Arbusto estrella en los años 80, coníferas conocieron su hora de gloria en las urbanizaciones de viviendas unifamiliares, plantadas en alineación de seto separativo o aisladas en medio de césped. Las estrellas de la época se llamaban Thuja plicata 'Atrovirens', Cupressocyparis leylandii, Chamaecyparis lawsoniana 'Ellwoodii' y Juniperus communis 'Repanda'. Como todas las estrellas sobremediatizadas, terminaron por cansar y poco a poco se volvieron "pasadas de moda".



Coníferas pasaron de moda en favor de plantas más "exóticas". Ahora se recurre a un Fotinia Red Robin o un Elaeagnus ebbingei para cercar un terreno. Se prefiere un Viburnum plicatum, un Acer palmatum aislado o un Hydrangea paniculata en macizo. Pero podría ser que esta larga travesía del desierto esté a punto de terminar:
- En primer lugar, gracias a la moda de los "niwaki", este arte japonés que consiste en podar árboles en forma de nube y darles esa apariencia de bonsái gigante. Viejas coníferas de jardín (enebro, tejos, pinos...) recuperaron un aspecto más contemporáneo. Desprovistos de su exceso de ramaje, limpiados y luego formados con tijeras de podar, estos viejos arbustos pasados de moda, pasan ahora por las manos expertas de jardineros adeptos a estos "cambios de imagen extremos" y conocen una segunda vida.
- En segundo lugar, la diversidad es tal, que es perfectamente posible salir de los cánones de belleza de antaño y dirigirse hacia especies que responden a los estándares actuales. Coníferas enanas están adaptadas a pequeños jardines y a cultivo en maceta, soportan viento, frío y calor, y están dotadas de follaje impecable todo el año. Estas coníferas de nueva generación se caracterizan por crecimiento lento, incluso muy lento, lo que les permite mantener durante muchos años porte muy compacto y dimensiones modestas. Alcanzan de 20 cm a 2 m de altura y se integran por consiguiente muy bien en maceta sobre terraza, macizo mineral al pie de la casa, en talud o rocalla. Regalan innumerables variedades originales, antiguamente vendidas a coleccionistas de vegetales de rocalla y capaces de llenar el exigente cuaderno de especificaciones de jardineros aficionados como principiantes de los cuales aquí un pequeño panel:









- Finalmente, estos arbustos están en el aire del tiempo, no son complicados. No requieren poda específica, nunca se enferman y son muy tolerantes en exposición y naturaleza del suelo. Como buen número de arbustos toleran mal los excesos, no demasiada agua ni suelos demasiado pesados o demasiado calcáreos. En cuanto a uso, destacaremos su estructura moderna con mantillo mineral (guijarro, pizarra, pozzolana...), diseminaremos algunas gramíneas (Stipa tenuifolia, Carex 'Frosted Curls', Carex oshimensis, Pennisetum orientale, Festuca azul...) y terminaremos con uno o dos elementos de decoración y ¡listo! Habrán comprendido que coníferas vuelven con fuerza a nuestros jardines y tienen muchos argumentos para seducirles.



Comentarios