
Abono para rosales
¡Descubre cuándo y cómo abonar tus rosales!
Contenido
Tanto si cultivas tus rosales en macetas como en terreno abierto, te recomendamos aportar abono. De hecho, esto favorecerá su crecimiento, les ayudará a producir flores hermosas y numerosas, bien coloreadas, y además los hará más resistentes a las enfermedades. Existen distintos tipos de abonos: orgánicos o minerales, en forma de gránulos o en forma líquida, con efecto de choque o de acción prolongada… Por eso, no siempre es fácil orientarse. Entonces, ¿cómo elegir el abono ideal para tus rosales y cuándo aplicarlo? ¡Descubre todos nuestros consejos! Tampoco dudes en consultar toda nuestra gama de abonos para rosales.
¿Por qué necesitan abono los rosales?
Al aportar elementos minerales, los fertilizantes nutren la planta. Fomentan su crecimiento y favorecen una floración generosa y abundante, más colorida. La planta se vuelve más fuerte y más resistente a las enfermedades y a los parásitos. Los fertilizantes limitan el riesgo de clorosis (amarilleo del follaje, debido a una carencia o a un problema de absorción de ciertos elementos minerales, como el hierro). Algunos fertilizantes incorporan también un estimulador de crecimiento de la raíz, lo que mejora la reanudación y favorece el buen enraizamiento del arbusto.
Los fertilizantes están compuestos por tres elementos principales: nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), cada uno con su función en el crecimiento vegetativo, la floración y la fructificación, la resistencia a las enfermedades o el enraizamiento. Para cada fertilizante se indica el porcentaje de cada uno de estos tres elementos (por ejemplo: un fertilizante 12-7-10 contiene un 12 % de nitrógeno, un 7 % de fósforo y un 10 % de potasio). También pueden incorporar elementos secundarios y oligoelementos, en menores cantidades. Los fertilizantes suelen estar enriquecidos con magnesia, por ejemplo.
Para los rosales (así como para otros arbustos de flor), se priorizan los fertilizantes ricos en potasio. Este elemento favorece una floración generosa y abundante.
Los fertilizantes no son necesariamente químicos ni nocivos para el medioambiente. También los hay de origen natural (cuerno triturado, sangre seca…), utilizables en agricultura ecológica.
Sin embargo, es importante respetar las dosis, ya que los excesos de fertilizante son perjudiciales y pueden quemar las raíces.
Los rosales en macetas tienen necesidades mayores que los que están en terreno abierto: al ser limitado el volumen de sustrato, dependen de los riegos y de la fertilización que se les aporta. El sustrato se agota más rápidamente, lo que hace necesarios los trasplantes (o renovaciones superficiales) y el aporte de fertilizante.

Rosal ‘Chartreuse de Parma’
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Abono para el jardín: ¿cómo elegirlo bien?¿Cuándo y con qué frecuencia abonar los rosales?
En el momento de la plantación
Te aconsejamos aportar, en primer lugar, abono en el momento de la plantación. Elige un abono de fondo en forma de gránulos, que liberará los elementos minerales de manera muy progresiva. También puedes aportar simplemente estiércol o compost si tienes, que tendrán la ventaja de mejorar la textura del suelo, hacerlo más ligero y aireado y mejorar la retención de agua, así como la actividad de los microorganismos.
En mantenimiento
A continuación, aporta abono durante el cultivo, durante el periodo de vegetación: desde marzo y hasta septiembre. En invierno, los rosales están en reposo, por lo que no hace falta abonarlos.
Si detectas clorosis o carencia (el follaje se vuelve amarillo, sobre todo entre las nervaduras), aporta un abono «de choque», en forma líquida. Los elementos minerales aportados estarán disponibles de inmediato para las plantas. Si es necesario, también puedes aplicar un abono foliar anti-clorosis, para pulverizar sobre el follaje (repetir cada tres semanas si hace falta).
Los abonos líquidos deben, obviamente, aplicarse con mayor frecuencia que los abonos en forma de gránulos, que son de difusión lenta. Los primeros aportan elementos minerales que están disponibles enseguida para las plantas y que no permanecen mucho tiempo en el suelo. Son abonos perfectos para una acción rápida, «impulso». Realiza un aporte cada 15 días.
En cambio, para los abonos en forma de gránulos, de liberación progresiva, bastará con un aporte cada tres meses. Así puedes hacer tres aportes al año: uno a finales de invierno – comienzos de primavera, otro en verano y un último a comienzos de otoño, teniendo en cuenta que es innecesario abonar en invierno. Estos abonos de liberación lenta, en gránulos, tienen menos riesgo de quemar las raíces.
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¿Cómo abonar los rosales?
- Para aportar abono líquido, es muy sencillo: basta con diluirlo en el agua de riego. La dosis a respetar está indicada en el bidón. Aconsejamos humedecer el sustrato previamente, porque si el suelo está seco, los rosales podrían absorber una cantidad excesiva de abono de golpe, lo que puede quemar sus raíces.
- Para el abono granulado: rasca la tierra alrededor de la planta, coloca los gránulos y cúbrelos con 2-3 cm de sustrato, y luego riega. Los nutrientes se liberan en el suelo gracias a los riegos, por lo que es importante aportar agua con regularidad.
- También existen abonos en barritas: basta con clavarlas en la maceta, hundiéndolas en el borde de la maceta. La cantidad de barritas a utilizar viene indicada en el envase, en función del diámetro de la maceta.
Atención a no sobredosificar, y evita aplicar abono cerca de un curso de agua. Estas precauciones son aún más importantes para los abonos líquidos, que se lixivian rápidamente.

El rosal trepador ‘Albertine’
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Abono para jardineras y macetas: ¿cuál elegir?¿Qué abono elegir para rosales en macetas?
Para rosales en macetas, puedes elegir abonos en forma de gránulos, en barritas o en forma líquida, pero da prioridad a los formatos pequeños, más adecuados (bolsas de 500 gramos o 1 kg, por ejemplo, o abonos líquidos en botellas de 1 L). Asimismo, la dosificación debe ser más precisa que para rosales en terreno abierto.

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Engrais liquide Rosiers Or Brun en flacon de 1L

Engrais UAB Promesse de Fleurs pour rosiers et arbustes à fleurs boite de 500g
Por último, si deseas una formulación muy natural, elige La Belle Bouse. Este abono tiene la ventaja de estar disponible en formatos pequeños (250 g, 500 g…), lo que lo hace muy práctico.
¿Qué abono elegir para rosales en terreno abierto?
Para rosales en terreno abierto, recomendamos, en primer lugar, aportar en el momento de la plantación estiércol o compost bien descompuesto, mezclándolo con la tierra o, si no lo tienes disponible, elige directamente un abono en forma de gránulos, como los indicados más abajo.
También puedes aportar micorrizas en el momento de la plantación :

Mycorhize Top Pouss Arbres et arbustes en doypack de 150 g
A continuación, aporta durante el cultivo, aproximadamente cada tres meses, un abono en forma de gránulos :

Fertilisant La Belle Bouse - Engrais naturel 100% BIO et local

Engrais Rosiers NPK 11-10-17 + 3MgO

Engrais Rosiers et Arbustes à fleurs Solabiol
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