
Cornus de madera decorativa: 9 ideas de combinaciones
elegantes en todas las estaciones
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Indispensables en los jardines de agua o contemporáneos, los Cornus decorativos de madera (Cornus alba, Cornus stolonifera, C. sericea, C. sanguinea) se complacen en macizos al sol o en media sombra, en setos campestres, en bordes mixtos o rocallas frescas. Garantizan el espectáculo durante meses, desde finales de la primavera hasta finales del invierno.
A la vez modernos, elegantes o naturales, en puntuación brillante o en mezcla, estos arbustos fáciles se integran a todos los decorados y participan en ambientaciones variadas: su porte compacto y tupido les permite deslizarse por todas partes sin molestar a sus vecinos. Robustos como robles, son los felices compañeros de arbustos más valiosos y delicados.
Rojo coral, rojo sangre, caoba, amarillo vivo o verde, mezclen sus cortezas vivas para composiciones llenas de color, destaquen su follaje luminoso con hojas doradas o apueste por contrastes para dar relieve a un fondo de follaje oscuro. Permiten realzar otras plantas en los macizos, especialmente flores invernales como narcisos, heléboros o rosas de Navidad.
Deja que la inspiración te guíe atreviéndote a juegos de oposición impactantes rojo/blanco, colores complementarios o incluso gamas de verdes tenues o vivos.
Al borde del agua
Cornus con corteza decorativa se sienten a gusto junto al agua, cuyo reflejo acentúa sus tallos. Si su jardín cuenta con un estanque o un arroyo, podrá plantar allí una gran cantidad de Cornus con corteza decorativa para contener con elegancia las riberas y aportar una gran mancha de color en invierno. Se plantará un Cornus stolonifera ‘Faviramea’ con corteza amarilla, detrás de un primer plano de Astilbes, por ejemplo, o junto a Cola de caballo de invierno: sus tallos erguidos y muy rectos añadirán un toque muy gráfico gracias a sus anillos negros sobre un fondo verde y harán eco a los de los cornus.

Un Cornus stolonifera ‘Faviramea’ con corteza amarilla luce maravillosamente junto a cola de caballo de invierno
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Cornus, de madera decorativa: plantar y podarEn un seto libre para un efecto impactante.
Si florecen poco, a diferencia de los Cornus de floración primaveral, los Cornus con corteza decorativa conservan, en cambio, un porte arbustivo y constituyen excelentes setos libres durante todo el año. A principios de la primavera, las hojas crema variegadas del Cornus y el follaje plateado de una Elaeagnus iluminarán el conjunto. Se combinarán con arbustos de cualidades complementarias que tienen una floración primaveral notable, como con el Membrillero de flor ‘Eximia’, el follaje perenne de Fotinia fraseri ‘Corallina’ o el perfume de los lilas. Frutos muy decorativos aparecerán primero blancos y tornarán azules a finales del verano. Es cuando todo está despojado de hojas, que sorprenderán por el colorido espectacular de sus ramas desnudas: tallos rojo coral, caoba, verde ácido o rojo vivo calentarán el invierno, acompañados de la Laurustinus y manojos de Artemisa blanca: arbustos persistentes que le darán el contrapunto en verde. También asociar los Cornus a árboles del humo rojos o verdes, Berberis y Evónimos para formar una valla bien densa y variada.
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Para darle protagonismo a un macizo
Los Cornus decorativos de madera son perfectos para servir como punto focal del jardín. Darán color a tu jardín cuando las demás plantas estén en reposo. Se colocan según el efecto de iluminación que se desee dar en primavera, otoño e invierno. Prioriza variedades abigarradas como Cornus alba ‘Sibirica Variegata’ para aportar luz y iluminar rincones oscuros en primavera y en verano. Con su follaje que cambia desde la primavera hasta el invierno, de gris-verde a rosa-púrpura, serán complemento y contrapunto en asociación con azaleas, Andrómeda o Rhododendros. El Cornus sericea ‘Kelseyi’ vestirá los bordes del jardín con un tapiz de hojas amarillo-anaranjado en otoño y de ramas vivamente coloreadas de rojo-marrón después.

En primer plano de este macizo de invierno, la madera dorada del Cornus stolonifera Flaviramea contrasta con las flores azules de las Chionodoxa luciliae en el borde. En segundo plano, la madera anaranjada del sauce de cestería (Salix viminalis) ilumina el macizo gracias a las hojas abigarradas y persistentes de la Elaeagnus ‘Limelight’
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Podar Cornus para conservar sus colores.Para lograr cuatro estaciones en borduras herbáceas.
Ofrecen un atractivo escalonado a lo largo del año. En primavera, con numerosos bulbos que florecen muy temprano en la temporada (Croco, Narciso, Campanilla de invierno, tulipanes botánicos), y luego con vivaces variadas cuyas hojas, de verde intenso o abigarrado de blanco, se vuelven llamativas, servirán de marco. Para una hermosa escena de invierno, planta los cornejos con crisantemos de otoño, Helleboros y con una multitud de brezos de nieve blancas, rosa púrpura o rosa lila. Ellas formarán un tapiz sobre el que se destacarán ramas de vivos colores de un Cornus alba ‘Sibirica’. Las formas desnudas y erguidas de los cornejos introducirán un acento llamativo que romperá la uniformidad de los brezos.
Escena de alto contraste en amarillo y azul violáceo
Realzarás especialmente el color verde-amarillo de las hojas de ciertos Cornus por contraste con tonalidades azul oscuro. En la primavera, se juega la complementariedad, acercando el follaje amarillo limón de un Cornus alba ‘Aurea’, a grandes plantas perennes de color azul oscuro, tales como aconitos, campanillas, Delphiniums, de un Árbol del amor con inflorescencias grandes todas redondas de color violeta oscuro, de un Nandina domestica ‘Obsessed Seika’ con hojas púrpuras. Des ramilletes ondulantes de flores de Alchemilla colocados delante de una Platabanda reforzarán el tono verde-amarillo de un Cornus alba ‘Aurea’ instalado como fondo junto a otros arbustos de hojas verde-amarillo (berberis, sauces dorados). Se puede aumentar el efecto ornamental de los cornus dorados mediante la introducción de plantas perennes de tonalidades amarillas tales como Achilleas doradas, Astilbes crema o Lirios de día amarillo dorado. Para escenas contrastadas, combínalo con el violeta oscuro del Dahlia ‘Vancouver’, el malva claro de los Asters o el follaje gris de una Centárea azul.

Cornus alba ‘Aurea’ – Rhododendron ‘Marcel Ménard’ – Bambú sagrado – Delphinium –
En contraste con tonalidades blancas y argentadas
Cornus de corteza decorativa se asocian muy bien con otros arbustos que presentan las mismas cualidades. Ramas rojas de Cornus alba realzarán las varas blancas plateadas de las zarzas de invierno (Rubus cockburnianus y Rubus thibetanus) y de abedules del Himalaya con corteza blanca como la nieve. El Cornus alba ‘Kesselringii’, será notable con sus brotes rojos caoba en invierno, muy gráficos. Piense también en mezclarlo con el follaje gris plateado, siempre en movimiento, de sauces de madera blanca (Salix irrorata) o de Eucalipto con tonos casi metálicos. Harán maravilla rodeados a sus pies de Helleboros y campanillas de invierno de blancura inmaculada. 
Una variación contemporánea con gramíneas.
Puedes adoptar un tono muy contemporáneo gracias a las líneas sobrias pero muy dinámicas de los cornuelos de madera decorativos. En macizo, el conjunto de gramíneas en abundancia aportará un soplo de modernidad, ligereza y mucha flexibilidad a las líneas bien rectas de los cornuelos. Para una hermosa escena de invierno contemporánea, los tallos rojo vivo serán espectaculares en asociación con los reflejos rubios de la hierba-aux-écouvillons o la hierba de la pampa, con las grandes inflorescencias ligeras en oro y plata de canches cespiteuses o con mechones marrón cobrizo de un Carex. Con sus formas flexibles, las gramíneas forman pantallas muy “naturales”, en el fondo del macizo; servirán de nexo y de valor añadido a las ramas vivamente coloreadas de los cornuelos.

Las tallos rojo vivo serán espectaculares en asociación con los reflejos rubios de la hierba-aux-écouvillons
En macetas en una terraza.
Cornus son muy bonitos en terraza, en jardineras grandes y alargadas para un efecto de masa. En ellas se plantan Narcisos, Muscari y Croco a sus pies: florecerán en primavera a través del bosque. Combínalos con un Pieris japonica ‘Forest Flame’ notable por su joven follaje rojo y luego rosa coral que se vuelve verde en verano, una Azalea Japónica, un ciprés o un pino enano o incluso una Hierba de Hakone con hojas verdes en verano, tornándose bronce en otoño. Y, como se podan cada año para obtener nuevas ramas de color, conservarán una talla que se presta bien para cultivo en maceta.
Cornus Alba Siberica Variegata – Pieris japonica ‘Forest Flame’ –
En una composición gráfica
¿Te gusta la decoración chic y natural? Conserva las ramas rojas o verdes de tu Cornus para iluminar tu interior. Ellas estructuran los ramos, ya sean de aspecto campestre o muy sofisticados. Ellas se revelan en composiciones florales que combinan elegancia y modernidad, mezcladas con narcisos, Forsitia, Hortensias. Con hojas de eucalipto, improvisarán un ramo natural sin flores. Las ramas de Cornus se utilizan mucho en el arte floral japonés (ikebana), a las que aportan verticalidad y color en asociación con ramas de Guinda o Almendro en flor, avellanos torcidos y una o dos hermosas flores.

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