Plantar bulbos raros y resistentes

Plantar bulbos raros y resistentes

en terreno abierto o en macetas

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Modificado el 23 de octubre de 2025  por Pascal 1 min.

Los bulbos raros no son necesariamente los más difíciles de cultivar!

Poco conocidos y rara vez presentes en los jardines, estos bulbos aportan mucha originalidad y suscitan la curiosidad por sus formas intrigantes o sus colores llamativos. A diferencia de lo que podría parecer, no siempre requieren cuidados complejos. Si muchos florecen mejor en macetas, en particular para protegerse de heladas, algunos bulbos raros son sorprendentemente resistentes y perfectamente adaptados a un cultivo en terreno abierto.

En este artículo, descubra cómo elegir, plantar y cuidar estos verdaderos tesoros vegetales. Nuestros consejos le ayudarán a tener éxito en su cultivo, ya sea que los instale en terreno abierto o en macetas.

Dificultad

¿Qué bulbos son raros y resistentes?

Los bulbos raros y resistentes aportan un toque de originalidad al jardín, a la vez que se adaptan a diversos climas. Entre ellos se encuentra, entre otros, el sorprendente Arisaema, con sus flores en forma de cobra, el Galtonia viridiflora (-10 °C), con campanillas verde pálido, y las Eucomis, o «plantas piña», que aportan un toque de exotismo. No olvidemos tampoco el majestuoso Cardiocrinum giganteum (hasta -15 °C), o Lirio gigante del Himalaya, que impresiona por su altura y sus flores blancas fragantes, mientras que los Lycoris aurea o Lycoris radiata (hasta -8 °C), con sus tonos rojo vivo o dorados, añaden un toque asiático. Podemos añadir a esta lista algunas orquídeas poco comunes, tales como Zapato de Venus, las Bletilla, las Habenaria radiata, Calanthes y Pleiones.

En cuanto a Amarcrinums, Sprekelia formosissima y Scadoxus multiflorus, estos bulbos se muestran un poco más frágiles (resistentes hasta -4 °C aproximadamente en terreno drenado). No se podrán cultivar en terreno abierto solo en las regiones sin heladas, como el entorno mediterráneo o las zonas más resguardadas del litoral atlántico.

Descubre nuestra ficha-consejo «7 bulbos raros y originales» así como toda nuestra gama de bulbos raros.

¿Por qué cultivarlas?

Cultivar bulbos raros y resistentes es invitar a la originalidad y a la diversidad en tu jardín. Estas plantas se distinguen generalmente por sus flores espectaculares o insólitas, que despiertan la curiosidad. Llaman la atención y, sin duda, sorprenderán a tus seres queridos cuando les des un recorrido por tu jardín. Algunos, como Lycoris o Eucomis, ofrecen flores de estilo muy exótico. Su rareza las convierte en verdaderos tesoros para los aficionados a la botánica, mientras que su rusticidad les permite instalarlos en la mayoría de los jardines, sin necesidad de protegerlos en invierno. El hecho de que sean raros no significa necesariamente que sean difíciles de cultivar. Por último, elegir bulbos raros y resistentes también es participar en la conservación y en la valoración de especies menos cultivadas, contribuyendo a la biodiversidad y a la riqueza de los jardines.

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¿Dónde plantar bulbos raros y resistentes?

Los bulbos raros y resistentes se integran en muchos tipos de jardines, siempre que se les ofrezca un emplazamiento adecuado a sus necesidades específicas. Generalmente prefieren suelos bien drenados para evitar el exceso de humedad, especialmente en invierno. Los espacios ligeramente elevados o las rocallas son ideales para muchas especies sensibles al agua estancada.

Para las plantas que aman la sombra, como Arisaema o Zapato de Venus, privilegie macizos a la sombra del sol directo, bajo árboles o en la linde del sotobosque. En cambio, Lycoris o Eucomis prosperan mejor en zonas soleadas, donde sus flores se destacan.

La elección del sustrato es esencial: Debe ser rico en humus, ligero y fresco, con tendencia ácida o neutra. En verano, debe mantenerse relativamente fresco, pero nunca encharcado, ya que estos bulbos temen ante todo el exceso de agua. Si su sustrato es pesado o está un poco demasiado húmedo en invierno, coloque su bulbo directamente sobre una capa drenante de unos centímetros; lo ideal es 5 cm de Perlita, vermiculita, Pozzolana o grava.

En macetas o en terreno abierto, estos bulbos también se adaptan a jardines urbanos o a pequeños espacios, ofreciendo flexibilidad de instalación. Simplemente asegúrese de adaptar el sustrato y la profundidad de plantación a cada especie para maximizar su crecimiento y floración.

¿Cuándo plantarlas?

El momento ideal para plantar bulbos raros y resistentes depende principalmente de su ciclo de crecimiento y de su floración. En general, bulbos de floración primaveral, como Galtonia o algunos Cypripedium, se plantan en otoño, antes de las primeras heladas, para permitir que se enraícen durante el invierno.

Las especies de floración de verano o de otoño, como Lycoris o Eucomis, se plantan generalmente en primavera, una vez que haya pasado el riesgo de heladas. Esto les garantiza condiciones de crecimiento óptimas con temperaturas más suaves.

Para algunas orquíneas terrestres, como Pleione o Bletilla, el inicio de la primavera o el final del otoño también puede convenir, según las recomendaciones específicas de cada especie. Asegúrese de respetar estos períodos para garantizar un establecimiento exitoso y floraciones espectaculares.

¿Cómo plantarlas?

En terreno abierto:

  • Con la ayuda de un plantador o de una pequeña pala, excava un agujero de 5 a 10 cm de profundidad, según el tamaño del bulbo,
  • Agrega opcionalmente materiales drenantes al fondo del agujero, como grava, de la Pozzolana, de la vermiculita o de la perlita, para mejorar el drenaje.
  • Si su suelo es demasiado pesado o demasiado pobre, mezcle la tierra retirada con un tercio de grava, un tercio de sustrato y un tercio de turba
  • Coloca el bulbo en el hoyo de plantación, con la punta hacia arriba.
  • Recubrelo con tierra y luego compacta ligeramente.
  • Riega para ayudar al bulbo a instalarse.

En macetas:

  • Elige una maceta de barro, más ancha que alta, para favorecer un buen drenaje.
  • Llena la maceta con sustrato, idealmente una mezcla a partes iguales de perlita o vermiculita y Tierra de hoja para macetas.
  • Enterra los bulbos a aproximadamente 5 cm de profundidad, espaciándolos para evitar que se toquen.
  • Solo te queda regar.

Mantén el sustrato ligeramente húmedo, pero nunca encharcado. En invierno, coloca la maceta fuera de heladas, en un lugar fresco y seco, y riega muy ligeramente (unas gotas cada 15 días). Reanuda el riego en primavera, tan pronto como los bulbos empiecen a asomar.

¿Cómo cuidarlos?

Durante el período de crecimiento, un riego regular pero moderado es esencial para evitar tanto la desecación como el exceso de humedad, que podría hacer pudrir los bulbos. Una vez terminada la floración, reduzca progresivamente los riegos para permitir que el follaje se marchite de forma natural, lo que permite al bulbo reconstituir sus reservas.

Le recomendamos, cada año, al comienzo de la primavera, un poco de compost o abono orgánico. Para las especies cultivadas en macetas, lo ideal es renovar parcialmente el sustrato cada dos o tres años para mantener su riqueza y estructura.

En invierno, proteja los bulbos sensibles a la helada con un mantillo espeso, como paja o hojas muertas. Algunos bulbos, como Lycoris o Pléione, requieren un periodo de reposo en seco: limite los riegos durante el invierno, retomando progresivamente en primavera cuando aparezcan los nuevos brotes.

Finalmente, Observe regularmente sus bulbos para detectar posibles parásitos o enfermedades. Las babosas, áfidos o podredumbres pueden a veces causar problemas, especialmente en condiciones húmedas. Una vigilancia adecuada y algunos cuidados preventivos bastarán para garantizar la buena salud de sus plantas.