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Elegir una variedad antigua y local de árbol fructifero

Elegir una variedad antigua y local de árbol fructifero

Las ventajas de estas variedades y nuestros consejos para elegirlas bien

Contenido

Modificado el 12 de enero de 2026  por Marion 7 min.

Si quieres cultivar árboles frutales en el jardín, podrás elegir entre muchos patrones distintos. Las variedades antiguas y locales, que habían quedado muy relegadas en favor de variedades modernas o exóticas, recuperan poco a poco popularidad. Y es que tienen muchas ventajas.

Veamos por qué conviene apostar por estos árboles frutales antiguos y locales y cómo elegirlos en función de distintos criterios.

Dificultad

¿Por qué priorizar los frutales locales?

Las variedades de frutales locales presentan cualidades que las variedades híbridas modernas o exóticas no siempre tienen. Es cierto que no permiten obtener los frutos “perfectos” y bien homogéneos que exige la gran distribución, por eso rara vez se tienen en cuenta en las explotaciones industriales. Pero merecen la pena por muchas otras razones.

Una resistencia natural

Como están adaptadas a condiciones específicas de cultivo de clima y suelo, estas variedades requieren menos cuidados: invernada, tratamientos sanitarios (antifúngicos, antiparasitarios…), poda, riego, etc. Esto permite ahorrar tiempo y dinero, pero también evita el uso de sustancias nocivas para el medio ambiente.

Con el paso del tiempo, las selecciones se han ido haciendo por sí solas, de modo que solo pudieran sobrevivir las variedades más adaptadas a las particularidades de cultivo locales. En las regiones cálidas del sur de Francia, estas variedades serán más tolerantes a la falta de agua y a la sequía. En zonas de montaña, resistirán las heladas intensas. En áreas más húmedas, serán menos sensibles a las enfermedades.

Elegir una variedad local es, por tanto, apostar por un frutal naturalmente adaptado a su terreno.

Un potencial optimizado

La floración y la fructificación de estas variedades están adaptadas para lograr una buena productividad. En las regiones con inviernos largos, los frutales tendrán floraciones y fructificación más tardías, para no correr el riesgo de que las heladas que aún pueden producirse en primavera las destruyan. Al contrario, en zonas con inviernos cortos la floración puede ser temprana.

Los frutales locales suelen garantizar una buena polinización, beneficiosa también para las demás plantas que se cultivan cerca.

Una biodiversidad favorecida

Al elegir especies locales, también contribuyes a la preservación de la biodiversidad. Insectos, reptiles, pequeños mamíferos, aves… tantas especies que dependen de las plantas autóctonas para alimentarse, protegerse y, por tanto, sobrevivir.

huerto de árboles frutales

El valor de elegir variedades antiguas

Dar prioridad a las variedades antiguas no es solo una manía de algunos nostálgicos. Esta elección contribuye a la conservación de especies raras o en peligro de extinción. Proteger el patrimonio genético de estas especies que forman parte de nuestra historia, es impedir que desaparezcan ciertos sabores, formas o texturas.

Esta elección también es una alternativa a los frutos estandarizados y poco diversos que se ofrecen a la venta en los grandes comercios. La conservación de estas especies permite redescubrir árboles frutales olvidados, sus sabores y sus usos.

Por último, estos árboles también son útiles para poder crear nuevas especies, en respuesta a nuestros retos climáticos actuales. Permiten enriquecer los recursos genéticos de las plantas disponibles y, en ese sentido, representan una solución de futuro.

¿Dónde encontrar frutales locales y antiguos?

Podrás encontrar variedades antiguas en internet, por ejemplo en nuestro sitio. En viveros, en mercados o a través de productores locales, también podrás encontrar variedades autóctonas y antiguas. Piensa también en ponerte en contacto con los huertos conservatorios o las asociaciones de tu región.

Elige una variedad en función del sabor y del uso de los frutos

Es evidente que el factor número uno a la hora de elegir un árbol frutal son ¡sus frutos! Según su sabor, pero también su textura, su forma o incluso su color… Tendrás donde elegir entre variedades antiguas y locales.

Elige tu frutal según tus gustos, por supuesto, pero también en función del uso que quieras darle.

Frutos para consumir tal cual

Para los frutos de mesa que se consumen crudos, existe un amplio abanico de variedades. ¿Prefieres los frutos crujientes y ligeramente ácidos para comer tal cual, directamente recién recogidos del árbol? En ese caso, elige el manzano ‘Reinette du Mans’ o el manzano ‘Belle Fille de Salins’, una variedad rara procedente del Jura.

¿Te gustan más los frutos de carne jugosa y dulce? En ese caso, recurre a la vid ‘Muscat de Hambourg’ o al higuero ‘Brown Turkey’.

¿Buscas “superfrutos”, conocidos por contener muchas vitaminas y antioxidantes beneficiosos para la salud? Prueba el casís ‘Noir de Bourgogne’, con sus bayas negras ligeramente ácidas.

Variétés à déguster fuits arbres fruitiers

Las famosas ‘Muscat de Hambourg’ y casís ‘Noir de Bourgogne’, variedades antiguas para consumir como fruta de mesa

Frutos para cocinar

Los frutos también permiten numerosas transformaciones culinarias. Con ellos puedes preparar mermeladas, gelatinas, chutneys, postres o bebidas diversas.

¿Buscas más bien frutos tiernos y dulces para hacer mermeladas? Dirígete al saúco negro o al ciruelo ‘Mirabelle de Nancy’. Para tus reposterías, apuesta por el melocotonero de viña amarillo o por el albaricoquero ‘Royal’.

¿Te apetece preparar tu propio cidre? Prueba los manzanos ‘Petit Jaune’ o ‘Marie Ménard’.

Frutos para conservar

Si quieres poder conservar tus frutos durante varios meses, elige manzanos tardíos, como ‘Belle de Boskoop’. La cosecha se realiza en octubre-noviembre para una conservación hasta marzo.

Ten en cuenta también el peral ‘Doyenné du Comice’, cuyos frutos, recolectados a partir de principios de otoño, son buenos candidatos para la conservación.

La época de floración y el periodo de cosecha

Más allá de la fructificación, la floración también puede tener un interés ornamental. Puedes optar por escalonarlas para poder disfrutarlas durante varios meses en el jardín o en el huerto. Pero el periodo de floración condiciona sobre todo el periodo de fructificación y de recolección. Si quieres que las cosechas de frutas se repartan a lo largo de los meses, no elijas únicamente variedades que maduran a finales del verano o en otoño.

Para cosechas tempranas desde mediados de junio, recurre a los cerezos ‘Anglaise Hâtive’ o ‘Griotte de Montmorency’. Adopta también el melocotonero ‘Red Robin’ y el peral ‘St Jean’.

El ciruelo ‘Mr Hâtif’ lleva bien su nombre, ya que nos ofrece frutos precoces que pueden recogerse desde finales de julio. Por su parte, el higuera ‘Goutte d’Or’ es bífera: fructifica una primera vez en julio y, después, una segunda a mediados de agosto.

Para cosechas tardías en octubre-noviembre, prioriza las manzanas como ‘Calville Rouge d’Hiver’ o las peras como ‘Duchesse d’Angoulême’.

Ten también en cuenta la alternancia en los frutales. Este fenómeno natural provoca una cosecha menos abundante un año sí y otro no en algunas especies de pepita o de hueso (manzanos, perales, cerezos, cítricos…). Para saber más: ¿Qué es la alternancia en los árboles frutales?

¿Frutales autoestériles o autopolinizantes?

En las plantas, existen especies capaces de fructificar por sí mismas, ya que disponen de su propio polen. Estas variedades autopolinizantes tendrán la ventaja de no necesitar otra variedad para fructificar. Por ejemplo, es el caso del albaricoquero ‘Tardif de Tain’, del melocotonero ‘Sanguine vineuse’, del higuera ‘Portogallo’ o del ciruelo ‘Reina Claude d’Oullins’.

Al contrario, otras necesitarán variedades complementarias para poder fructificar. Es importante hacer la elección correcta de estas variedades, para contar con ejemplares que florezcan de forma sincronizada. Por ejemplo, la cerezo ‘Bigarreau Hedelfingen’ deberá asociarse con un cerezo ‘Bigarreau Summit’ o ‘Bigarreau Van’ en un radio máximo de 30 metros. Del mismo modo, el manzano de sidra ‘Douce Coët Ligné’ requiere la presencia de otras variedades de manzanos.

Higuera autofértil

La higuera ‘Portogallo’, una variedad antigua autopolinizante

Elige una variedad de árbol fructífero según su tamaño

La elección de un frutal local o antiguo también se hará en función del espacio disponible y de tus deseos de acondicionamiento.

En jardines pequeños, da prioridad a las variedades de crecimiento moderado. Este es el caso de la higuera ‘Rouge de Bordeaux’, una variedad precoz que es una candidata perfecta para el cultivo en espacios reducidos (2 metros 50 de altura por 3 metros 50 de envergadura). Piensa también en el grosellero a racimos ‘Versaillaise blanche’ (1 metro 50 de altura por 1 metro de envergadura). Algunos frutales antiguos incluso pueden cultivarse en maceta, como el grosellero a racimos ‘Gloire des Sablons rose’ (1 metro 30 en todas las direcciones).

En espacios amplios y huertos, puedes elegir árboles más imponentes. Haz tu elección entre el ciruelo quetsche ‘Altesse simple’ (6 metros de altura por 4 metros de envergadura), el nogal común ‘Corne du Périgord’ (7 metros de altura por 6 metros de envergadura) o el castaño común (20 metros de altura por 15 metros de envergadura). Los frutales de tallo alto suelen reservarse para jardines grandes, ya que su tronco mide entre 1 metro 80 y 2 metros de altura.

Si buscas un frutal multifuncional, que además, por ejemplo, tenga que servir de sombra, elige una vid, perfecta para cubrir una pérgola. La vid Vitis vinifera ‘Altesse’ es, por ejemplo, una variedad antigua plantada en los años 30 y 40 en el alto valle del Ródano. Se utiliza para elaborar vino blanco.

Piensa también en cómo quieres hacer la recolección de los frutos. ¿Quieres poder hacerlo a mano, a la altura de una persona? ¿Te gustaría que los niños también participen en la cosecha? En ese caso, da prioridad a los frutales pequeños, como el grosellero a racimos ‘Jonkheer van Tets’ (1 metro 50 en todas las direcciones). Si el uso de una escalera en la recolección no es un inconveniente para ti, ¡elije sin reservas los frutales más grandes!

frutos del bosque en macizo frutal

El hermoso Grosellero ‘Versaillaise blanche’, ideal para un jardín pequeño

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