Los ajos ornamentales o ajos ornamentales (Allium en latín) son conocidos y, sobre todo, apreciados por sus bellas umbelas gráficas y coloridas hasta el verano. Si bien conviene eliminar las hojas marchitas, no todos los jardineros están de acuerdo sobre si hay que conservar las flores marchitas o cortarlas en verano, ¿qué hay de cierto?
Sí, se corta... Para evitar que las flores marchitas agoten el bulbo.
Como la mayoría de los bulbos de flor, Allium tira de sus reservas para producir una inflorescencia grande y bella. Pero, justo antes de florecer, habrá emitido un follaje que le habrá permitido acumular energía y así reconstituir sus reservas durante su Periodo de reposo.
Cortar las flores marchitas no tendrá grandes consecuencias sobre el crecimiento del bulbo, sobre todo si se cultiva en un suelo rico (en fósforo y potasa, especialmente). En un suelo pobre, en cambio, limitará la producción de semillas y evitará que tire inútilmente de sus reservas. Así que sí, es necesario cortar las flores marchitas si se cultiva en un suelo pobre o si los bulbos son jóvenes y aún necesitan crecer.
No, se dejan... Para disfrutar de las flores marchitas.
Todo buen jardinero que se preocupa por un jardín bien cuidado tolera mal las flores marchitas. Todas las flores marchitas... salvo las del ajo ornamental, ¡porque tienen varias ventajas!
- Ventaja n.º 1: siguen estructurando los macizos.
Aun marchitas, las varas conservan su rigidez y las bolas florales, ya menos coloridas, animan los macizos hasta comienzos de otoño. En comparación con bulbos estructurantes como Eremurus o la ajedrezada, las flores de Allium tienen la ventaja de seguir decorativas durante, como mínimo, 3 meses.
- Ventaja n.º 2: las flores evolucionan. Al marchitarse, las flores polinizadas fructifican y forman bonitas cápsulas de semillas, lo que acentúa la gracia de la inflorescencia.
Ventaja n.º 3: date el capricho de unos estupendos ramos secos. Las flores de Allium son muy apreciadas para la confección de ramos secos. Bien secadas, duran muchos años y permiten crear bonitos ramos y decorar las mesas de fiesta más elegantes.
En resumen, poda los pequeños pero deja los grandes.
Las flores de las variedades grandes, las que superan 40-50 cm de altura, pueden conservarse hasta pleno invierno para seguir decorando los macizos, desde verano hasta bien entrado el otoño. En cambio, ciertas especies como Allium triquetrum o el ajo de oso (Allium ursinum) pueden volverse expansivas en el jardín e incluso invasoras en algunas regiones. Podar las inflorescencias marchitas de estas variedades pequeñas limitará su expansión y/o permitirá mantener macizos limpios cortando a ras las flores y las hojas marchitas.














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