Equinácea o Equinácea purpúrea: 7 bonitas ideas de asociación

Equinácea o Equinácea purpúrea: 7 bonitas ideas de asociación

En un borde mixto o en versión naturalista

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Modificado el 5 de agosto de 2025  por Virginie T. 5 min.

Versátil, la Equinácea llamada también Rudbeckia o Equinácea purpúrea, es indispensable en un jardín natural para componer escenas de aspecto salvaje y muy coloridas o más sofisticadas.

Esta vivácea florece todo el verano, desde junio hasta principios de otoño, sin interrupciones, en macizos de aire naturalista, jardines de estilo cottage y jardines de pradera contemporáneos. A veces discreta y otras veces ardiente, se adapta a todos los caprichos y a toda la inventiva. Sus flores solares, margaritas simples o pompones despeinados, son grandes clásicos de los bordes mixtos a los que aportan vivacidad, carácter y fantasía, llegando a veces incluso a una excentricidad de buen gusto.

De l’Echinacea purpurea, à l’Echinacea pallida aux fines ligules fortement retombantes, en passant par l’Echinacea paradoxa, esta planta sin complicaciones se asocia sin complejo con otras vivaces que, como ella, requieren poco cuidado y mantenimiento.

Plantée en nombre, plutôt qu’en isolé, elle donne corps à un massif avec sa présence très forte, soit en y apportant du contraste soit en version monochrome pourprée, rose, jaune ou blanche. Pour un mélange explosif de tons forts, on la marie dans un esprit joyeux et frondeur, avec des Pavots d’Orient, des Marguerites, des Agastaches des Rudbeckia, des Coreopsis, des Echinops, des Lupins ou des Phlox. En bordure de massif, elle fera merveille aux côtés de Sauges arbustives, Glaïeuls nains ou Hémérocalles. Gramíneas y vivaces de porte ligero como el hinojo, Gaura o Gypsophile aportarán la ligereza y el movimiento en contrapunto con el porte vigoroso de l’Equinácea. Sus inflorescencias en capitula componen ramos vistosos, sus centros crearán composiciones florales secas muy gráficas.

La Equinácea est facile à marier, laissez-vous inspirer par nos 9 idées d’associations.

Dificultad

Un rincón de naturaleza muy florido

Con las Equináceas, se crean, en un ambiente de pradera contemporánea, escenas de aspecto salvaje y muy coloridas. Para embellecer un rincón soleado con poco esfuerzo, se organiza una mezcla sabia de plantas perennes robustas y muy resistentes que crecen solas, con un mínimo de cuidados, volviéndose cada año más exuberantes y floríferas. Unas plantas de Echinacea purpurea ‘Magnus’ con flores muy grandes de color rosa liliáceo o de E.p. ‘Summer Cocktail’ bastan para vestir un macizo durante todo el verano y hasta principios de otoño. A combinar con salvias violetas, sedums, Niéspola, Niéspolas moradas, Eupatorios, gramíneas, amapolas orientales, lupinos y margaritas.

Sedum – Echinacea purpurea – Eupatorium – Perovskia ‘Blue Spire’ – Calamagrostis

Un borde mixto soleado

Se apuesta por el calor y la viveza de los colores de las Equináceas para dar carácter a una alegre bordura estival que se compone simplemente de pequeños Cosmos ‘Sulphureus’, de Rudbeckias anuales, de Lupinos, de Echinops, de ‘Eryngiums, de Phlox, de Coreopsis o de Lirios de día.

Equinácea ‘Deliciou Candy’ – Eryngium ‘Picos Blue’

Más información Equináceas

Efecto de alto contraste con gramíneas

Los tallos erguidos y la forma detallada de las flores de Equinácea aportan toques vigorosos a un macizo. Las gramíneas aéreas serán las compañeras ideales para contrarrestar el porte algo rígido de una Echinacea purpurea ‘Magnus’, aportando redondez, movimiento y, sobre todo, una hermosa ligereza a una escena naturalista. Las siluetas conquistadoras de las flores de Echinacea refuerzan el aspecto gráfico y etéreo de las gramíneas púrpuras como Calamagrostis x acutiflora ‘Karl Foerster’ con hermosas espigas rosadas-bronce o de unPanicum virgatum ‘Warrior’ con hojas rojo-marrón mezcladas de escarlata en otoño y con una floración fina de color marrón-rosado en verano.

Verbena bonariensis -Calamagrostis ‘Karl Foerster’ – Echinacea purpurea-crédito GWI-Jenny Lilly-MAP

Combinaciones bohemias y exóticas

Este massif está reservado para los rincones más cálidos y soleados del jardín. Realmente no revela su esplendor hasta mediados del verano. Es el momento en el que se ven florecer los colores más delirantes y los formatos más grandes. Una inmensa Amarante paniculada ‘Hot Biscuits’ con un color único, entre bronce y caramelo, algunos pies de grandes a flores naranja vivo, de Dahlias, de Héléniums naranja incandescente, de Rudbeckias, de cosmos o de una Achillée de flores rojo corallo o de un Tournesol enano ‘Teddy Bear’, rivalizan en los tonos más endiablados con los Echinaceas de coloraciones picantes como el ardiente ‘Colourburst Orange’, ‘Tomato Soup’ o el ácido ‘Hot Papaya’. La intensidad de los colores anuncia los fuegos del otoño que se aproximan. En septiembre, las cascadas de flores amarillas y naranjas de una Mina Lobata contribuirán al deslumbramiento mientras que gramíneas o Santolinas de follaje azulados calmarán un poco el fuego. Un conjunto exótico y exuberante a deseo.

[/a] Achillée ‘Walter Funcke’ – Canna ‘Durban’ – Echinacea ‘Tomato Soup’

 

 

Plumas rosadas y pompones rosados

Los pompones rosa chicle de una Echinacea ‘Razzmatazz’ o de una ‘Catharina’ alcanzarán su cenit en pleno verano, en la niebla de hojas del Hinojo bronce, y ligeros penachos de gramíneas, como el Pennisetum o de otras vivaces de porte ligero, como Gaura o Gypsófila, con inflorescencias plumosas que aportarán ese halo brumoso y movimiento que a esas equináceas vigorosas les falta un poco.

Sericura (Pennisetum) – Echinacea purpurea ‘Razzmatazz’

Verde manzana y blanco ultrafrescantes

¡Existe una equinácea para cada deseo! Para un conjunto romántico pero dinámico, se combinan las equináceas de flores verdes como la Equinácea ‘Green Jewel’, con flores blancas ‘Purity’ de una frescura increíble, otras flores blancas cuyas formas contrastan (salvia arbustiva, gladiolos enanos, lirios de día, claveles). Magnífico también acompañado de ‘Asters’, de mil hojas, de margaritas. Una escena aligerada por la presencia de algunas gramíneas ornamentales o una vivácea aérea como la Sanguisorba ‘Alba’.

Equinácea ‘Green Jewel’ – Sanguisorba tenuifolia ‘Alba’

En un ramo seco o fresco

Las Equináceas son muy apreciadas en el arte floral; los grandes capitula brillantes dan bonitas flores cortadas para secar. Las flores frescas, de larga duración en jarrón, crean hermosos ramos de verano románticos, chispeantes o llamativos, con Helenios, gypsófila vaporosa, rosas antiguas y lirios… Sus conos erizados bien maduros son particularmente gráficos en ramos secos con Echinops, por ejemplo.

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