Asociar los arums
6 ideas de asociación en el jardín o en una terraza
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Las A ltea, conocidas también como «Calla», son muy apreciadas por su larga floración veraniega, compuesta por admirables flores en forma de corneta, de color blanco, amarillo, rosa, naranja o púrpura, casi negra según la variedad. Miden entre 30 cm y 1,50 m de altura, según el cultivar, y aportan un toque de exotismo gracias a su follaje verde y exuberante, a veces moteado de blanco. Poco rústicas, las A ltea necesitan un poco de cuidados, pero saben recompensar al jardinero con sus bellezas. Descubre nuestras ideas para combinar las A ltea en el jardín o en maceta en la terraza.
A orillas del agua
Una cosa está clara: los arumos les encanta la humedad, ¡sobre todo en verano! Tanto que se sienten a gusto junto al borde de una charca y hasta con los pies (mejor dicho, las raíces) dentro del agua. Con su precioso follaje y sus flores exóticas, el arumo embellecerá una zona pantanosa o una balsa.
En los márgenes de una ribera, a su lado se puede instalar un Colocasia ‘Black magic’ por sus grandes hojas, igual de exuberantes, pero de un tono ciruela azulado muy oscuro, casi negro, para crear un bonito contraste. También se pueden variar las formas del follaje plantando un helecho, una gunnéra, un Carex elata ‘Aurea’ o un Acoro japonés abigarrado. En cuanto a las flores, se pueden colocar bulbos de Iris pseudacorus o ‘versicolor’, prímulas candeleros, Sisyrinchium striatum y una Astilbe. Para un ambiente más exótico, se plantarán mejor cannas, un Papiro y un bambú cerca. En el agua, se pueden instalar bonitas plantas acuáticas, como los preciosos Nenúfares, Acorus calamus ‘Variegatus’ de follaje erguido y abigarrado, un botón de oro y un trébol de agua.
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Elige un arumEn una terraza o un balcón
Con sus flores sofisticadas y sus hojas exuberantes, los arums no tienen rival para decorar una terraza o un balcón. Además, el cultivo en macetas permite resguardar esta vivácea de temperamento delicado durante los largos meses de invierno, en espera de la llegada de la primavera. Para recipientes pequeños, se preferirán variedades enanas, con floración blanca en el Arum blanco o coloreada como en el Zantedeschia ‘Rehmanii’, un arum de flores rosa intenso.
Se pueden combinar con el azul de las nepetas, de un geranio vivaz ‘Rozanne’, de un Agapanthus ‘Navy Blue’, pero también con una lavanda o una Verónica ‘Silbersee’ por sus follajes plateados. En cuanto a las anuales, se pensará en las Violas, en las Myosotis, en los Ageratum por sus flores en “pompones” azul lavanda y en los guisantes de olor trepadores. Después, se añadirán algunas vivaces o anuales de floración blanca, amarilla o rosa, para recordar la de las flores del arum, como una salvia arbustiva, unas manzanillas romanas para su centro amarillo dorado o un Arabis caucasica ‘Variegata’.
Para realzar todo, se incorporará un poco de luminosidad con una Ipomée ‘Sweet Caroline Light Green’ o con un Lysimachia nummularia ‘aurea’ por sus follajes dorados. En una maceta grande, se pueden instalar arbustos con flores, por ejemplo un Rhododendron ‘Blue Silver’ o un Hydrangea ‘Hovaria Hopcorn’ por sus panículas azules o rosas en la variedad ‘Avelroz’.
→ Descubre nuestros consejos para cultivar un arum en maceta.
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En un jardín exótico
Con su follaje exuberante y sus flores en conos, el arum encajará naturalmente en un jardín exótico. En una maceta o en un macizo colorido, se atreverá con una variedad de colores cálidos, como el naranja en la Calla ‘Mango’ o el Arum ‘Captain Trinity’. Se combinarán a la perfección con las Iris, las sorprendentes Cosmos de chocolate, con el sorprendente aroma a cacao, y los pompones morados de Knautia macedonica. Para acompañarlo, se instalarán otras plantas de aspecto exótico, por ejemplo una Aralia del Japón, una colocasia, un platanero, una Tetrapanax papyrifera ‘Rex’, un palmeto, una helecho arborescente y un Gunnera por sus follajes espectaculares. Se añadirá color con las floraciones originales de un Crocosmia masoniorum, algunas Kniphofias, unas Hedychiums, una Canna ‘Angelique’ y una Watsonia. Para añadir verticalidad, una Dracaena o un lino de Nueva Zelanda ofrecerán un bonito contraste con sus hojas estrechas, coloreadas y erguidas.
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Cultivar calas en macetasEn un jardín blanco y rosa
Con su flor cónica, delicada y gráfica, elArum blanco encontrará naturalmente su lugar en un degradado de rosa y blanco, para crear un ambiente romántico en el jardín. Se podrá, por supuesto, combinar con su versión rosa: el espléndido Zantedeschia Rehmanii. Para acompañarla, piensa en el Dahlia collerette ‘Impression Famoso’ por su larga floración rosa pálido o en las delicadas Astrancias. Un geranio vivaz ‘chantilly’ se integrará en este conjunto con sus flores rosa pálido, como de porcelana. En las mismas tonalidades de rosa empolvado, un Aster ‘Harry Schmidt’ prolongará la floración durante el otoño. En este escenario de cuento, no olvides el tradicional rosal trepador y la Gypsophile ‘Rosenschleier’, para aportar ligereza.
En un jardín contemporáneo
Con su silueta tan gráfica, el arum blanco es el símbolo de la elegancia en el jardín contemporáneo. También encontramos este encanto tan particular en su versión de flores violetas, casi negras: Arum ‘Schwartzwalder’. Sus líneas depuradas se realzarán junto a los buxos podados en forma de bola o de seto bajo. Se añadirá algo de redondez con algunos bulbos de Ajo decorativo ‘Mount Everest’, una Lirio africano ‘Albus’ y un Hydrangea arborescens ‘Annabelle’. Para una escena perfecta, se romperán ligeramente estas líneas demasiado estrictas aportando un poco de ligereza con una o varias gramíneas, como la opulenta Hakonechloa macra, un Stipa tenuifolia o un Calamagrostis ‘Karl Foerster’. Como fondo de macizo o en posición aislada, Cornus controversa ‘Variegata’ llamará la atención por su porte original y su bonito follaje abigarrado. Se puntuará la escena con ligeros toques de color gracias a las floraciones púrpuras de una Hellébore orientale ‘Slaty Blue’, de una Digitalis ‘Pam’s Split’ y de una Heuchera ‘Black Beauty’.

Un jardín contemporáneo: Arum blanco, bolas de buxo y Hakonechloa macra en primer plano
En un jardín japonés
Los arums encontrarán naturalmente su lugar en un jardín japonés o de semi-sombra, en particular la Calla noir por su floración de un púrpura muy oscuro o la variedad ‘Red alert’, con su tono frambuesa. Estas notas tan llamativas no dejan de recordar las del emblemático follaje de los Arces del Japón. Para crear armonía, combinaremos tonos púrpura, el negro y el verde tierno. Iremos alternando gramíneas tanto en tonos verdes en la Hakonechloa como en negro en algunas variedades de Ophiopogon. Un Fatsia japonica ofrecerá un sublime follaje exótico, muy recortado. Una helecho será también imprescindible en este ambiente de inspiración asiática. La Astilbe ‘Chocolate Shogun’ sabrá destacar en este conjunto, con sus inflorescencias blancas por encima de su magnífico follaje de color chocolate. Si tu suelo es más bien ácido o humífero, también podrás plantar una estupenda Azalea del Japón por su abundante floración primaveral o un Camelia en tierra neutra a ácida.
Para ir un paso más allá
Para tener en cuenta: preste especial atención si tiene niños o animales, ya que todas las partes del arum son tóxicas.
- Descubra todas nuestras variedades de Arums
- Para saber más, consulte nuestra ficha sobre los arums: plantarlos, cultivarlos y cuidarlos.
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