
¿Cómo plantar un cactus en maceta?
¿En qué periodo y cómo hacerlo?
Contenido
Al ser relativamente sensibles al frío, los cactus suelen cultivarse en macetas, para mantenerlos en interior todo el año o al menos en invierno, a fin de protegerlos del frío. Aunque requieren poco mantenimiento, conviene trasplantarlos de vez en cuando para renovar el sustrato y darles más espacio. Esto también permite detectar la presencia de parásitos, como las cochinillas de raíz. Descubre en esta ficha todos nuestros consejos para intervenir en el momento adecuado, elegir una maceta y un sustrato adecuados, y trasplantar tus cactus sin riesgos.
¿Cómo reconocer un cactus que necesita cambiar de maceta?
Los cactus suelen venderse en macetas pequeñas, en las que se quedan algo apretados. Si has comprado uno recientemente, puedes hacer un primer trasplante para darle más espacio.
Más adelante, si notas que tu cactus no crece, si te parece débil, de color pálido, o si ves que sus raíces empiezan a asomar por la maceta, significa que necesita ser trasplantado. Asimismo, si observas que tu cactus deja de desarrollarse, o incluso empieza a decaer, estos síntomas pueden indicar un ataque de cochinillas de raíz. La única solución contra estos parásitos consiste en sacar el cactus de su maceta, limpiar sus raíces y trasplantarlo a un sustrato sano.
¿En qué periodo y con qué frecuencia trasplantar los cactus?
Te aconsejamos trasplantar cactus cada dos o tres años, preferiblemente a comienzos de la primavera, hacia el mes de abril. Pero el trasplante sigue siendo posible el resto del año, salvo en otoño y a comienzos de invierno, porque entonces la planta entra en reposo vegetativo. En cualquier caso, el sustrato debe estar bien seco antes de empezar el trasplante.
Más información Cactus y suculentas
Ver todos →Disponible en 0 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
¿Qué tipo de maceta elegir?
Para plantar tu cactus, puedes elegir una maceta de plástico o de terracota. Las macetas de plástico retienen más la humedad, por lo tanto, hará falta un sustrato más drenante. En cambio, el agua se evapora más rápido en las macetas de terracota, así que los riegos tendrán que ser un poco más frecuentes. No obstante, tienen la ventaja de ofrecer mayor estabilidad si cultivas ejemplares grandes. En cualquier caso, es importante usar una maceta perforada en la base para permitir el drenaje del agua de riego.
Desaconsejamos usar un cubremacetas, porque complica la gestión del riego: el agua puede estancarse en el fondo y crear un ambiente húmedo alrededor de las raíces, con el riesgo de que se pudran.
No dudes en elegir una maceta bastante ancha para crear una bonita composición combinando diferentes especies de cactus y plantas suculentas.

Puedes crear una composición combinando cactus y plantas suculentas, que colocarás en una maceta bastante ancha.
¿Qué sustrato utilizar?
Cactus y plantas suculentas crecen por lo general en suelos muy drenantes, secos y pobres en materia orgánica. Es importante que el sustrato sea ligero, arenoso y aireado, para evitar asfixiar las raíces. El agua debe poder escurrir rápidamente y permitir que el sustrato se seque con facilidad.
El sustrato debe ser mayoritariamente mineral y no contener demasiada materia orgánica.
Te aconsejamos plantar tus cactus y plantas suculentas en una mezcla de un tercio de arena gruesa (arena de río), un tercio de sustrato universal y un tercio de tierra de jardín tamizada (evítala si es muy arcillosa). También es posible añadir perlita, en una proporción del 10 al 20 %, ya que es un material muy ligero que ayuda a airear el sustrato.
Por simplicidad, también puedes comprar directamente sustrato especial para cactus.
También aconsejamos evitar sustratos calcáreos, porque la mayoría de los cactus y las plantas suculentas no toleran bien la cal.
Para asegurarte de no transmitir enfermedades o parásitos (como los pulgones de raíz, por ejemplo), no dudes en esterilizar el sustrato metiéndolo en el microondas durante unos minutos.
¿Qué material se necesita?
- Maceta de barro o de plástico
- Grava, bolas de arcilla o trozos de maceta para el drenaje
- Sustrato especial para cactus o una mezcla de tierra, sustrato y arena gruesa
- Papel de periódico para manipular cactus sin pincharse
- Opcionalmente, pincel para limpiar las raíces y eliminar el sustrato con delicadeza.

¿Cómo plantar o trasplantar un cactus?
- Saca con cuidado el cactus de su maceta original, utilizando guantes gruesos o papel de periódico, en varias capas, para manipularlo sin hacerte daño.
- Coloca el cactus tumbado sobre papel de periódico.
- Retira el sustrato viejo y las raíces muertas. Usa un pincel para quitar con cuidado la tierra alrededor de las raíces, sin dañarlas.
- Comprueba que las raíces estén sanas y libres de parásitos, como la cochinilla de raíz. Elimina las raíces muertas o dañadas.
- Elige una maceta ligeramente más grande que la anterior. Puedes limpiarla previamente con lejía para eliminar cualquier riesgo de transmisión de enfermedades.
- Coloca una capa de drenaje en el fondo de la maceta, compuesta, por ejemplo, por grava, bolas de arcilla o trozos de maceta de barro.
- Añade en la maceta sustrato especial para cactus o una mezcla de arena gruesa, sustrato y tierra de jardín.
- Planta tu cactus, colocándolo bien en el centro.
- Rellena alrededor con sustrato para que quede bien sujeto, pero sin enterrar el collar (de lo contrario podría pudrirse).
- Puedes colocar sobre el sustrato una capa de grava fina para aislar el cactus de la humedad.
- Después de plantar o trasplantar tu cactus, hay que esperar al menos 15 días antes de reanudar los riegos; de lo contrario, las raíces que pudieran haberse dañado durante la operación corren el riesgo de pudrirse. Al esperar dos semanas, les darás tiempo a cicatrizar.

Para trasplantar un cactus, recuerda colocar una capa de drenaje en el fondo, por ejemplo con bolas de arcilla. Saca con cuidado el cactus de su maceta anterior, usando guantes o papel de periódico, y plántalo en una maceta ligeramente más grande, con un sustrato drenante
¿Dónde colocar tu cactus?
Como son originarios de regiones cálidas y muy soleadas, los cactus necesitan una excelente luminosidad. Si es posible, te aconsejamos colocarlos en una veranda o cerca de una ventana. De hecho, si la luminosidad es insuficiente, los cactus corren el riesgo de etiolarse: los tallos se alargan, se vuelven muy finos y más pálidos. La mayoría de los cactus agradece el sol directo, pero necesita una aclimatación progresiva; de lo contrario, el sol puede llegar a quemarlos. Infórmate, no obstante, sobre las necesidades de las especies que cultivas, porque algunos cactus no toleran el sol directo. Es el caso, por ejemplo, de Parodia leninghaussii.
- Suscribirse
- Contenido












Comentarios