
Cultivar en suelo calizo: consejos y plantas adecuadas.
¡Para mejorar el suelo y elegir las plantas adecuadas!
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Para lograr al máximo el éxito de su jardín, es importante conocer la naturaleza del suelo y sus características (ácido o calizo, pobre o rico, aireado o compacto…) y adaptarse a ellas. A diferencia de los sustratos ácidos, los suelos calizos son aquellos que tienen un pH superior a 7. Estos suelen ser terrenos calizos, pedregosos, de color bastante claro, incluso blanquecinos… Este tipo de terreno implica ciertos cuidados a implementar en el jardín para que sus plantas se desarrollen al máximo. Si posee un jardín de este tipo, descubra todos nuestros consejos para acondicionarlo, elegir las plantas adecuadas y cuidarlas.
→ Para verificar si su suelo es calizo, consulte nuestra ficha de consejos: « Suelo ácido, suelo neutro o suelo calizo: ¿cómo saberlo? »
Las ventajas y desventajas de un suelo calizo.
Uno de los principales problemas de los suelos calizos es el riesgo de clorosis. En efecto, el carbonato de calcio presente en el suelo bloquea la absorción de los elementos minerales, y especialmente del hierro. En este caso, el follaje de las plantas se vuelve amarillo entre las nervaduras, porque la clorofila desaparece, lo que dificulta el mecanismo de la fotosíntesis.
En general, los suelos calizos cuentan con más piedras y guijarros, que tienden a subir hacia la superficie. Así, este tipo de suelo a veces es más difícil de trabajar.
Por último, los suelos calizos retienen generalmente menos agua, son más drenantes que los demás, lo que representa una ventaja en invierno o para el cultivo de algunas plantas que temen la humedad estancada, como las bulbosas, las plantas suculentas, o las plantas alpinas… De igual modo, podrás cultivar con mayor facilidad plantas exóticas, con una baja rusticidad. Se mostrarán un poco menos frías en un suelo calizo que en un sustrato que retiene el agua.
Por otro lado, en verano, como el suelo es drenante, las plantas corren el riesgo de sufrir en caso de sequía prolongada. Si no regamos regularmente, un suelo calizo corre el riesgo de agrietarse y secarse rápidamente. Además, los suelos calizos son más pobres en elementos minerales. Por otro lado, son suelos que se calientan más rápido en primavera. Permiten plantaciones un poco más tempranas. Además, en general son suelos más aireados, menos compactos. Las plantas corren menos riesgo de sufrir asfixia radicular.
Sin embargo, el suelo también puede ser pesado y compacto, argilo-calcáreo. En este caso, retendrá más la humedad. Las plantas tendrán más dificultad para desarrollar su sistema radicular. Ellas estarán un poco más frías en invierno. En este caso, habrá que intentar aligerar el suelo y hacerlo menos compacto.
¿Cómo acondicionar un jardín en suelo calizo?
Es difícil bajar el pH para hacer el suelo más ácido, sin embargo puedes mejorar notablemente el suelo con aportes de compost y materia orgánica. Harán que tu terreno sea más rico y fértil y mejorarán su estructura permitiendo la formación de humus.
Si tu suelo es calizo y seco, estos aportes aumentarán la capacidad de retención de agua y aumentarán su cohesión, el humus actuando como una esponja. Si tu suelo es arcillocalizo y pesado, estos aportes permitirán aligerarlo y hacerlo menos compacto, menos asfixiante para las raíces de las plantas. En todos los casos, estos aportes mejoran la estructura del suelo. También ayudan a limitar los riesgos de clorosis.
Del mismo modo, te aconsejamos utilizar también acolchado orgánico (BRF, astillas de madera, paja…), que ayudará a mantener un suelo más fresco por más tiempo, y al descomponerse enriquecerá el suelo. También puedes cultivar abonos verdes, que mejorarán la estructura del suelo y lo enriquecerán.

La aportación de compost y acolchado orgánico os permitirá obtener un suelo más fresco y fértil, que retiene más agua y minerales.
Cuando trabajes en un suelo calizo, te aconsejamos trabajar superficialmente el suelo y con la grelinette, evitando voltear totalmente la tierra.
Si tu suelo es calizo y seco, cuando sea posible es preferible plantar en otoño. En efecto, en este tipo de sustrato, las plantas soportan mejor el frío, las temperaturas bajas del invierno, pero sufren más la sequía en verano. Así, si las plantas se sitúan en otoño, tendrán tiempo de instalarse bien y desarrollar su sistema radicular antes del verano. Por el contrario, si tu suelo es arcillocalizo, favorece una plantación primaveral, ya que el exceso de humedad en invierno podría dificultar la instalación y el desarrollo de las raíces.
Por último, si tu suelo es drenante, puedes aprovechar para instalar una rocalla, donde cultivarás por ejemplo plantas alpinas o plantas xerófitas. Elige un lugar soleado y forma una colina instalando grandes piedras. Podrás colocar tierra entre las piedras y luego plantar plantas.

En suelo calizo, también puedes acondicionar una rocalla para cultivar plantas poco exigentes en agua y minerales
¿Qué plantas son adecuadas?
En términos generales, conviene orientarse hacia plantas calcícolas, que prefieren suelos calcáreos, y evitar, por supuesto, las plantas de tierra de brezo, que son calcífugas y prosperan en suelo ácido (azaleas, rododendros, Andrómeda, etc.). Si su terreno es calizo y seco, puede cultivar lavanda, milenrama, claveles o Aubriete. Muchas plantas de jardín rocoso aprecian este tipo de terreno. ¡Evita plantas que requieren demasiada agua y minerales! También puedes cultivar centáureas y acianos, que ofrecen flores muy delicadas, con pétalos afilados. Si su terreno es arcillo-calcáreo, puede incorporar espinos, saúco, lilas, campanillas, Achillea ptarmica, Centaurea montana… En general, en huerto, muchos vegetales aprecian suelos ligeramente calcáreos (coles, lechugas, remolachas, zanahorias…). Por último, si desea cultivar rosales, elija los injertados en portainjerto como Rosa canina, que soporta bastante bien el suelo calizo. Si el portainjerto no es adecuado, corren el riesgo de desarrollar clorosis. Para obtener más información y opciones, descubra nuestra selección de vivaces y de arbustos para suelo calcáreo !

Algunos ejemplos de plantas adaptadas a suelos calcáreos: Centaurea montana (foto Krzysztof Golik), Achillea millefolium (foto Lorenzarius), lilas, Buddleia davidii, Campanula glomerata (foto Uoaei1), Dianthus deltoides (foto Hajotthu)
Ver también
10 plantas perennes para suelo calizo¿Cómo plantar en suelo calizo?
- Coloca la planta dentro de una charca llena de agua para humedecer el cepellón.
- Elige el lugar ideal y luego cava un hueco de plantación lo suficientemente profundo. Retira las piedras más grandes si las hay.
- Añade a continuación compost bien descompuesto. Este permitirá enriquecer el suelo, al mismo tiempo que mejora su estructura (suelo más aireado, con una mayor capacidad de retención de agua).
- Coloca tu planta en el hueco de plantación.
- Rellena el hueco con tierra alrededor.
- Riega generosamente e instala un mantillo orgánico, compuesto de hojas muertas, BRF o astillas de madera…
Continúa regando durante las semanas siguientes a la plantación. Estate atento durante el verano siguiente para que la planta no sufra sequía. Puede requerir riegos regulares.
Si plantas en una rocalla, y hayas elegido plantas resistentes a la sequía, hazles simplemente un hueco entre las piedras y añade un poco de sustrato, luego plántalas y riega. No es realmente necesario aportar compost o un mantillo orgánico (mejor opta por un mantillo mineral).
¿Cómo mantener un jardín con tierra caliza?
Si su terreno es calcáreo y drenante, le recomendamos estar atentos para que sus plantas no sufran carencia de agua y de elementos minerales.
Riegue regularmente si es necesario, o considere instalar un sistema de riego por goteo. Es importante acolchar para conservar un suelo fresco. Puede usar BRF (Madera de ramas trituradas), paja, astillas de madera, hojas muertas… Emplee un acolchado orgánico en lugar de mineral, ya que este último no aporta materia orgánica al suelo y no mejora su estructura. Cuando plante árboles o arbustos, puede formar una cuenca de riego alrededor de su tronco.
Le recomendamos aportar regularmente compost o estiércol bien descompuesto. No dude tampoco en cultivar, de vez en cuando, abono verde para mejorar el suelo. Finalmente, si observa que el follaje de sus plantas se vuelve amarillo entre las nervaduras, se trata de una clorosis: la cal presente en el suelo bloquea la asimilación de los elementos minerales, y la planta queda carenciada. En este caso, le recomendamos pulverizar un producto a base de quelato de hierro. Para más información, puede consultar nuestra ficha técnica sobre la clorosis férrica.

Una clorosis férrica en hojas de hibisco (foto Malcolm Manners)
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