Septiembre es un mes un poco de transición. Si en casa huele a papelería nueva, el jardín marca su primer declive, atenuado, por suerte, por las tan esperadas flores de los ásteres, Anémonas japonesas que se mezclan con las de las gramíneas. Aunque aún podemos aprovechar el final de temporada, ya toca meter la leña. ¿Te deprime? A mí también… porque sé que pronto habrá que atravesar el largo y oscuro túnel del invierno y que el perímetro de las pequeñas alegrías se concentrará sobre todo en los alrededores de casa.
Para combatirlo, la mejor solución es anticiparse componiendo, desde ya, las jardineras y macetas que iluminarán el final del invierno y el inicio de la primavera.
Y para ello, nada mejor que las bienales como los pensamientos, las prímulas, las margaritas y los alhelíes. Vendidas en mini macetas, son económicas, pero necesitan algo de tiempo para desarrollarse bien… lo cual no es necesariamente un problema, porque combinan de maravilla con los pequeños bulbos de primavera (Croco, muscari, mini narcisos…) que, ellos también, deben plantarse a finales de verano.
¡El momento es sencillamente perfecto!
Bonitas composiciones de final de invierno : ingredientes imprescindibles
Para empezar, piensa en tus futuras composiciones… y selecciona tus plantas en función de un color dominante o de una atmósfera (contemporánea o más romántica).
Lo importante, para crear conjuntos estéticos y dinámicos, es variar las formas (plantas erguidas, en bola, colgantes) y, al mismo tiempo, crear armonía (para ello, procura combinar al menos un follaje con el color de tus flores) o un contraste marcado en los tonos.
Para componer tus jardineras, la receta es bastante sencilla:
- empieza eligiendo dentro de la amplia gama de bienales,
- añade gramíneas o vivaces de follaje perenne (Acorus gramineus Ogon, Carex oshimensis Evergold, Ophiopogon, Tiarella Morning Star)…
- luego sazona el conjunto con pequeños bulbos precoces como las campanillas de invierno, los Crocos o, más tardíos, como las ajedrezadas, los tulipanes…

Nada se perderá, ya que podrás, a tu elección, instalar las vivaces y los pequeños bulbos en el jardín o conservarlos para componer después nuevos ambientes.
¿El ejercicio te parece complicado? ¿Quieres disfrutar del placer de hacerlo tú mismo, pero temes equivocarte? Relájate… Pierre te ha preparado 5 bonitas combinaciones, de estilos muy diferentes, listas para plantar, con éxito garantizado.

¿Cómo preparar, desde otoño, tus jardineras de primavera?
En septiembre y octubre, en cuanto recibas tus mini macetas, instálalas en tus recipientes (si aún no los has elegido o si plantas directamente en tierra, en el jardín, hazlas esperar un poco en macetas llenas de un buen sustrato).
Para hacerlo :
- Prepara tus jardineras y macetas empezando por comprobar que su fondo esté bien perforado,
- coloca, en el fondo, una capa de bolas de arcilla u otro material que facilite el drenaje,
- rellena tu recipiente con un buen sustrato para jardinera o plantas de flor (a menudo de ello depende el éxito). Si no estás seguro de su calidad, piensa en añadir algunos Conos de Osmocote Exact R, un abono de liberación lenta, que actuará durante varios meses.
- ¡Planta y realiza un primer riego!
Los trucos y « pequeños plus » que marcan la diferencia
Elegir bien el recipiente es un paso importante. Si optas por macetas o jardineras de color, procura que armonicen con el color de tu composición sin resultar demasiado dominantes: tu maceta no debe robar protagonismo a tus flores. La terracota, el mimbre y también el zinc son valores seguros. Ligeramente patinados por el paso del tiempo, estos materiales resultan aún más bonitos. ¡No dudes en recurrir al reciclaje!
A menudo se descuida el acolchado cuando se planta en contenedor. Sin embargo, es útil y estético… cuando tus plantas empiecen a desarrollarse bien, cubre el sustrato con una fina capa de paja de lino, cáscara de cacao o de alforfón. Esto te permitirá espaciar un poco los riegos y dará un aspecto cuidado a tus macetas.
Por último, deja volar tu imaginación y salpica tus jardineras con elementos decorativos. En el comercio hay encantadores objetos pequeños para clavar en la tierra, pero el jardín también encierra muchos tesoros : piensa en los ramillos coloreados del cornejo o Cornus sibirica y en las bonitas ramas de sauces y avellanos tortuosos; no cuestan nada y sirven para animar tus composiciones mientras llegan las flores.
Para ir más allá :
Descubre nuestra ficha de plantación: "Plantar bienales en minimacetas"
y nuestra ficha consejo: "Plantas bienales: ¡todo lo que siempre quisiste saber!"
Comentarios