Cultivar lavanda en macetas

Cultivar lavanda en macetas

¿Qué variedad elegir y cómo hacerlo?

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Modificado el 1 de septiembre de 2025  por Alexandra 5 min.

¡Lavanda es una planta mediterránea que nos cautiva por su floración de verano muy perfumada! Evoca el sol y la Provenza, los jardines del sur… Es una planta naturalmente adaptada a sustratos drenantes y pedregosos, y resiste muy bien a la sequía. Cultivar lavanda en maceta te permitirá instalarla en tu terraza o balcón: la disfrutarás mucho más fácilmente que si la colocas al fondo del jardín. Además, si tu suelo es pesado y tiende a retener el agua, el cultivo en maceta es una buena solución para cultivarla en un sustrato drenante, que le irá mucho mejor. Lavanda también es una planta muy resistente, hasta −15 °C a −20 °C… salvo Lavandula stoechas, más sensible al frío, que necesita pasar el invierno a resguardo en las regiones más frías.

¡Descubre todos nuestros consejos para elegir la variedad adecuada y para tener éxito con el cultivo de lavanda en maceta!

→ Descubre las mejores variedades de lavanda para maceta en nuestra ficha de consejos

Dificultad

Variedades más adecuadas para cultivo en maceta

Para un cultivo en maceta, te aconsejamos elegir variedades de porte bien denso y compacto. Serán perfectas en tu terraza o balcón.

Lavanda angustifolia Bleu de Gien

Lavanda angustifolia Bleu de Gien

Se trata de una nueva variedad de lavanda oficinal bien compacta, que porta espigas florales de color azul oscuro, ligeramente violáceas. Es muy resistente (hasta -15 °C).
  • Periodo de floración Julio a Septiembre
  • Altura en la madurez 40 cm
Lavanda angustifolia Dwarf Blue

Lavanda angustifolia Dwarf Blue

‘Dwarf Blue’ es una lavanda oficinal pequeña, bien densa y florífera. Ofrece espigas florales de color violeta purpúreo y es ideal para un cultivo en maceta.
  • Periodo de floración Julio, Agosto
  • Altura en la madurez 40 cm
Lavanda intermedia Walburton's Silver Edge - Lavandín

Lavanda intermedia Walburton's Silver Edge - Lavandín

Esta lavanda se distingue por su follaje original, ribeteado de blanco, lo que la hace muy luminosa. Es algo más grande que otras variedades, pues puede alcanzar 60 cm de altura.
  • Periodo de floración Agosto, Septiembre
  • Altura en la madurez 60 cm
Lavanda stoechas The Princess - Cantueso

Lavanda stoechas The Princess - Cantueso

Se trata de una variedad muy bella de Lavandula stoechas, que se distingue por la intensidad de su floración rosa vivo y por su porte denso y compacto. Sin embargo, es menos resistente que las lavandas oficinales, por lo que conviene entrarla bajo cubierta en invierno.
  • Periodo de floración Mayo a Agosto
  • Altura en la madurez 45 cm

¿Cuándo y cómo plantar lavanda en macetas?

¿Cuándo plantar lavanda?

Planta lavanda en primavera, hacia el mes de abril, o en otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas sean bastante suaves. En cualquier caso, evita los periodos de heladas. Para la lavanda mariposa, que es bastante sensible al frío, te aconsejamos plantar más bien en primavera.

 

¿Qué tipo de maceta y qué sustrato utilizar?

Elige una maceta bastante grande, de al menos 30 o 40 cm de diámetro. Debe llevar orificios de drenaje para que el agua se evacue (¡evita las macetas con reserva de agua!). Te aconsejamos optar por una maceta de barro, porque son más transpirables y aireadas. En caso de exceso de humedad, las raíces tendrán menos riesgo de asfixiarse que en una maceta de plástico. Además, las macetas de barro son más estéticas y ayudarán a crear un ambiente mediterráneo.

¡Lavanda detesta los suelos pesados y húmedos! Necesita un sustrato muy drenante, incluso pedregoso, y más bien pobre. Para cultivarla, elige sustrato para plantas mediterráneas, o utiliza tierra de jardín mezclada con arena gruesa y pequeña grava, para favorecer el drenaje. Asimismo, lavanda aprecia los sustratos calcáreos, con la excepción de la lavanda mariposa, Lavandula stoechas, que prefiere sustratos ácidos: para esta puedes integrar un poco de tierra de brezo al sustrato de plantación, a fin de acidificarlo.

 

¿Cómo plantar lavanda en maceta?

  1. Coloca en el fondo de la maceta una capa de drenaje, formada por ejemplo por bolas de arcilla o grava.
  2. Añade después el sustrato, que debe ser necesariamente drenante.
  3. Saca la lavanda de su maceta original y colócala en su nueva maceta, bien centrada.
  4. Rellena añadiendo un poco de sustrato alrededor del cepellón y presiona ligeramente para eliminar las bolsas de aire.
  5. Riega generosamente.

¿Dónde colocarla?

Lavanda es una planta mediterránea que aprecia el sol y el calor. Coloca la maceta en un lugar bien soleado y resguardado de los vientos fríos, por ejemplo junto a un muro orientado al sur. Necesita al menos 6 horas de sol al día. Además, el calor intensifica el perfume de sus flores y garantiza una floración más generosa.

La floración de la lavanda oficinal, o lavanda

La lavanda oficinal, Lavandula angustifolia (foto Maja Dumat)

Más información Lavandas

¿Cómo cuidar la lavanda en maceta?

Aunque la lavanda es bastante resistente a la sequía, cuando está en maceta el sustrato se seca rápidamente, y riegos regulares la ayudarán a prosperar y crecer lo mejor posible. Espera cada vez a que el sustrato esté seco antes de volver a regar. Cuando riegues, procura no dejar agua estancada en el platillo para maceta. También puedes elevar ligeramente la maceta con piedras o pequeñas cuñas, para permitir que el agua drene bien. Limita los riegos en invierno, de noviembre a febrero-marzo, pero sigue regando de vez en cuando para que el sustrato no se seque por completo. Si cultivas la lavanda mariposa (Lavandula stoechas), riega preferentemente con agua de lluvia, porque el agua del grifo podría ser demasiado calcárea para ella. Igualmente, te aconsejamos resguardarla de las heladas bajo techo durante el invierno, ya que no es muy resistente.

Como la lavanda crece de forma natural en suelos pobres en elementos minerales, no necesita aportes de abono. Puedes simplemente realizar cada año una renovación superficial, sustituyendo el sustrato de los primeros centímetros.

La lavanda también necesita podas regulares, si no, tenderá a despoblarse por la base. Esto la animará a producir nuevos brotes vigorosos, a la vez que favorecerá una floración generosa. La poda se realiza cada año después de la floración, a finales de verano, o, eventualmente, a finales de invierno–inicios de primavera. Utiliza unas tijeras de podar bien afiladas y poda sobre ramas del año, aún verdes. La poda te ayudará a mantener tu lavanda bien densa y compacta. Procura podarla de modo que conserve una forma de bola, redondeada. En cualquier caso, evita a toda costa las podas drásticas y no cortes sobre madera vieja. La lavanda no produce nuevos brotes a partir de madera vieja.

Te aconsejamos trasplantar la lavanda cada dos o tres años. Elige una maceta que sea solo un poco más grande que la anterior. Los años en que no la trasplantes, puedes realizar una renovación superficial.

Por último, si deseas multiplicarla, puedes hacer esquejes. ¡Descubre nuestro tutorial ilustrado!

La floración de la lavanda mariposa

La lavanda mariposa, Lavandula stoechas (fotos Lyndon Gardening / Manuel M. V.)

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