
Cuerno triturado, sangre seca, guano... ¿Para qué sirven estos abonos en el jardín y en el huerto?
¿Cómo y cuándo utilizarlos?
Contenido
Guano, Sangre seca, Cuerno triturado bajo estos nombres tan intimidantes y poco tranquilizadores se esconden tres abonos orgánicos naturales procedentes de materias naturales de origen animal o vegetal. Tanto en el huerto ecológico como en el jardín, permiten, de forma ecológica, fertilizar y favorecer el crecimiento, la floración y la fructificación de las plantas sin impactar el medioambiente. A veces resulta difícil orientarse entre los distintos tipos de abono, sobre todo cuando adoptan denominaciones tan bárbaras. ¿De qué se trata exactamente? Descubramos las ventajas de los abonos naturales, cuándo y cómo utilizarlos correctamente.
¿Qué es un abono natural? ¿Cómo funciona?
Los abonos naturales u orgánicos, cuerno triturado, sangre seca, guano marino, a diferencia de los abonos químicos, proceden de materias naturales de origen animal o vegetal (harina de plumas, polvo de huesos de aves marinas o de aristas de pescado, desechos de matadero de aves de corral, vacas o cerdos). Estas materias orgánicas se reciclan y pasan por una fase de descomposición antes de ser asimilables por las plantas. Una vez transformadas, conforman abonos ricos en minerales, en particular nitrógeno, útil para el desarrollo de las hojas y los tallos; potasio, necesario para la floración y el desarrollo de los frutos; y fósforo, que refuerza la resistencia de las plantas y contribuye al desarrollo radicular.
No presentan ningún peligro para las plantas. A diferencia de las enmiendas naturales como el compost y el estiércol, no mejoran la estructura del suelo, pero lo nutren de forma duradera con materias orgánicas que se descomponen lentamente. A diferencia de los abonos naturales, que poseen un efecto fertilizante rápido.
Según el tipo, los abonos naturales actuarán en unos meses o en unas semanas sobre el crecimiento de las plantas, algunos incluso combinan la acción rápida con la de larga duración. Estos últimos se utilizan como alternativa o como complemento de las enmiendas, para incorporar en el momento de la plantación, o mediante un simple escardado al pie de las plantas ya establecidas. Estos abonos permiten una fertilización suave utilizable en agricultura ecológica y no queman las raíces de las plantas.
Ver también
Abono o enmienda: ¿cuál es la diferencia?El interés de los abonos naturales
Los abonos orgánicos presentan muchas ventajas:
- nutren a las plantas al aportarles diferentes elementos nutritivos mediante mineralización progresiva, al descomponerse en el suelo con mayor o menor rapidez por acción de los microorganismos (bacterias, hongos, insectos…),
- permiten a las plantas absorber los elementos nutritivos a medida que los necesitan,
- impulsan el crecimiento de las plantas y mejoran el equilibrio mineral del suelo,
- estimulan la vida microbiana, haciendo así el suelo más vivo,
- liberan en el suelo principalmente nitrógeno, fósforo y potasa en cantidades variables pero siempre medidas, sin riesgos de sobredosificación,
- protegen mejor el medio ambiente que los abonos químicos de síntesis.
Más información Abonos de cuerno, de sangre y específicos
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¿Qué abono natural elegir?
Entre los principales abonos orgánicos se encuentran: el cuerno triturado, la sangre seca y el guano. La elección del abono natural depende de varios criterios, en particular del efecto buscado, de liberación lenta y progresiva o para un efecto rápido de choque.
El cuerno triturado
Es un abono orgánico obtenido por la trituración de cuernos, uñas o pezuñas de bovinos. Muy rico en nitrógeno (13 %), el cuerno triturado se descompone muy lentamente en el suelo y permite una fertilización progresiva adaptada a todos los cultivos. Es lo que se llama un abono de liberación lenta. Es una excelente fertilización de base, duradera en el tiempo.
¿Cuándo y cómo usarlo?
Se utiliza en primavera u otoño, de febrero a abril y de octubre a diciembre. Es muy útil en la preparación del suelo y de los parterres en otoño, en el momento del trasplante, o en mantenimiento mediante simple esparcido y escardado al pie de las plantas, planteros de hortalizas y aromáticas, árboles, arbustos y sobre el césped.
Dosificación:
En la preparación del suelo: esparcir 60 g/m² antes de cavar. Un puñado = 30 gramos – De 300 g a 500 g por árbol en la Plantación – 100 a 150 g/m² para el mantenimiento del huerto, de las plantas con flores, arbustos y al crear un césped.
La sangre seca
Se presenta en forma de polvo o de gránulos listos para usar, de color marrón oscuro, 100 % de origen animal procedente de sangre de ave. Como el cuerno triturado, es particularmente rica en nitrógeno (14 %), también contiene hierro, pero su difusión en el suelo es más rápida; es un abono de choque, cuyos resultados son visibles en 3–4 días. Su acción es rápida pero duradera. La sangre seca estimula el crecimiento de las plantas, el desarrollo y el color de las hojas, que intensifica, y sostiene las flores. Posee un efecto reverdeciente.
La sangre seca está particularmente recomendada para fertilizar hortalizas de hoja y aromáticas del Huerto, todas las plantas con flores, anuales o vivaces, o para estimular el inicio vegetativo de rosales y arbustos endebles en el jardín ornamental. Obra maravillas en primavera para reverdecer un césped de manera espectacular. ¡Es también un aliado valioso en suelos muy pobres porque favorece la actividad biológica del suelo y el desarrollo de microorganismos beneficiosos! Su acción será más corta que la del cuerno triturado, pero es muy complementaria.
¿Cuándo y cómo usarla?
Se utiliza más bien en primavera, antes del reinicio de la vegetación para estimular el crecimiento. Es utilizable en agricultura ecológica y no provoca riesgo de quemaduras en las raíces de las plantas.
Se usa mezclada con la tierra en el momento de la plantación, o mediante simple escardado al pie de las plantas ya establecidas.
Dosificación:
En la plantación: 51 a 200 g por planta/superficie según su tamaño. (1 puñado = 50 g)
En mantenimiento: huerto, rosales, flores: 75 g/m². Árboles, arbustos, setos: 125 g/m². Césped: después de la siega, 50 g/m².
El guano marino
Este abono natural procede de materias orgánicas resultantes de la acumulación y el envejecimiento natural de excrementos y cadáveres de aves marinas. Inodoro, es sin duda el más rápido de los abonos naturales. Muy completo, el guano es rico en nitrógeno (12 %), fósforo, potasio y también en oligoelementos. Al igual que la sangre seca, se trata de un abono de choque, de acción rápida, que libera muy rápidamente sus nutrientes en el suelo. Posee naturalmente un efecto ‘starter’ al inicio de la vegetación. Permite estimular de manera natural el crecimiento de planteros y semilleros de hortalizas, de arbustos ornamentales y de plantas con flores (anuales y bienales). También regula el equilibrio mineral del suelo.
¿Cuándo y cómo usarlo?
Se utiliza en primavera, esencialmente de marzo a mayo, o en mantenimiento de marzo a octubre, mezclado con la tierra del jardín en la plantación, o esparcido durante la vegetación.
Dosificación:
Calcula 1 a 2 puñados/m² (unos 50 g) e incorpora el guano cavando el suelo.
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