No soy una incondicional de Navidad. A riesgo de pasar por aguafiestas, confieso que me cuesta instalarla y me regocijo cuando llega (por fin) el momento de despejar el salón del (maldito) árbol.

Así que, a la pregunta «¿Qué hacer con el árbol después de las Fiestas?», tengo múltiples respuestas:

1) Replantar árbol de Navidad

Si compraste un árbol grande, con cepellón o en contenedor, con sus raíces, puedes replantarlo en jardín. Para tener todas las posibilidades a favor, sin embargo, habrá que no haber sobrecalentado la habitación y haber pensado en regarlo.

Picea abies (el que huele bien, pero pierde agujas) y Abeto del Cáucaso (el que conserva agujas, pero no huele a nada) son ambos fáciles de cultivar. Harás un gesto ecológico al ofrecerle una segunda vida, pero también un gesto económico a favor de podadores… dentro de 20 años. Porque son muy monos estos árboles, pero sepan que, en edad adulta, estas dos coníferas alcanzarán fácilmente más de 30 metros de altura. Entiéndanme bien: si repiten este gesto todos los años, en 10 años, tendrán embrión de bosque. ¡Bienvenidos a los Vosgos!

(Por si dudan de mis palabras, les invito a consultar esta página, que habla del devenir de semillas de árboles ofrecidas en 1975 por la revista Pif Gadget)

2) Conservar árbol para el año próximo

Si optaste por un árbol pequeño (con raíces), puedes perfectamente conservarlo en una maceta grande en jardín y meterlo el año próximo. Sobrevivirá muy bien algunos años con la condición de que le ahorres (como para árboles grandes) calor del radiador, que no prolongues demasiado su estancia en interior y que pienses en regarlo (en casa, pero también en verano, en exterior).

3) Reciclar árbol

Si, como nosotros, compras un árbol cortado, la cuestión de la segunda vida no se plantea… o en otros términos ya que se trata entonces de reciclarlo. Algunas tiendas proponen cambiarlo (con la condición de que provenga de ellas) por un vale de compra. Es práctico si precisamente necesitas estanterías. En París y en muchos otros municipios, árboles se recogen para ser triturados y servir luego de acolchado.

Reciclaje de árboles de Navidad - Ayuntamiento de París

Trituración de árboles de Navidad - Fuente: Paris.fr

En casa, yo me encargo. En mi jardín, la noción de residuo verde no existe: ¡todo es recurso! Armada de una buena podadera, corto simplemente ramas en pequeños trozos que luego extiendo, según necesidades, al pie de fresas, de pequeños frutos rojos o de plantas acidófilas como arbustos de tierra de brezo. Este acolchado se considera acidificante, pero a largo plazo. Tranquilícense, solo modificaría PH de suelo si abusaran (10 árboles todos los años, durante 10 años…). No duden por tanto en utilizarlo por todo jardín, esto no conlleva ningún riesgo, ni siquiera para plantas con tendencia calcicole.

Ya está, solo me queda tronco. En casa, lo dejamos secar durante dos años y pasa a estufa. Pero también pueden dar rienda suelta a imaginación, y transformarlo en bote para lápices, en refugio para insectos o, cortado en trozos, para realizar encantadoras decoraciones... ¡de Navidad! Una forma elegante de cerrar el círculo, ¿no?

Decoración y pequeño regalo de Navidad

Fuente: Ikea (bote para lápices) y Designmom.com (decoración de Navidad)