Arces japoneses: enfermedades y plagas

Arces japoneses: enfermedades y plagas

¿Cómo reconocerlas y evitarlas?

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Modificado el 5 de agosto de 2025  por Alexandra 2 min.

Arce japonés es un arbusto absolutamente espléndido, tanto por su diseño como por sus colores… pero también es una planta delicada, sensible a varias enfermedades y plagas. No olvides que la mejor técnica para mantener una planta sana consiste en instalarla en las condiciones óptimas. Las enfermedades y plagas afectan en primer lugar a las plantas ya debilitadas… Un arce cultivado en buenas condiciones será menos atacado, más resistente, y más fácilmente capaz de defenderse para superar la enfermedad. Los arces japoneses prefieren estar plantados a media sombra, en un sustrato drenante pero fresco, y, si es posible, en suelo más bien ácido. Descubre todos nuestros consejos para preservar tus arces japoneses de enfermedades y plagas: ¿cuáles son los síntomas, las medidas de prevención, las soluciones y tratamientos posibles?

Dificultad

Sequía y quemaduras foliares

El primer problema al que podrías enfrentarte al cultivar arces japoneses es la falta de agua. Has plantado tu arce en macetas, en tierra de brezo, y lo has colocado al sol… El sustrato se secó rápidamente, las hojas comenzaron a quemarse y a caer… ¡Aunque los arces aprecian suelos drenantes y temen el exceso de humedad (que favorece las enfermedades), la tierra debe mantenerse relativamente fresca. Te recomendamos instalarlos a media sombra y colocar una capa de mantillo a sus pies. No dudes en rociar su follaje en verano, al atardecer, especialmente en caso de calor intenso. Además, ello evitará la aparición de arañas rojas.

Puede ocurrir que las hojas del arce japonés se quemen cuando esté expuesto a la luz solar directa. Las variedades de hojas claras son más sensibles que aquellas que poseen hojas oscuras. Por el contrario, una sombra demasiado densa volvería sus colores más opacos y menos atractivos. ¡Realmente es preferible plantarlo a media sombra!

La marchitez por Verticillium

La verticilosis es una enfermedad criptogámica, causada por un hongo. Este hongo se favorece por el calor y la humedad. Interfiere la circulación de la savia… Las hojas comienzan entonces a marchitarse y a caerse, y ramas enteras se secan… Desafortunadamente, no existe tratamiento curativo. Es necesario cortar y quemar las ramas afectadas. Si cultiva su arce japonés en macetas, le recomendamos reemplazar el sustrato. Si poda su planta, desinfecte sus herramientas de forma obligatoria para no propagar el hongo.

Este hongo aprecia suelos que retienen el agua, típicamente sustratos arcillosos y pesados. Si su terreno está en este caso, ¡es esencial trabajar el drenaje durante la plantación! Puede colocar su arbusto sobre una lomita, en una ubicación ligeramente elevada para permitir que el agua escurra, y añadir grava o cortezas de pino al sustrato de plantación, para hacerlo más poroso y aireado. ¡No olvide que si su terreno no es adecuado para el cultivo del arce japonés, también puede plantarlo en macetas!

No dude en consultar el artículo de Michael en nuestro blog: Arces japoneses, ¡cuidado con la verticilosis!

Más información Arces japoneses

El hongo coralino

Los arces japoneses son susceptibles a la enfermedad del hongo coralino, Nectria cinnabarina, debido a un hongo y que se traduce en la aparición de pústulas de color coral sobre el tronco y las ramas. Obstruye los vasos que permiten la circulación de la savia. Las ramas afectadas mueren y el hongo se propaga por la planta. Corta y quema las partes afectadas, aplica un mastic para facilitar la cicatrización, y pulveriza un fungicida (como la Mezcla bordelesa). Recuerda desinfectar las herramientas para no transmitir la enfermedad a otras plantas.

Consulta nuestra ficha de consejos – Cómo evitar el hongo coralino

Armillario

El armillario, o podredumbre, es un hongo que coloniza los árboles al propagarse por el suelo. El que ataca al arce es Armillaria mellea, Armillaria de color miel. El hongo se instala en la base del tronco, bajo la corteza. Hace pudrir las raíces, al producir filamentos que se enroscan alrededor de ellas, y degrada la base del árbol, por encima del collar. El sistema radicular muere, las ramas se secan muy bruscamente, en el plazo de unos días, y no existe lamentablemente ningún tratamiento curativo. Si su árbol muere, hay que eliminarlo y, si es posible, quemarlo, luego reponer la capa superficial del suelo. El hongo es favorecido por suelos demasiado pesados y húmedos, arcillosos, y afecta prioritariamente a plantas ya debilitadas o heridas.

Plagas: orugas, pulgones, cochinillas... ¿Cómo combatirlas?

El arce japonés a veces está infestado por las orugas defoliadoras, que devoran las hojas tiernas en primavera. Son larvas de mariposas, visibles a simple vista en las hojas. Poda y quema las partes afectadas, y, en caso de una infestación severa, pulveriza un tratamiento a base de Bacillus thuringiensis. También puedes hacer una decocción de hojas de saúco, para aplicar en pulverización sobre el follaje.

Los arces también son a veces blanco de los pulgones, verdes o negros, y de cochinillas harinosas, reconocibles por su aspecto algodonoso y blanco. Estos insectos pican y chupan la savia del árbol, y secretan una melaza que puede provocar la aparición de fumagina. Para deshacerte de los pulgones, usa jabón negro o purín de ortiga. Contra las cochinillas, te recomendamos aplicar una mezcla formada por alcohol al 90° y jabón negro, diluidos en agua.

A veces, son las arañas rojas las que atacan a los arces. A ellas les gustan las atmósferas cálidas y secas; puedes evitarlas rociando el follaje en verano, lo que el arce agradecerá especialmente. En caso de un ataque importante, puedes pulverizar una infusión de ajo, purín de ortiga o un producto a base de piretrinas.

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