
Campanas de forzado o de protección: ¿para qué sirven?
Múltiples ventajas...
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Campana de jardín, campana de protección o de forzado… hay muchos nombres para un objeto que, a fin de cuentas, es muy sencillo. Se trata de una campana transparente que permite mantener una planta joven o una siembra con cierto calor y humedad. Esto permite crear un espacio confinado útil para la planta para que pueda crecer en las mejores condiciones cuando las condiciones exteriores no lo permiten: heladas, lluvias intensas, plagas… Pero, ¿qué tipo de campana elegir, cuándo colocarlas en el jardín y por qué? Descubre enseguida los usos de las campanas de forzado, sus ventajas y sus inconvenientes.
¿Campana de cultivo forzado o de protección?
Los mini invernaderos tipo campana llamados «campana de forzado» o «campana de protección» sirven, como indican sus nombres, ya sea para proteger los cultivos o para «forzarlos», es decir, acelerar artificialmente el crecimiento y la producción de una planta. Los usos son los siguientes:
- Protección de las plantas más sensibles al frío: de hecho, estas campanas de mini invernadero permiten conservar algo de calor y humedad en su interior;
- Forzado de plantas: por un lado, para siembras tempranas, las campanas permiten una germinación más rápida y una protección contra las heladas; pero también, después del trasplante de una plántula, ayudan a superar sin contratiempos el frío nocturno y a «forzarla» a crecer más rápido. Todo ello permite cosechas más tempranas en el huerto;
- Hacer esquejes en atmósfera húmeda: un esqueje en atmósfera húmeda se realiza bajo campana para conservar la humedad y algo de calor. Por lo tanto, es fácil hacer esquejes directamente en terreno abierto y añadir una campana de forzado para que el esqueje enraíce con facilidad;
- Protección contra ciertas plagas: lo primero que viene a la mente son babosas y caracoles ávidos de retoños muy tiernos. Pero las campanas de protección también pueden impedir que algunos insectos pongan huevos en tus plantas, evitando así que sus larvas causen estragos en tu huerto;
- Protección contra otros «ataques» externos: las campanas también pueden proteger una planta especialmente frágil frente a las inclemencias, como una lluvia muy intensa, una nevada o el viento frío y desecante.

Ver también
Huerto: proteger siembra y cultivos del frío¿Cómo utilizar campanas de forzado o de protección?
El uso de las campanas no puede ser más sencillo; solo hay que tener presente una cosa: hay que colocarla cuando las circunstancias lo exijan.
- Las campanas deben colocarse con tiempo frío: en particular si hay riesgos de heladas durante la noche o parte del día y únicamente sobre plantas que puedan verse afectadas por el frío;
- Las campanas deben retirarse si el tiempo se suaviza y, sobre todo, si el sol “pega” sobre la campana: una campana es un mini invernadero; si la dejas a pleno sol (incluso en invierno), la planta corre el riesgo de quemarse literalmente;
- Las campanas no deben ser totalmente herméticas: si no es posible ninguna ventilación, existe un alto riesgo de desarrollo de enfermedades criptogámicas debido a un exceso de humedad. Algunas antiguas campanas de vidrio, muy pocas, estaban provistas de ventilación, pero la mayoría no la tienen; bastará entonces con elevarla ligeramente con una pequeña piedra o una rama. Las campanas de plástico, por su parte, vienen sistemáticamente provistas de ventilación que podrás abrir al menos una vez al día. Si no es así, evita ese tipo de material…;
- No dejemos las campanas ad vitam æternam: si la planta está suficientemente desarrollada, sobre todo si ocupa todo el volumen de la campana, y si todo riesgo de heladas se ha descartado definitivamente, debes retirar la campana.
Campana de vidrio o campana de plástico: ¿cuál elegir?
- Campana de vidrio: es bonita y vintage, las campanas de vidrio siempre aportan un toque de encanto a tu jardín. Las campanas de vidrio son más duraderas a largo plazo. Al ser el vidrio un material inerte, no se altera con el paso del tiempo, a diferencia del plástico, que solo aguanta unos pocos años. El inconveniente de las campanas de vidrio es que son bastante frágiles a los golpes y más bien pesadas, así que cuidado al manipularlas. Otro pero es la ausencia, en su inmensa mayoría, de sistema de ventilación (ver más arriba). Por último, y no menos importante, las campanas de vidrio son muy caras y bastante difíciles de conseguir. Así que, si las tienes, ¡guárdalas como oro en paño! Si no, tocará ir a la caza de campanas en tus escapadas a los mercadillos (cabe señalar que algunas firmas vuelven a fabricar campanas de vidrio para el jardín);
- Campana de plástico: de aspecto menos atractivo que las de vidrio, no por ello carecen de cualidades. Son más económicas de comprar, mucho menos pesadas (ojo: conviene fijarlas al suelo), menos frágiles frente a roturas y siempre equipadas con un sistema de ventilación. Las campanas de plástico son una buena opción para el huerto. Quizá se lamente el uso de un material derivado del petróleo, pero puede compensarse con el hecho de que las campanas se reutilizan durante varios años (eso sí, menos que las de vidrio que, si se cuidan, pasan de generación en generación…).
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El consejito de Oli: ¡Hora de reutilizar! Se pueden fabricar perfectamente campanas de forzado con garrafas de agua o botellas grandes de 5 L cortadas transversalmente. Quedan un poco feas, es verdad, pero son tan eficaces como las «auténticas» campanas. El tapón hace de sistema de ventilación. Para fijarlas, y evitar que tus botellas acaben en casa del vecino al primer soplo de viento, basta con pasar una varilla de bambú u otra por el cuello y clavarla en la tierra.
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