
Glicinia: ¿cómo ponerla en espaldera y podarla?
Nuestros consejos para dirigir su crecimiento
Contenido
La glicinia nos seduce por su generosa floración primaveral agradablemente perfumada, en tonos rosa, malva, azul o blanco. Ella viste las viejas casas de piedra, las pérgolas y las carpas de jardín. Vigorosa y poderosa, forma rápidamente una auténtica liana con tronco grueso y tortuoso y ¡puede incluso reflorecer durante el verano! También se aprecia por su elegante follaje dividido. Las glicinias de China (Wisteria sinensis) y del Japón (Wisteria floribunda).
Para obtener un bonito efecto, es importante escoger un soporte adecuado y mantener y podar regularmente la glicinia. Antes de plantarla, hay que pensar a largo plazo. Algunas glicinias pueden vivir hasta 150 años y formar ramas particularmente gruesas y poderosas. Vale la pena pensar detenidamente en el soporte y la ubicación. ¿Qué efecto se busca? ¿Desea engalanar una pared, una pérgola, o cultivarla de forma aislada, como un árbol?
Si se cultiva mal, la glicinia puede causar daños, por ejemplo si sus tallos comienzan a deslizarse entre las tejas de un tejado o a apoyarse en una valla que no estaba destinada para ello. Obsérvela regularmente y no dude en intervenir. Al encontrarle una ubicación y un soporte adaptados, su glicinia requerirá menos mantenimiento y atención.
Es fácil de cultivar, pero necesita plantarse al sol, en suelo drenante y fresco. Entonces ofrecerá una floración muy abundante. Evite instalarla en terreno calcáreo; podría desarrollarse clorosis, que se caracteriza por un amarilleo del follaje.
Para descubrir las diferentes variedades y sus condiciones de cultivo, consulte nuestra ficha Glicinia: cómo plantarla, podarla y cuidarla!
¡Elijan un soporte resistente!
Es imprescindible elegir un soporte adecuado. Debe ser lo suficientemente sólido para resistir la fuerza de la glicinia. Puedes hacerla crecer en una Pérgola, en un arco, contra una pared o incluso en un árbol. También puedes cultivarla aislada, podándola como un árbol. En ese caso, elegirás como soporte un tutor grueso de madera. Una glicinia conducida sobre una Pérgola o una carpa de jardín dará un efecto magnífico durante la floración, sus largos racimos creando entonces una auténtica bóveda floral!
Te recomendamos como materiales la madera (castaño o acacia) o el metal. Evita las mallas o soportes de plástico: no durarán con el tiempo. Te invitamos a elegir un soporte de al menos 5 a 10 centímetros de diámetro (variable según el material). Puedes, sin problema, hacerla trepar sobre una Pérgola de madera maciza o metal (acero, hierro forjado o aluminio). Si deseas guiarla contra un muro, extiende un grueso alambre de acero inoxidable, colocándolo a al menos 10 centímetros de éste. Si la guías sobre un enrejado o la haces deslizar entre los barrotes de una cerca, asegúrate de que la distancia entre cada malla sea suficientemente grande para evitar que se tuerza o deforme su soporte. Las glicinas demuestran ser muy potentes con la edad y no es raro que deformen incluso soportes de acero.

¡Es preferible hacerla trepar por una auténtica Pérgola de madera en lugar de una simple malla!
Ver también
glicina: cómo plantarla, podarla y cuidarlaGuíen sus ramas
Una vez que la plantes, empieza a guiar sus tallos hacia el soporte, atándolos con rafia. En los años siguientes, ya no será necesario; la planta se enrolla sola alrededor de su tutor. Podrá limitarse a redirigirlas cuando se desvíen de la dirección equivocada. Comience a guiar glicinia hacia arriba a lo largo de su soporte, y cuando alcance la altura deseada, puede dirigirla horizontalmente, por ejemplo, sobre la parte superior de una pérgola o debajo de una ventana. Así, es posible hacer correr glicinias alrededor de toda la casa. También puede cubrir por completo una fachada.
Puede guiar su glicinia contra la pared de su casa.
Más información Glicinas
Ver todos →Disponible en 0 tamaños
Disponible en 0 tamaños
Disponible en 0 tamaños
Disponible en 2 tamaños
Disponible en 2 tamaños
Disponible en 3 tamaños
Disponible en 3 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Disponible en 1 tamaños
Podadla regularmente.
Glicinia vigorosa y resistente, soporta muy bien la poda: ¡puedes podarla sin problema cuatro veces al año si es necesario! Podarla cada año, para devolver un poco de orden y evitar que sus ramas se desvíen por todas partes. Hay tres períodos principales de poda: en invierno, en primavera y en verano.
Corta de forma limpia, justo antes de un nudo (punto de inserción de las hojas en el tallo), con unas tijeras de podar. Le recomendamos desinfectarlo antes de usarlo, con alcohol de quemar o alcohol al 90%, para evitar transmitir enfermedades de una planta a otra. En general, deje al menos tres nudos en cada tallo. Aproveche para eliminar las ramas dañadas o mal formadas. También es posible realizar podas severas para rejuvenecer la glicinia, siempre que conserve suficientes ramas sanas para no ponerla en peligro.
En invierno:
Durante el invierno, la glicinia está en reposo vegetativo. Aproveche para darle una forma equilibrada. Corta a tres yemas cada rama que se desvíe un poco hacia el exterior o en la dirección incorrecta. Elimine los brotes que se desarrollarían en la base del tronco. Podar fuera de las heladas.
En primavera:
Intervenga en los meses de marzo o abril, cuando la vegetación vuelva a brotar. ¡Esta poda hará que la floración de tu glicinia sea más abundante! Favorece la formación de las yemas florales, dirigiendo la savia de forma más directa. Podar los brotes del año anterior, que aún están verdes, dejando al menos tres yemas en cada poda.
En verano:
El objetivo es dirigir el crecimiento de la planta y podar las ramas que se desvían de la dirección correcta. Dirija de nuevo los tallos hacia su soporte y acorte a un tercio las ramas más largas.
→ También leer: ¿Cuándo y cómo podar una glicinia?

Con el tiempo, la glicinia suele alcanzar proporciones impresionantes. ¡Por eso es importante elegir un soporte resistente y duradero!
¿Cómo podar la glicinia en forma de árbol?
Conducir la glicinia en árbol es una técnica que requiere mucho tiempo, pero que permite realzar la floración y la arquitectura de esta magnífica grimpante. Con mucha paciencia se puede obtener un bonito porte en parasol. Colóquela aislada en medio de un césped como punto focal.
- Plántela acompañada de un soporte recto y sólido, bastante alto. Un gran poste de madera de castaño encajaría perfectamente. Es imprescindible elegir un tutor resistente; de lo contrario, cuando alcance un tamaño considerable, la glicinia podría caerse por su peso.
- Guíe uno o varios brotes a lo largo de ese tutor.
- Átalos al tutor con rafia.
- Corte sistemáticamente a ras los brotes laterales que se desarrollan a lo largo del tronco.
- Cuando la planta alcance una altura suficiente (como mínimo 1,50 m o 2 m), únicamente conserve cuatro o cinco ramas entre las de la parte superior, cortándolas a tres yemas.
- Podar los otros tallos a ras del tronco. Las pocas ramas que haya seleccionado formarán la arquitectura de la planta al ramificarse y darán lugar a otros tallos.
- ¡Luego continúe podando y cuidando regularmente su glicinia año tras año!

Una glicinia conducida en árbol (foto Charles Miller)
Para ir más allá
- Descubre todos nuestros consejos para cultivar una glicinia en macetas
- Consulta nuestra ficha de consejos: ¿Cómo asociar una glicinia?
- Suscribirse
- Contenido











Comentarios