
10 consejos para cultivar con éxito la Dipladenia
¡Todos los consejos para embellecer tu jardín!
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Apreciada por sus magníficas flores de bella forma estrellada, la Dipladenia forma parte de las especies con las que muchos sueñan para el jardín. Trepadora y voluble, además tiene la ventaja de crecer con bastante rapidez, algo que no desagrada a los más impacientes.
Se trata también de una planta bastante resistente, capaz de soportar el calor estival sin problemas, que requiere poco mantenimiento y poco riego. Aunque sea muy accesible para jardineros aficionados, la Dipladenia aun así merece un mínimo de cuidados… Aquí tienes 10 consejos para que las tuyas sean lo más espectaculares posible.
Dominar la calidad del suelo
De manera general, la dipladenia se da bien en distintos tipos de suelos. No obstante, recomendamos optar por una tierra bien drenada e idealmente húmeda. La ligereza del suelo sigue siendo un factor importante, al igual que la sequía puntual, que ayuda a que la dipladenia se mantenga en mejor estado.
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Dipladenia, Mandevilla: Plantación y cuidadoCultivar en macetas fuera de climas mediterráneos
No olvides que la dipladenia sigue siendo una planta originaria de América del Sur y, más concretamente, de Argentina, donde el calor está presente todo el año. Si vives en el sur de Francia, puedes optar por la plantación en terreno abierto, siempre que elijas una buena exposición a pleno sol. En cambio, si resides en una región más fresca, mejor elige la plantación en maceta y mezcla sustrato con arena para un buen drenaje.
Más información Dipladenia - Mandevilla
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Ajustar cantidades de riego
Si plantas tu Dipladenia en terreno abierto, riega regularmente durante los dos primeros veranos para que arraigue mejor. En macetas, riega durante todo el verano, pero sin exceso. Evita sobre todo el agua estancada en el platillo para maceta, que puede pudrir las raíces. Si vives un verano especialmente seco, también puedes pulverizar ligeramente el follaje cada día. Después, a partir del otoño, reduce los aportes de agua y deja que la superficie se seque bien entre riegos.
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Dipladenia en invierno: protegerla del fríoInstalar tutores en esta planta trepadora
Dipladenia es una planta trepadora, aunque no todas las variedades trepan de la misma manera. Infórmate bien sobre la que elijas y, si es necesario, no dudes en colocar un tutor. Es importante saber que hay que rodrigar en la plantación o al inicio de la vegetación, procurando no dañar las raíces, aún frágiles en esta fase. El tutor debe quedar bien anclado en la tierra y clavado a unos centímetros del tallo principal. No olvides utilizar una atadura lo bastante resistente para sujetarlo todo. Si no se rodriga, Dipladenia puede cultivarse para formar un bonito arbusto en una rocalla expuesta al sol.

Exponer tu planta al sol
A lo largo de todo el año, tu dipladenia necesita alrededor de 20 °C para crecer bien y mantenerse sana. Si optas por una plantación en maceta, puedes colocarla en el exterior entre mayo y septiembre. Procura anticiparte siempre a las heladas tardías, más frecuentes en el norte de Francia. Si dispones de un invernadero o de una veranda, no dudes en dejar allí tu dipladenia, donde se encontrará especialmente a gusto – ¡como todas las plantas tropicales!
Elegir los abonos adecuados
Dipladenias plantadas en terreno abierto requieren un aporte de estiércol orgánico de descomposición lenta. Realiza esta operación a comienzos de la primavera para estimular la floración. En maceta, puedes aplicar un abono líquido adecuado para plantas con flor, de media una vez cada quince días entre mayo y agosto. Además, no olvides trasplantar tu Dipladenia a comienzos de cada primavera para que esté en mejor forma.
Podar regularmente tu dipladenia
Si quieres que tu dipladenia luzca flores bonitas, lo ideal es podar de forma ligera desde el inicio de la primavera. Basta con retirar todas las flores marchitas y no dudes en hacerlo a medida que sea necesario, según evolucione tu planta. También puedes podar en el momento del trasplante. Al final de la temporada, poda todos los tallos ya sin flores, con el objetivo de favorecer la ramificación y conseguir una floración aún mejor la temporada siguiente.
→ Más información sobre la poda de la dipladenia en nuestro tutorial.

Proteger tu planta del frío invernal
Sin duda ya lo has entendido, tu Dipladenia es una planta tropical que, por lo tanto, teme el fresco invernal y naturlamente las heladas. Esta especie poco resistente rara vez tolera temperaturas inferiores a -5° – y empieza a resentirse en cuanto el mercurio baja de 10°. Cuando las temperaturas ya no sean favorables para el bienestar de tu planta, mete la maceta en el interior. Haz todo lo posible para que esté en una habitación cálida y para que siga expuesta al sol: por ejemplo, basta con colocarla frente a una ventana bien orientada.
Más consejos para escuchar en nuestro pódcast:
Evitar las principales enfermedades
Los pulgones pueden atacar tu Dipladenia, al igual que las arañas rojas y las cochinillas. Estas plagas aprecian especialmente la sequía y el ambiente cerrado de los interiores: las plantas en maceta que se introducen en casa están naturlamente más expuestas. Procura mantener un nivel mínimo de humedad: para ello, deja la maceta sobre un platillo para maceta en el que hayas colocado bolas de arcilla húmedas, sin olvidar pulverizar el follaje. Por último, si ves que las hojas se vuelven amarillas, la planta sufre por el frío. Y si se caen, significa más bien que el sustrato está demasiado seco.
Multiplicar correctamente
Puedes multiplicar tu Dipladenia con bastante facilidad haciendo esquejes. Saca esquejes cortando 20 cm en los extremos de los tallos. Elimina las hojas de la mitad inferior e introduce esa parte en una maceta en la que habrás echado previamente sustrato para hacer esquejes. Acuérdate de humedecer el sustrato y coloca una bolsa de plástico sobre la maceta (este “ambiente cerrado” permitirá optimizar las condiciones de enraizamiento). De media, si mantienes la temperatura entre 20 y 24 °C, obtendrás resultados en 3 o 4 semanas, siempre que no hagas esquejes antes de la primavera.
Con todos estos consejos en mente, ya estás listo para cuidar tus Dipladenias, unas flores preciosas de las que no deberías privarte en el jardín, en la terraza o en una Veranda.
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