
Enfermedades y parásitos de la hortensia
¿Cómo reconocerlos y tratarlos?
Contenido
La hortensia es un arbusto muy apreciado por su floración larga y generosa, de junio hasta septiembre u octubre. Las inflorescencias son esféricas, planas o cónicas, y suelen ser de color azul, rosa o blanco. Existen numerosas especies y variedades, e incluso hortensias trepadoras. Son fáciles de cultivar y bastante resistentes, pero ocasionalmente pueden verse afectados por algunas enfermedades o parásitos.
La mejor manera de proteger tus hortensias es cultivarlas en condiciones adecuadas: planta en una tierra fresca y suelta, fértil, más bien ácida y bien drenada. Evita plantar de forma demasiado densa, para que el aire circule. Riega por la mañana mejor que por la tarde. Mantente atento en cuanto veas los primeros signos de una enfermedad y no tardes en actuar. ¡Sigue nuestros consejos para aprender a reconocerlas y evitar que aparezcan!
Botrytis cinerea
Descripción
También llamada Podredumbre gris, Botrytis cinerea es una enfermedad criptogámica, causada por hongos diminutos y favorecida por la combinación de calor y humedad.
Síntomas
- Aparece sobre las hojas un moho gris.
- Las hojas presentan manchas marrones, se necrosan y acaban secándose.
- Las flores o yemas florales se marchitan y se pudren.
Prevención
- Evita mojar el follaje al regar. Dirige el chorro a la base del arbusto.
- Riega por la mañana mejor que por la tarde.
- Planta en un suelo drenante.
- El aire debe circular: evita plantar de forma demasiado densa, evita los ambientes cerrados y no dudes en podar de vez en cuando tus hortensias.
- Desinfecta las herramientas de poda.
- Evita los abonos demasiado ricos en nitrógeno.
- Pulveriza una decocción de cola de caballo, purín de ortiga o una decocción de ajo.
Tratamiento
- Para limitar la propagación de la enfermedad, corta y quema las partes dañadas (no las compostes).
- Trata pulverizando una solución a base de azufre.
- También puedes usar la mezcla bordelesa
Para más consejos e información, consulta nuestra ficha « Botrytis o podredumbre gris: control y tratamiento »

Botrytis cinerea (foto Svetlana Lisova / Scot Nelson)
Ver también
Hortensias: plantar, podar y mantenerOídio
Descripción
Se trata de una enfermedad criptogámica, causada por un hongo. El oídio es antiestético, pero no pone en riesgo la vida de la planta. Se ve favorecido por la humedad, las atmósferas confinadas y los fuertes contrastes de temperatura entre el día y la noche.
Síntomas
- Las hojas, los brotes jóvenes y, a veces, las yemas florales se cubren de un fieltro blanco de aspecto polvoriento.
- En caso de ataque fuerte, las hojas se deforman, se necrosan y se secan.
Prevención
Los métodos de prevención son similares a los de Botrytis:
- En el momento de la plantación de tus Hortensias, colócalas en un lugar bien aireado y evita plantar demasiado denso. El aire debe poder circular.
- No dudes tampoco en podar tus Hortensias regularmente para permitir una buena circulación del aire.
- Al regar, evita mojar las hojas y las partes aéreas. Dirige el chorro directamente al pie de la planta.
- No riegues tus Hortensias al atardecer. Riega mejor por la mañana.
- Evita los abonos ricos en nitrógeno: vuelven las plantas algo más sensibles a las enfermedades.
- Instala un acolchado al pie del arbusto.
- Pulveriza sobre tu Hortensia una decocción de cola de caballo o purín de ortiga.
Tratamiento
- Corta y quema las partes dañadas para evitar que la enfermedad se propague.
- Trata utilizando una solución a base de azufre.
- También es posible usar bicarbonato sódico, leche o una maceración oleosa de ajo.
Para más consejos e información, consulta nuestra ficha « El oídio o la enfermedad del blanco: prevención y tratamiento »

El oídio (foto Gilles San Martin)
Más información Hortensias o Hydrangeas
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Phytophthora
Descripción
Se trata de un hongo que penetra en la planta a través de heridas y se desarrolla especialmente a nivel de las raíces y del collar de la planta. Se disemina sobre todo por el agua o mediante el uso de herramientas no desinfectadas. Los gérmenes del hongo pueden permanecer varios años en el suelo antes de contaminar las raíces. No es una enfermedad muy frecuente, pero es bastante grave y puede provocar la muerte del arbusto.
Síntomas
El follaje se decolora y se seca, como si el arbusto se muriera de sed. Se debilita progresivamente.
Prevención
- Planta en un suelo bien drenado y evita una plantación demasiado densa.
- Procura no dañar el collar.
- Desinfecta las herramientas de poda.
Tratamiento
Por desgracia, hay poco que hacer contra Phytophtora. Corta y quema las partes afectadas o todo el arbusto, y no vuelvas a plantar en ese lugar.
Descubre nuestra ficha dedicada «Phytophthora: identificar, prevenir y combatir»
Ver también
¿ Cómo cultivar hortensias?Enfermedades de manchas foliares: Ascoquitosis, Cercosporiosis, Septoriosis
Descripción
Estas enfermedades también están causadas por hongos (Ascochyta hydrangeae, Septoria, etc.). Se ven favorecidas por el calor y la humedad, en especial por lluvias frecuentes en primavera. Son antiestéticas y debilitan un poco el arbusto, pero no resultan mortales para la hortensia.
Síntomas
- Aparecen manchas marrones y circulares en las hojas. Por lo general, el centro de la mancha es más claro.
- En caso de ataque intenso, las hojas afectadas pueden caer.
Prevención
- Realiza una decocción de cola de caballo.
- Evita el exceso de humedad y procura no mojar el follaje al regar.
Tratamiento
- Elimina las hojas dañadas.
- Utiliza un fungicida a base de cobre o azufre.
- Si la enfermedad persiste, verifica que las condiciones (suelo, exposición, etc.) sean adecuadas para la hortensia y cámbiala de ubicación si es necesario.

La ascoquitosis y la cercosporiosis (foto James K. Lindsey / Beentree)
Las cochinillas pulvinarias
Descripción
Las cochinillas pulvinarias (Pulvinaria hydrangeae) son pequeños insectos blancos, de aspecto algodonoso. Se fijan principalmente en el envés de las hojas y pican el arbusto para extraer la savia. También se las conoce como cochinillas algodonosas. Excretan melaza, una sustancia pegajosa que puede favorecer la aparición de negrilla.
Síntomas
- Puede observar, en el revés de las hojas y en los tallos, cochinillas que forman pequeños cúmulos blancos y algodonosos.
- La Hortensia está debilitada y menos vigorosa.
- Las hojas más afectadas terminan por secarse y caer.
- A veces se pueden ver hormigas que vienen a consumir la melaza excretada por las cochinillas.
- Puede aparecer negrilla. Se trata de un hongo que forma un depósito negro y recubre las hojas, limitando la fotosíntesis.
Tratamiento
- Elimine las cochinillas manualmente.
- Prepare una solución diluyendo en un litro de agua un poco de jabón negro, aceite vegetal y alcohol de 90°. Empape un paño con esta solución y aplíquelo sobre el follaje.
- En caso de fuerte infestación, le aconsejamos cortar las partes más afectadas y quemarlas (no las tire al compost).
Para más información y consejos, descubra nuestra ficha « Cochinillas: identificación y tratamiento »

Las cochinillas pulvinarias (foto Lamiot / Christophe Quintin)
Las arañas rojas
Descripción
También llamadas tetraníquidos tejedores, las arañas rojas son pequeños ácaros difíciles de ver a simple vista, que se instalan en las hojas y los tallos y perforan los tejidos para extraer la savia.
Síntomas
- Las hojas presentan pequeñas manchas amarillas o decoloradas.
- A veces pueden apreciarse en hojas y tallos finas telarañas, parecidas a telas de araña.
- La hortensia está debilitada y su crecimiento se ralentiza.
Tratamiento
- Las arañas rojas detestan la humedad: por ello aconsejamos pulverizar agua sobre el follaje.
- Pode y queme las partes más afectadas.
- En caso de ataque importante, pulverice una infusión de ajo, purín de ortiga o un producto a base de piretro.
- Como último recurso, utilice un acaricida.

Las arañas rojas (foto Gilles San Martin / David Cappaert)
Clorosis
Descripción
La clorosis no es realmente una enfermedad, sino el indicio de una carencia de hierro que se produce en suelos demasiado calcáreos. La caliza presente en el suelo bloquea la absorción de hierro por parte de la planta, lo que provoca la decoloración del follaje, ya que a la planta le cuesta fabricar clorofila para realizar la fotosíntesis.
Síntomas
- Las hojas se decoloran y se vuelven amarillas entre las nervaduras, mientras estas permanecen verdes.
- La hortensia se debilita y le cuesta crecer.
Prevención
- Planta tus hortensias en un sustrato ácido. Si tu suelo tiende a ser calcáreo, valora cultivar tus hortensias en macetas, en una mezcla de sustrato y tierra de brezo.
- También puedes optar por hortensias tolerantes a suelos calcáreos, como Hydrangea quercifolia, Hydrangea paniculata e Hydrangea arborescens.
- Riega con agua de lluvia en lugar de agua del grifo, que podría ser demasiado calcárea. También puedes neutralizar la cal añadiendo un poco de vinagre blanco al agua.
- Aporta cada año un poco de tierra de brezo al pie de tus hortensias.
Tratamiento
- Si estas medidas de prevención no bastan, utiliza quelato de hierro. En esta forma, el hierro es fácilmente asimilable por la planta. Esto reactiva la síntesis de clorofila y reverdece rápidamente el follaje.
- Usa purín de ortiga: al ser rico en hierro y elementos minerales, tiene naturlamente un efecto anticlorosis.
- Sin embargo, para una solución más duradera, habrá que mejorar la naturaleza del suelo aportando tierra de brezo y regar con agua no calcárea, o, en su caso, cultivar las hortensias en macetas en un sustrato adecuado.
Descubre nuestra ficha « La clorosis férrica: prevención y tratamiento »

La clorosis en una hortensia y en un hibisco (foto Cultivar413 / Malcolm Manners)
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