Compost "casero" se recoge y utiliza tradicionalmente en primavera y otoño. Al abrir el contenedor, para algunos, es hora de decepciones. En lugar de sustrato negro, se encuentran todo tipo de cosas: materias no descompuestas, más o menos identificables ("¡Oh, una naranja azul, peluda además!"), masas verdosas y viscosas e incluso, plantas en inicio de crecimiento ("Mira, la patata del año pasado está teniendo crías…"). Todo desprendiendo un olor poco agradable. Confieso, hay algo de experiencia personal. En fin, todo menos buen compost que tu huerto, y tu jardín en general, reclaman a gritos.

El compostaje de peladuras permite reducir el volumen de residuos
Compostaje de residuos de cocina

¿Por qué? Es simple: a veces distribuido gratuitamente, con el objetivo de reducir el volumen de residuos de las familias, el compostador se utiliza a menudo como simple cubo de basura. Error fatal.

¿Qué es buen compost, para qué sirve?

Buen compost está ante todo bien descompuesto. Se presenta un poco como sustrato, es oscuro, casi negro y huele bien a sotobosque. Pueden quedar algunos elementos gruesos, pero, en conjunto, las materias compostadas ya no son identificables.

Más allá de su apariencia, buen compost es sobre todo abono orgánico de primera calidad. Equilibrado, sin contenido excesivo en nitrógeno, fertiliza eficazmente pero con suavidad y actúa como fermento. Rico en microorganismos, mantiene actividad biológica y por tanto vida del suelo. En resumen, es ingrediente indispensable para formación de humus, que es a su vez pilar de todo jardín natural y ecológico que se precie.

¿Cómo hacer buen compost?

Seamos claros, hacer compost excelente no está al alcance de todos, no es por nada que existen formaciones de Maître composteur. No obstante, producir compost aceptable no es complicado.

Así que, para acabar, de una vez por todas, con compost fallido, aquí tienes 5 grandes principios a respetar:

1) Ubicación adecuada

Mejor ubicación para compostador es a sombra o media sombra, protegido de altos calores estivales. Por razones prácticas evidentes, pero también porque compost bien gestionado no huele, instálalo cerca de casa o en lugar de acceso fácil y rápido.

2) Buena proporción carbono/nitrógeno

Para obtener compost equilibrado, conviene respetar buena proporción de cada tipo de residuos. En líneas generales, a residuos llamados "equilibrados", se añadirá, mezclándolos, 2/3 de "marrón" por 1/3 de "verde".

Aquí tienes algunos ejemplos para orientarte:

Residuos equilibrados
  • Poda de setos, con hojas
  • Plantas secas
  • Hojas muertas tiernas, que se descomponen rápidamente
  • Estiércol con paja
  • Posos de café
  • Hierba seca
Residuos verdes
= predominio nitrógeno
  • Peladuras de verduras y otros residuos de cocina
  • Hierba verde fresca (cortes de césped)
  • Flores marchitas, hojas verdes
Residuos marrones
= predominio carbono
  • Cartón marrón, papel (no satinado)
  • Poda de setos, sin hojas (invierno)
  • Hojas muertas coriáceas o tánicas (persistentes, Magnolia grandiflora, Castaño, Roble)
  • Paja
  • Serrín, virutas de madera, triturado de poda

Nota: Aunque algunos digan, ningún residuo biodegradable (y no contaminante, por supuesto) está formalmente prohibido en compost, todo es cuestión de dosificación y equilibrio.

3) Pequeños trozos

Para "digerir", organismos e insectos descomponedores (¡y sí, el trabajo no se hace solo!) necesitan alimentarse regularmente, pero con pequeños trozos. Por tanto, residuos deben cortarse: con cuchillo para peladuras, con algunos cortes de podadera para residuos de jardín, con cortacésped para hojas o con trituradora para residuos de poda. Serás ampliamente recompensado por estos esfuerzos con maduración rápida de tu compost.

Pequeño vistazo a habitantes del compost:

4) Aire: mezclas regulares

Sin aire, no hay descomposición, solo fermentación… De ahí carácter esencial de mezclas regulares, idealmente en cada aporte. Para ello, utiliza simple horca o, mejor, en compostador tipo silo, mezclador de compost. Esta herramienta, en forma de gran resorte, permite tanto mezclar como airear montón.

5) Humedad óptima (ni demasiada, ni demasiado poca)

Por su naturaleza, tus residuos serán húmedos ("verde") o secos ("marrón"), esto debe bastar para mantener higrometría óptima, siempre que recuerdes cerrar tapa del compostador. No obstante, con alto calor, puede que materias se sequen: controla humedad y, si es necesario, riega, justo lo necesario... ¡porque residuos tampoco deben estar empapados, de ahí utilidad de tapa!

Ya estás preparado para realizar, este año, buen compost... y para ir más allá, no dudes en consultar nuestra ficha consejo: "Residuos verdes: soluciones de reciclaje y valorización en jardín".