

Recuerda: intentas embellecer tu jardín, no montar una explotación piscícola. Introducir algunos peces es muy divertido para los niños y da vida al punto de agua, pero, en exceso, ¡te traerán muchos problemas!

  • Contaminarán el agua con sus excrementos y favorecerán la aparición de algas verdes debido a la cantidad de nitratos excretados.
  • Las superpoblaciones de peces te obligarán a instalar un filtro y/o una charca de decantación para filtrar el agua, ¡algo muy costoso!
  • Los peces en exceso acabarán enfermando por la promiscuidad en el agua. Tendrás que recurrir a diversos antibióticos y otras sustancias poco recomendables para solucionar el problema.
  • Inevitablemente devorarán los huevos de ranas, sapos y tritones, así como las larvas de libélulas y de todos los demás invertebrados que encuentran refugio en tu charca. Por tanto, tu charca estará menos equilibrada y viva que con proporciones razonables de peces.

Una charca que solo alberga peces, sin vegetación… Prudencia…

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Errores que debes evitar al crear un estanque

Crear un estanque en tu jardín puede ser una experiencia gratificante, pero es importante evitar ciertos errores comunes para garantizar su éxito. Aquí te presentamos algunos de los errores más frecuentes y cómo evitarlos:

1. **Ubicación incorrecta**:  
   Elegir un lugar con demasiada sombra o demasiado sol puede afectar el equilibrio del ecosistema. Busca un lugar con luz solar parcial y evita áreas bajo árboles grandes, ya que las hojas caídas pueden ensuciar el agua.

2. **Tamaño inadecuado**:  
   Un estanque demasiado pequeño puede ser difícil de mantener, mientras que uno demasiado grande puede requerir más trabajo del esperado. Planifica el tamaño según el espacio disponible y el tiempo que puedas dedicarle.

3. **Falta de profundidad**:  
   Un estanque poco profundo puede calentarse demasiado en verano y congelarse en invierno, lo que afecta a la vida acuática. Asegúrate de incluir zonas de diferentes profundidades para adaptarte a diversas plantas y animales.

4. **No utilizar un forro adecuado**:  
   Un forro de mala calidad puede agrietarse o perforarse con el tiempo. Invierte en un forro resistente y duradero para evitar fugas y problemas futuros.

5. **Olvidar la filtración**:  
   Un sistema de filtración es esencial para mantener el agua limpia y saludable. No te saltes este paso, ya que puede llevar a la proliferación de algas y problemas de calidad del agua.

6. **Introducir especies invasivas**:  
   Algunas plantas y animales pueden crecer de manera descontrolada y dañar el ecosistema del estanque. Investiga antes de añadir cualquier especie y opta por plantas y animales nativos o no invasivos.

7. **No planificar el mantenimiento**:  
   Un estanque requiere cuidados regulares, como la limpieza de hojas y la poda de plantas. Planifica un mantenimiento periódico para mantenerlo en buen estado.

8. **Ignorar la seguridad**:  
   Si tienes niños o mascotas, asegúrate de que el estanque sea seguro. Considera añadir una valla o una cubierta para prevenir accidentes.

Evitar estos errores te ayudará a crear un estanque hermoso y funcional que disfrutarás durante años. ¡Buena suerte con tu proyecto!