Camellia sasanqua, pronunciado "Ça sent quoi", se destaca ahora en jardines por su floración tardía... y su fragancia embriagadora. Conocido también como camelia de otoño, florece sin interrupción hasta diciembre. Pero atención, para beneficiarse de su larga floración y su dulce fragancia hasta las puertas del invierno, aquí hay 3 puntos clave a conocer:



- ¿Para qué región?
Camelia de otoño se comporta mejor en clima suave y templado que en regiones frías donde su rusticidad a veces falla, y su floración se destruye por heladas tempranas. Su rusticidad media se sitúa entre -10°C y -15°C durante períodos cortos. Tradicionalmente se encuentran camelias de otoño cultivadas en Bretaña, Normandía y en toda la costa atlántica. En otros lugares, su cultivo es totalmente posible pero requiere exposición resguardada y protegida de vientos fríos.



- ¿Para qué suelo?
Como buena parte de plantas de tierra llamada "de brezo", Camellia sasanqua se encuentra bien en todo buen suelo ácido y ligero. Requiere suelo a la vez rico y drenante, nunca encharcado de agua en invierno. Su follaje coriáceo y grueso le permiten soportar cortos episodios de sequía, esto siendo, si no le falta agua en verano, sus yemas florales se formarán rápidamente y floración será más abundante.
¿Para qué exposición?
- Exposición es clave de bóveda de cultivo exitoso. Camelias gustan ante todo lugares protegidos, especialmente de vientos fríos y dominantes. También gustan de exposición a media sombra, luminosa y cálida. Calor es indispensable para obtener floración abundante y cuanto más calor dure, más larga y perfumada será floración.
Para quienes no tienen ni suelo, ni clima para plantar camelia de otoño, sepan que este arbusto de crecimiento lento crece muy fácilmente en macetas, ¡sería lástima privarse de tan bella floración otoñal!



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