
Proteger las plantas del frío y de las heladas en invierno
Métodos y consejos
Contenido
Con la llegada del invierno, en clima duro o cuando se anuncia una ola de frío en clima suave, puede resultar necesario proteger ciertas plantas del frío.
En efecto, si las plantas verdaderamente resistentes no temen nada, aquellas que lo son menos pueden no resistir a heladas severas, a temperaturas negativas cuyo efecto suele verse amplificado por el viento y la lluvia.
Es el caso de numerosas plantas mediterráneas o exóticas cultivadas en terreno abierto, en el jardín.
Para ello, existen varios métodos que deben adaptarse a cada tipo de planta y que pueden combinarse, si es necesario, para una protección máxima!
→ Descubre también nuestro podcast en audio: El frío, un aliado natural en el jardín
Proteger el tocón de las plantas con acolchado (paja, hojas muertas).
Mantillo no sirve solo para evitar evaporación y aparición de malas hierbas, sino que también constituye una excelente protección térmica. En efecto, una buena capa de mantillo actúa como una manta aislante que permite a la tierra enfriarse menos, o incluso no congelarse.
- ¿Para qué plantas?
Este tipo de mantillo es eficaz para proteger los tubérculos de dalias, las plantas vivaces caducifolias, los rizomas de algunas exóticas como Lirio de arroyo, las trepadoras que pueden helarse, pero que vuelven a brotar desde el tocón (como trompetas trepadoras y jazmín).
- ¿Con qué cubrir?
En invierno, como protección térmica, privilegia materiales secos como paja o hojas muertas. Al ser abundante, proporcionan una protección más eficaz que el triturado. Sin retener demasiada humedad, evitan también cualquier riesgo de moho.
- ¿Cómo proceder?
No escatimes en la cantidad; no dudes en extender una capa espesa que pueda alcanzar 20–30 cm y despeja un poco el collar de las plantas para evitar exceso de humedad.
- ¿Cuándo cubrir?
Para que este mantillo sea eficaz, no esperes al corazón del invierno. Interviene ya a finales de otoño, antes de que el suelo esté demasiado frío. Por el contrario, no apliques mantillo si el frío ya está instalado y el suelo helado: solo concentrarías el frío.
- ¿Y después?
A la llegada de la primavera, este mantillo estará en gran parte descompuesto. En función de lo que quede en el suelo, podrás dejarlo en el lugar, o bien compostarlo (u otro lugar) si deseas hacer nuevas plantaciones o sembrar.
→ a leer, sobre el tema: Mantillo, ¿por qué? ¿Cómo? y Hojas muertas, ¿cómo utilizarlas en el jardín?
Ver también
Plantas rústicas y rusticidadProteger las partes aéreas con una cubierta de invernada
Conocido por algunos como «velo de novia», el velo de hibernación es un tejido no tejido (polipropileno) más o menos ligero (el grosor puede variar) que permite cubrir las plantas mientras deja pasar el aire y la luz. Se utilizan en el huerto, para proteger hortalizas y las primeras siembras del frío, pero también en el jardín ornamental, para proteger los arbustos más sensibles al frío, frente al viento y al frío.
- ¿Para qué plantas?
Las plantas mediterráneas como Adelfa, Abutilón, Callistemon… y, en general, todos los arbustos que no soportan temperaturas inferiores a las que suelen registrarse en invierno en su región. Algunas plantas resistentes también pueden verse afectadas en caso de heladas excepcionalmente severas y cuando se trata de proteger los botones de floración temprana como las camelias. Las plantas muy resistentes pero jóvenes también pueden beneficiarse de ser protegidas.
- ¿Qué velo de hibernación elegir?
Existen varios tipos de velos de hibernación que se distinguen por su gramaje. El más clásico es el P 17 (17 gramos por m2), pero, buscando bien, puedes encontrar el P 30 e incluso el P 60 que aseguran una protección aún más eficaz. También son más resistentes. También debes saber que puedes usar el velo en varias capas para reforzar la protección.
Los velos de hibernación se venden por metro o en forma de fundas confeccionadas, a veces incluso con cremallera. Estas son más costosas y no son prácticas salvo si has optado por un formato que se ajuste bien al tamaño de tus arbustos (lo cual no siempre es fácil de evaluar). Por ello, recomendamos la compra por metro!
Atención: en jardinería, a menudo en la misma sección encontrarás películas de forzado, en material plástico y, a veces, incluso plástico de burbujas. No son adecuadas para la protección de arbustos porque generan condensación. Por último, y aunque estés apurado, no cubras tus plantas con una bolsa de basura (dedicatoria especial a uno de mis vecinos que quizá se reconozca): eso no protege del frío y hará morir a tu planta, especialmente si tardas en retirarlo!

Una camelia joven protegida por velo de hibernación
- ¿Cómo colocar un velo de hibernación?
La colocación de un velo de hibernación es una operación simple. Así se hace:
· Corta un trozo de velo, lo suficientemente grande para cubrir la totalidad de tu planta,
· Envuelve el velo alrededor del arbusto,
· con una cuerda, fija el velo en la base y en la parte superior.
Una vez colocado el velo, no dudes en completar la protección protegiendo la base de tu arbusto con una capa espesa de hojas secas o paja.
- ¿Cuándo colocar velo de hibernación?
La necesidad de colocar un velo de hibernación depende del clima y del nivel de rusticidad de las plantas a proteger… Si vives en la costa atlántica, es perfectamente inútil cubrir todo tu jardín desde finales de noviembre. Por el contrario, si has plantado Callistemon en Alsacia o en cualquier otra región donde el frío es frecuente, duro y duradero, es prudente colocarlo desde los primeros signos de la llegada del invierno.
- ¿Cuándo retirar el velo de hibernación?
Aunque los velos de hibernación son transpirables, tus arbustos necesitan aire fresco. Si vives en un clima suave, puedes retirar los velos de hibernación al final del episodio de frío intenso. En clima frío, espera el inicio de la primavera, pero, ante un deshielo temporal, no dudes en abrir un poco las cubiertas, especialmente en bonitas tardes soleadas.
→ a leer, en el blog: Huerto: proteger siembra y cultivos del frío
Más información Vivaces mediterráneas
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Protección de las plantas exóticas mediante 'empaquetado' o 'envoltura'.
Las plantas exóticas no rústicas cultivadas en el jardín requieren una protección a medida, adaptada a su morfología.

En Canadá, en el Jardín Botánico VanDusen, los helechos arborescentes están protegidos conforme a las normas
- ¿Para qué plantas?
Los bananos, incluso rústicos como Musa basjoo, palmeras y gunneras…
- ¿Cómo envolver una planta exótica?
Existe casi tantas técnicas como jardineros; algunos incluso construyen pequeños invernaderos o casetas alrededor de sus plantas favoritas !
Para los bananos y los helechos arborescentes, la solución más simple consiste en:
- Rodear el tronco con una malla de amplia abertura para formar un tubo ancho,
- rellenarlo de paja o de hojas muertas,
- cubrirlo con las hojas que se desprenden de la planta
→ para saber más, descubre nuestros tutoriales en vídeo:
Las palmeras no rústicas así como las plantas en roseta, como las yuccas y Aloe, constituyen un caso algo aparte, pues más que el frío, temen los excesos de humedad que pueden hacer pudrir la lanza (las hojas de la temporada siguiente) o el estípite, en el caso de las palmeras. Para evitar este inconveniente… que conduciría a su muerte, conviene cubrir su copa con un paraguas, ya sea auténtico o formado por una lona plástica o una placa de policarbonato, fijado de forma sólida.
En complemento, también para las palmeras, no dudes en rodear su estípite (el tronco) con velo de hibernación.
- ¿Cuándo intervenir?
Cultivar plantas exóticas no rústicas requiere prudencia. Las protecciones deben ponerse en marcha a finales de otoño o a principios de invierno para evitar cualquier sorpresa desagradable, relacionada con el frío o, para las palmeras, con fuertes precipitaciones.
- ¿Y después?
Las protecciones deben permanecer en su lugar hasta la primavera y retirarse justo antes de la reanudación de la vegetación.
Proteger las plantas suculentas y los cactus
En clima frío, es más razonable cultivar plantas suculentas y cactus en macetas y guardarlas durante el invierno. En clima templado, si te has enamorado de un jardín seco donde se mezclan cactus y suculentas, será necesario construirles refugios. De hecho, al igual que los exóticos, estas plantas temen tanto la humedad ambiental que reina en espacios confinados, los suelos encharcados por las lluvias invernales y el frío, aunque algunas especies, como las opuntias, muestran una buena rusticidad.
- ¿Para qué plantas?
Los agaves, las opuntias, las Echeverias…
- ¿Cómo proteger estas plantas?
La primera precaución consiste en plantarlas en un suelo pobre y bien drenado, que permita el paso del agua en todas las estaciones. Para protegerlas de la lluvia, puedes optar por protecciones individuales tipo paraguas o construir refugios más consistentes con ladrillos apilados rematados por una placa de policarbonato o de vidrio. Estos refugios no deben ser completamente herméticos: el aire debe poder circular para evitar la condensación que provocaría la pudrición de las plantas.
- ¿Cuándo intervenir?
Como para las palmeras, deberás vigilar el tiempo y estar listo para poner las protecciones desde las primeras heladas.
- ¿Y después?
Si la ventilación es adecuada, los refugios pueden permanecer en su sitio hasta principios de la primavera. Sin embargo, manténgase atento y no se sorprenda por una helada tardía. De igual forma y, sobre todo, si utiliza vidrio, evite los días muy soleados que pueden hacer subir bruscamente la temperatura bajo refugio.

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