"Ciarán, Domigos: Tormenta en el jardín", podría ser el título de una nueva novela o de otra película catastrófica que me dé ganas de sumergirme en un buen catálogo de plantas (¡adivina cuál!), de soñar con días más luminosos y con nuevas plantaciones. Por cierto, ¿por qué las tormentas y los ciclones llevan casi siempre nombres de mujer? Extraño... pero no es el tema. En fin, en los últimos días, Francia ha sufrido fenómenos meteorológicos violentos. Muchos jardines se han visto confrontados a lluvias torrenciales (¡plof, plof, plof...!) y, sobre todo, a fuertes rachas de viento que han causado daños más o menos graves según las regiones.

Dicho esto, tranquilos... ¡tomen aire, que todo irá bien! Aquí está lo que podéis hacer después de que haya pasado una tormenta, pero también las precauciones a tomar para las próximas.
1) QUÉ HACER DESPUÉS DE LA TORMENTA ?
Todavía, primero, esperen. Si el viento aún sopla, todavía no es momento de salir a dar un paseo diario para evaluar los daños. ¡Eso no va a ocurrir más abajo!
A continuación, una vez descartado cualquier riesgo:
- Empiecen por recoger la madera muerta. Puede ser desalentador, pero sean positivos y pragmáticos: es una poda natural. ¡Ya está hecho y no tendrán que hacer equilibrios sobre una escalera inestable para cortar esas ramas!

Madera muerta caída tras una tormenta
- En caso necesario, pase de nuevo con una podadera o una pequeña sierra de poda detrás de árboles y arbustos dañados para hacer cortes limpios y definidos.
- Restablezcan las serres tunnel dañadas: a menudo las lonas se rasgan y se vuelan.
- Enderecen los arbustos recién plantados que no hubieran sido tutorados y los viejos árboles o plantas trasplantadas recentementes que no hubieran sido haubados. A este respecto, sepan que nunca es tarde para bien hacer: prepárense con el material necesario para amarrar con tres anclajes, porque el invierno aún no ha terminado.
Para saber cómo hacerlo: sigan nuestros consejos en vídeo: "Atar un árbol".
- Vuelvan a colocar el acolchado que se haya volado (o compacto) sobre las plantas sensibles a la helada.
- Recojan y enderecen las plantas trepadoras caídas. Y recórtenlas un poco si hay daños.
- Si un árbol o arbusto viejo está desarraigado por completo, no hay mucho que hacer: ¡paz a su alma! En cambio, si se ha arrancado parcialmente (no más de 1/3 de las raíces arrancadas), recórtenlas, aligeren la ramaje, amárrenlo con tres anclajes y esperen la primavera para ver si brota de nuevo.
- Finalmente, si los daños son importantes, en su casa y en la de sus vecinos, y hay que pasar por la tala, pónganse de acuerdo para alquilar un gran astillador entre todos. Es más económico, rápido y les permitirá constituir una reserva de acolchado, siempre bienvenida.
2) QUÉ HACER ANTES DE UNA TORMENTA ?
Ahora recibimos avisos con varios días de antelación sobre la llegada de una tormenta. Es el mejor momento para limitar los daños en el jardín. Para ello :
- Recojan y protejan todo lo que pueda volar: los muebles de jardín, el trampolín de los niños o de los nietos, la pequeña reserva de macetas dejada en un rincón…

El trampolín volador es un clásico ante un fuerte viento… Si no se desmonta, es muy probable que lo encuentres en casa del vecino o… en la piscina 🙁
- Aseguren las pequeñas construcciones tipo gallineros o las pequeñas invernillas plásticas (idealmente, guárdalas durante el invierno).
- Cierren bien sus invernaderos o, si no es posible, déjenlos abiertos: si entra el viento, debe poder salir.
- Si cultivan en un balcón o terraza, guarden las jardineras suspendidas y reúnan todas las macetas en un mismo lugar, lo más abrigado posible.
Y como estos fenómenos meteorológicos podrían volverse cada vez más frecuentes en el futuro, piensen también a largo plazo:
- No planten grandes coníferas (Cedro, Sequoiadendron, Pinos...) cerca de las viviendas. Sus ramas, a menudo frágiles, ofrecen una sujeción al viento muy importante y no es raro que grandes ramas cedan bajo las ráfagas.
- Planten una verdadera haie brise-vent del lado de los vientos dominantes: no hay nada más eficaz para proteger un jardín. Para ello, opte por una haie libre donde se entrelacen pequeños árboles y arbustos de haie, caducos o persistants. Inspírate en las bocageras de tu región y planta, por ejemplo, Sauco, Evónimo, Ligustrina, Avellano, Amelanchier, Cornus, Viburno…
Et vosotros? ¿Daños en el jardín? Tal vez tengáis en mente algunos consejos adicionales para proteger el jardín del viento... No dudéis en compartirlos en los comentarios.


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