Si hay una fruta que realmente merece la pena cultivar en el jardín, e incluso en el balcón, es sin duda la fresa. Recién cosechada, desarrolla aromas y sabores que ninguna fresa del comercio puede igualar, y todo sin pesticida. Y al placer gustativo se suma un dato puramente económico: cultivar fresa resulta rápidamente muy rentable. Cada planta cuesta menos de un euro y produce todos los años el equivalente a 2 o 3 barquetas de 250 gramos. Sabiendo que en junio de 2015 el kilo de fresa se vendía, de media, a 10,09 euros (fuente Insee), cada planta de fresa rinde, cada año, la suma de 7,57 euros… a condición de poder cosecharlas.

Porque, el problema es que a todo el mundo le gustan las fresas: a los adultos, a los niños, pero también a los pájaros, a las babosas e incluso a los ratones de campo . Y ¿qué hay más exasperante que descubrir que algunos se han servido a manos llenas antes que tú o que otros lo han probado todo sin llegar a comérselo de verdad?

Poco dispuesta a compartir, he ideado, para nuestro fresal, algunas estrategias para limitar el saqueo de estos preciados frutos, al tiempo que preservo las plantas de las enfermedades más frecuentes.

Estrategia n.º 1: Desanimar a los gasterópodos evitando al mismo tiempo las enfermedades de los fresales

Como todos los fresales en una situación algo húmeda, mis plantas son a la vez propensas a la podredumbre gris (botrytis cinerea) y a la enfermedad de la mancha púrpura. Y como si estos dos males no fueran ya bastante molestos, también son presa de las babosas, en particular las muy pequeñas, terriblemente insidiosas.

Como de costumbre, a la menor traza de baba, saco el Ferramol, pero como esta precaución resulta insuficiente, refuerzo la prevención con dos gestos sencillos:

  • un acolchado poco acogedor y más bien seco. El abeto de Navidad, una vez pasado por la trituradora, es perfecto, pero solo me permite cubrir una pequeña parcela. Antes usaba triturado de poda, pero este año he decidido probar las cáscaras de alforfón. Ideal para macetas (eficaz, fino y estético), este acolchado no parece gustarles demasiado a los gasterópodos, que avanzan con dificultad y segregan mucha baba al contacto. Y si eso no las desanima, creo que sacaré el arma definitiva: la barrera anti babosas.
  • la eliminación, a medida que aparecen, de todos los frutos y hojas dañados, llegando hasta el corazón de la planta. Esta limpieza regular limita la propagación de las enfermedades y evita dejar en la parcela materias en descomposición, de las que las babosas son muy aficionadas. De paso, además, recojo algunas y me apresuro a desterrarlas al fondo del jardín.

Estrategia n.º 2: Mantener alejados de las fresas todo lo que tenga pico o dientecillos

Es bien sabido: a las aves también les gustan las fresas. La colocación de un filamento es eficaz, pero me resulta engorrosa: hay que instalarlo y, sobre todo, levantarlo cuando, al hilo de un pequeño paseo, una se deja tentar por un fruto bonito. Otro inconveniente: a menudo es necesario liberar a las aves más intrépidas que se enredan las patas en las mallas del filamento o logran colarse por debajo. La alternativa sería construir una jaula para fresas fácil de levantar, pero no se me da bien el bricolaje…

Así que, sabiendo que las aves devoran sobre todo los frutos del bosque para saciar la sed, he instalado en el jardín unos recipientes poco profundos a modo de bebederos. Los relleno con agua fresca con regularidad. Esta atención no ha logrado hacer desaparecer por completo los «saqueos», pero ahora están bastante limitados.

En cuanto a los ratones de campo, dado que la salida de su madriguera se sitúa en pleno corazón del fresal, cualquier equipo defensivo tipo filamento o jaula es perfectamente inútil. Bastante astutos, no se dejan atrapar fácilmente… Entonces echamos mano del arma definitiva: nuestro gato. Todas las noches, de junio a finales de septiembre, lo sacamos manu militari de la casa y le conminamos a cumplir su tarea. El contrato es claro: ¡si no hay ratón de campo en el felpudo, no hay croqueta en el cuenco!

Para saberlo todo sobre el cultivo de la fresa, consulta nuestras fichas de plantación y consejos: