Enfermedades de rosales

Enfermedades de rosales

Identificación y tratamientos

Contenido

Modificado el 5 de agosto de 2025  por Virginie D. 4 min.

Las enfermedades de los rosales son frecuentes en el jardín. Las más comunes son el blanco del rosal (oídio), las manchas negras (Marsonia), la roya o bien la podredumbre gris (Botrytis) pero se controlan fácilmente cuando se detectan los síntomas a tiempo.

Un buen diagnóstico es el primer paso para actuar con rapidez y elegir el tratamiento adecuado si resulta necesario.

Escucha también nuestro podcast sobre el tema:

Dificultad

Blanco del rosal o oídio

Rama de rosal afectada por oidio (Foto: Chamont S. – INRA)

  • Descripción

El oidio del rosal, también conocido como oidio, es una enfermedad frecuente causada por hongos pertenecientes a diferentes géneros. En el caso de los rosales, el oidio es causado por Podophaera pannosa. Puede aparecer desde mediados de la primavera. El oidio suele verse favorecido, en general, por el calor, una situación abrigada y una humedad moderada. Es menos virulento durante los episodios lluviosos. Sequía, especialmente tras un periodo de alta humedad, parece ser un factor favorecedor.

  • Síntomas

Un fieltro blanco grisáceo, de aspecto harinoso, recubre las hojas, los brotes y las yemas florales. En caso de ataque intenso, las ramas tiernas y las yemas se deforman. Los rosales pueden debilitarse y su floración disminuir.

  • Prevención

– La mejor prevención es elegir variedades poco sensibles cuando sea posible.
– Evitar el exceso de abono nitrogenado, que hace a las plantas más sensibles a la enfermedad.
– Enmiendas suficientes, riegos copiosos y regulares, también son buenos medios para prevenirlo.
– Se puede detectar rápidamente un ataque por la ligera crispación de las hojas, que precede a la aparición del fieltro blanquecino característico.
– Podar las ramas contaminadas en primavera y verano con la tijeras de podar.
– Recoger las hojas muertas con el rastrillo y quemarlas.
– Rociar un elícito (fitostimulante) para activar una respuesta de defensa de las plantas en ausencia de una agresión real. Esto equivale a una vacunación natural.

  • Métodos de lucha

– Pulverice un fungicida a base de azufre.

Enfermedad de manchas negras o Marsonia

Hoja de rosal afectada por la enfermedad de manchas negras.

  • Descripción

La enfermedad de manchas negras, o Marssonina, es una enfermedad causada por diversos hongos. Aquí se trata del Marssonina rosae.Calor y humedad son muy favorables a su desarrollo.

  • Síntomas

Manchas negras, bastante redondas con contornos filamentosos, a menudo rodeadas por un halo amarillo, se desarrollan inicialmente en las hojas bajas. Los folíolos afectados se vuelven amarillos rápidamente y caen prematuramente. Se desprenden al menor contacto. En un ataque fuerte, los rosales pueden quedarse totalmente deshojados a mediados del verano. La caída prematura interrumpe el desarrollo vegetal, y cuando el rosal reanuda su crecimiento, dedica toda su energía a formar un nuevo follaje, en detrimento de las yemas florales.

  • Prevención

– Elija variedades poco o nada sensibles a la enfermedad.

– Mantenga una separación adecuada entre los rosales.

– Evite aportes excesivos de fertilizantes ricos en nitrógeno.

– Riegue preferiblemente por la mañana, sin mojar el follaje.

– En caso de ataques fuertes y regulares, pulverice preventivamente, en primavera, un producto a base de cobre (12 g de Mezcla bordelesa para 10 m2).

– También puede pulverizar regularmente una Decocción de cola de caballo.

  • Métodos de lucha

– Solo los tratamientos preventivos son eficaces.

– Los patógenos se conservan en las hojas caídas al suelo, por lo que recoja las hojas afectadas y quémelas.

Más información Rosales

La roya

Se distinguen pústulas naranjas de roya en hojas de rosal afectadas por la enfermedad. (Foto: Blancard D. – INRA)

  • Descripción

La roya es una enfermedad causada por diferentes hongos microscópicos propios de cada especie vegetal. En el caso del rosal, se trata de Phragmidium mucronatum. Esta enfermedad fúngica debilita la planta. La roya se ve favorecida por tiempo cálido y húmedo, un ambiente confinado.

  • Síntomas

La roya forma pequeños puntos amarillo-naranjas que aparecen en la cara superior de las hojas; en el revés se observan pústulas. Los tejidos se necrosan y mueren. Las plantas atacadas suelen estar poco afectadas, pero la caída prematura de las hojas se vuelve rápidamente inestética.

  • Prevención

– Elija variedades resistentes cuando existan.

– Evite regar el follaje.

– Recoge y quema las hojas afectadas.

– Pulverice preventivamente con un producto a base de cobre, como la Mezcla bordelesa.

– Es posible que la enfermedad sea la consecuencia de una carencia de potasio, por lo que es necesario, tras un tratamiento, aportar ‘fertilizante potásico’ o esparcir ceniza de madera a los pies del rosal afectado.

– También ayudará a mejorar la circulación de aire alrededor del rosal.

  • Métodos de lucha

– Rocíe una Decocción de cola de caballo cada quince días.

La podredumbre gris o Botrytis

  • Descripción

El Botrytis es una enfermedad causada por un hongo microscópico no específico (Botrytis cinerea) y puede afectar a numerosas plantas. Este hongo actúa en un ambiente cálido y con alta humedad. En el jardín, se observa en tiempo húmedo en variedades de flores muy dobles, sin que ello provoque molestias al rosal.

  • Síntomas

Los pétalos se presentan «picados», provocando el marchitamiento de las flores abiertas, que se secan y se cubren de un velo grisáceo.

  • Prevención

– Retire las flores marchitas.

– Evite fertilizantes nitrogenados en exceso.

– Evite regar sus rosales al final del día y cultívalos a pleno sol.

  • Métodos de lucha

– Las rosas afectadas deben eliminarse rápidamente para evitar la propagación del hongo.

– Cualquier otro medio de lucha rara vez está justificado.

Elicitadores o fitoestimulantes

Algunos extractos vegetales desempeñan un papel de elicitor o de fitoestimulante. Contienen a menudo ácido salicílico (un elicitor natural) que pone a la planta en estado de alerta, preparándola para reaccionar rápidamente ante la menor agresión. Por ello deben utilizarse como prevención ante ataques importantes o crónicos.

Entre estos elicitores se encuentran, entre otros:

  • Milenrama (Achillea millefolium)

Prepare una infusión de hojas frescas de milenrama. Para ello, coloque 25 g de hojas en 1 litro de agua fría y caliente el conjunto hasta que alcance un ligero hervor (80 °C exactamente). Luego deje enfriar y filtre. Pulverice diluida al 10%.

  • Prêle (Equisetum spp.)

Coloque 200 g de cola de caballo seca en 10 litros de agua de lluvia. Dilúyalo al 5% para pulverizar.

  • Reina de los prados (Filipendula ulmaria)

Prepare una infusión de flores secas de reina de los prados. Ponga 25 g de flores secas en 1 litro de agua fría. Realice el mismo procedimiento que para la milenrama y pulverice su infusión diluida al 20%.

  • Ortiga (Urtica dioica)

Prepare un extracto fermentado (purín) que pulverice diluido al 20% a partir de finales de marzo.

Le recomendamos no pulverizar más de dos veces al mes.

Otros casos

Otras enfermedades pueden afectar a sus rosales: enfermedades virales como la mosaica del rosal, el mildiu, la fumagina o incluso la podredumbre de la raíz (Armillaria). Sin embargo, estas enfermedades son poco comunes, por no decir rarísimas.

Finalmente, puede observar un amarilleo de las hojas de su rosal. Esto no se debe a una enfermedad, sino a una deficiencia de hierro llamada clorosis férrica. En la mayoría de los casos, se debe al bloqueo de la asimilación del hierro por las plantas debido a un pH del suelo demasiado alto o a un exceso de cal, a un suelo compactado y/ o empapado de agua… Para saber todo sobre la clorosis férrica, descubra la ficha dedicada a la clorosis férrica.

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