Cada año buscamos el bulbo raro imposible de encontrar, tan codiciado y que te sorprenderá. Entre el lote de novedades propuestas este año en nuestro catálogo de primavera, hemos encontrado para ti algunas joyas.

Pleione forrestii

Pleione forrestii: Las flores amarillo limón de esta orquídea terrestre revelan un sutil aroma especiado. Resistente hasta -5°C, se cultivará en macetas o en una rocalla de sombra, protegida.

Arisaema sikokianum

Arisaema sikokianum: Es la especie más precoz del género y sin duda una de las más elegantes.

Calanthe discolor

Calanthe discolor: Originaria de las montañas japonesas, esta orquídea terrestre con follaje perenne es completamente resistente en nuestros bosques. Es resistente hasta -12°C

Sanguinaria canadensis Flore Pleno

Sanguinaria canadensis Flore Pleno: Esta pequeña planta cubresuelos vivácea revela magníficas flores dobles, de un blanco inmaculado. Su tocón viene con chupones en suelos ricos, frescos y ligeros.

Planta rara no siempre es sinónimo de "planta incultivable", los bulbos raros no son necesariamente los más difíciles de cultivar, son raros por su forma, su cruce, su color, su aroma... Pero todos poseen un toque de originalidad. No les gustan los excesos: ni demasiada sombra, ni demasiado sol, ni demasiado viento, ni demasiada agua ni demasiada sequía.

Lo ideal para cultivarlos durante mucho tiempo es poder disponer de un suelo ligero, fresco y rico en humus con tendencia neutra o ácida. Se plantarán idealmente en una rocalla de sombra fresca o en un macizo expuesto al norte o al oeste, adosado al muro de la casa cuyo suelo se habrá enmendado con sustrato.

Tranquilízate, si no posees estas condiciones, los bulbos raros aceptan muy bien el cultivo en maceta, de hecho los más frioleros se plantarán exclusivamente en macetas, simplemente asegúrate de no regarlos demasiado cuando estén en periodo de latencia porque no soportan el exceso de agua. Un truco: al plantar coloca tu bulbo sobre una capa de 5 cm de grava o arena para así permitir un buen drenaje y asegurarles una gran longevidad.